Sin reservas

Chile, ¿de nuevo a la izquierda?

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El pasado 17 de noviembre se celebraron elecciones presidenciales en Chile, también de la Cámara de Diputados y Senadores. Las expectativas de unos y de otros se chocaron con los resultados reales y sobre todo se sorprendieron con la baja afluencia de votantes que hizo saltar todas las alarmas. Quizás fue la más baja participación de la democracia.

 

Se esperaba en esta ocasión que el voto joven se definiera en las urnas y no tanto en la calle, como se hizo en los últimos años, desgraciadamente no se dio. Algo está pasando en la clase política de nuestros países que desanima al ciudadano a votar y le lleva a desconfiar sistemáticamente de los mensajes de sus líderes políticos.

 

Chile sin lugar a dudas, es el país más adelantado en materia social, económica y cultural de América Latina, no por ello está exento de nubarrones en su futuro que hacen tan transcendentes los resultados presidenciales en la segunda vuelta del día 15 de diciembre.

 

Para este año 2013, los analistas esperan un crecimiento del PIB del 4.3% y para el que viene del 4.0%. Esto confirma la teoría de que el país vive demasiado centrado en la ola de crecimiento de los países asiáticos y la incidencia que mantienen en algunas materias primas especialmente el cobre.

 

También se aprecia un cansancio del modelo seguido por la derecha en estos años, en el que se percibe una clara desaceleración de la demanda interna. El consumo privado y menor gasto en el gobierno harán que no sea fácil cumplir con las metas de crecimiento previstas para este año. A pesar de tener una inflación razonablemente controlada en el 2.2%, factores externos como el pobre crecimiento de la economía mundial 2.9% para el 2013 y 3.6% para el 2014 y el tan traído y llevado bloqueo del presupuesto de los Estados Unidos, así como desaceleración de los países asiáticos, hacen que haya que dar una vuelta de turca más al modelo económico seguido en el país en las últimas décadas.

 

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Chile ha tenido éxito y décadas de crecimiento, y una mejora impensable de los servicios públicos, como la salud y la educación; el desempleo se ha mantenido de manera estable pero la composición del mismo ha cambiado pues ahora priman más los empleos por cuenta propia. La importancia de tener y desarrollar una clase media, ha sido fundamental para sentar las bases de una democracia moderna e igualitaria, y eso que todavía existen desigualdades importantes a nivel social.

 

Lo que se decide en diciembre es un modelo de sociedad, entre otras cosas para que tenga una educación de calidad y gratuita a todos los niveles como proclama la ex presidenta Bachelet. Un sistema tributario que acabe con los privilegios de una clase empresarial acostumbrada a unos beneficios desorbitados en un país que demanda más justicia social. Un gobierno con vocación de desarrollar una nueva constitución que cambie la creada por el dictador Pinochet, que interprete a la ciudadanía, a la mujer, a los derechos de los indígenas, y a tantos temas que serán la clave para el futuro del país.

 

Hacer todas estas reformas no es tarea fácil, hay que contar con las bancadas suficientes en el poder legislativo, cosa que ya está maniatada por los resultados en ambas cámaras de hace unos días. Resultados que aun favoreciendo a la coalición Nueva Mayoría que lidera Bachelet no serán suficientes para poder hacer las reformas necesarias y deseadas.

 

El resultado electoral del pasado 17 de noviembre con el 46.68% de los votos, casi igualando los que obtuvo en su último enfrentamiento electoral del 2005, deja a la ex presidenta con la miel en los labios. Con 68 diputados y 21 senadores la Nueva Mayoría de Bachelet mejora considerablemente en el Congreso y un poco en el Senado Su oponente más directa, Evelyn Motthei, tuvo el nada despreciable 25.01% de los votos, sumando estos, a otros votos de la derecha desgraciadamente para ella no serian suficientes en la segunda vuelta. La Alianza por Chile con 16 senadores y 48 diputados pierde protagonismo en zonas claves del país, incluyendo un poderoso senador de Santiago, la capital.

 

Cuatro semanas de campaña faltan para decidir quién será la ganadora de esta contienda y poder comenzar a despejar todas estas incertidumbres. El domingo 15 de diciembre tendremos la respuesta.

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