Gustavo Bolívar, ¿el cuarto caín?

No para la polémica que generó la serie de ‘Los tres caínes’ que narra la historia de los hermanos Castaño, fundadores de las AUC. Algunos de sus protagonistas han sido víctimas de amenazas, ha habido comentarios desde todos los sectores de la opinión y algunas empresas anunciantes se han retirado de la franja. Confidencial Colombia habló con Gustavo Bolívar, escritor de la novela.


Confidencial Colombia: ¿Cree que ‘Los tres caínes’ está siendo mal interpretada?


Gustavo Bolívar: Está muy mal interpretada y me da mucha tristeza eso porque en mi posición de defensor de derechos humanos que he sido siempre, de inconforme y de indignado con todo lo que  pasa en el país, lo que estoy haciendo es visibilizar las víctimas, mostrar como el paramilitarismo se tomó el país, de como toda una sociedad fue víctima del narcotráfico y lo que quiero es visibilizar esas víctimas, mostrar como indiscriminadamente estos señores atacaban a la población civil.

 

CC: ¿Por qué contar la historia desde los victimarios y no desde las víctimas?

G.B: Cada cual tiene su estilo. Yo solamente busqué un detonante que fue el secuestro y el asesinato de parte de la guerrilla al padre de los Castaño. Lo que no  se le perdona a la serie es que ellos hayan tenido una justificación para volverse los monstruos que se volvieron. Yo no me inventé eso, eso está en la historia, es un hecho. Yo no sé ese embeleco de donde sale. Si yo quiero poner una víctima tengo que poner al victimario. Reto a una sola víctima, una sola, me muestre una sola acción buena de Castaño en lo que lleva de la serie y no va a encontrar una sola porque me cuidé mucho de mostrarlo en toda la dimensión como los monstruos que fueron.


CC: Entonces, ¿estaríamos hablando de una apología al paramilitarismo?

GB: No. Yo estoy contando como sucedieron las cosas.  La apología existe cuando el delincuente termina ganando, y ganando en qué sentido, en el que termina con dinero, con familia y eso nunca se ha hecho. Eso es una invención que no sé de dónde salió.


CC: ¿Antes de escribir la historia tuvo la oportunidad de contactarse con las víctimas?

GB: Sí. Yo hablé con varias personas y como hablé con las víctimas, hablé con los paramilitares. El equipo de la serie, con todas las versiones, armó una  ecuación muy pequeñita y sencilla de entender,  y es: si no hubiera existido una clase política corrupta, si no hubiera existido  una injusticia social como la que existe ahora, no existiría la guerrilla, y si no hubiera existido la guerrilla no habrían existido los paramilitares.  Lo que está haciendo la serie es contándole a los colombianos comunes y corrientes por qué nacieron los paramilitares y por qué nacieron los guerrilleros. Ellos quieren que solo se explique por qué nacieron los guerrilleros… ¡no señor!


CC: Si fue así, ¿por qué le llegó una carta a Julián Román donde las víctimas le reclaman por la novela?

GB: El mensaje ha sido malinterpretado. No le dejaron a la serie el espacio y el tiempo que se necesita  para entender algo en contexto. Cuando empezaron a atacar llevaban 2 capítulos.


CC: Pero entonces si hay una herida abierta, ¿no deberían aparecer las víctimas como protagonistas?…

GB: Uno entiende la susceptibilidad de ellos.  El último Castaño muere en 2007. De ahí a acá han pasado 6 años y yo  la escribí en ese tiempo, la ofrecí y unos comités aprobaron la historia. ¿Qué me dice de los 4 millones de personas que están viendo la serie? Tanto derecho  tienen las víctimas a que esto no salga, como derecho tienen los otros a que salga.  No estamos en Venezuela ni en Cuba para que digamos todo el mundo tiene  que ver esto. La gente decide con su control remoto si lo quiere ver o no lo quiere ver.


CC: Ya que habla de tomar decisiones, ¿cree que la decisión de retirar la pauta es censurar la serie?

GB: Lo de la pauta está grave. Encontramos que todas pautaron en El Patrón. Escobar y los Castaño son la misma cosa, asesinos, monstruos. Uno no puede tener  esa doble  moral. Si una empresa tiene como política no pautar en programas violentos, eso se respeta, pero no estigmatizar un programa con la doble moral.


CC: ¿Cree que el haber retirado la pauta  se deba al movimiento en redes sociales?

GB: Sí. Yo también he presionado varias cosas desde mi cuenta. Yo no estoy diciendo que no lo hagan, si pautaron en una, no se salgan de la otra. Por esa presión de las redes se salen del programa. Siento un poco de tristeza porque  lo que más quería era reivindicar ese terror que vivieron las víctimas y también el país entero.  Tal vez si no se ha entendido es un error mío de comunicación, o qué inicié la serie por donde no era…. no sé qué pasó ahí, no me pueden juzgar y no lo acepto porque he tenido una lucha de muchos años contra los violadores de derechos humanos.


CC: Entonces, ¿se arrepiente de algo en todo el proceso de creación de ‘Los tres caínes’?

G.B: No. Yo no creí en este tema ayer. Me considero un investigador social muy juicioso, muy objetivo y eso es lo que no me perdonan porque seguramente si yo me recargo hacia un lado, me sesgo,  tendría medio apoyo. Ahora no tengo ninguno porque estoy mostrando las cosas como son, como las puedo documentar.