Seguridad

La seguridad en Bogotá tiene nueva garante

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La recién nombrada Directora del Fondo de Vigilancia y Seguridad de Bogotá, Natalia de la Vega, en diálogo con Confidencial Colombia, dijo cuales van a ser las medidas de articulación que se crearán desde su entidad, para que, junto a la Policía Metropolitana, se logren mejores  niveles de seguridad en la capital.

El Fondo de Vigilancia y Seguridad de Bogotá, FVS,  siempre ha sido un departamento que se ha visto salpicada por escándalos derivados de dudosos procesos contractuales, los cuales entrará Natalia de la Vega a revisar y depurar, como principal función.

 

El FVS cumple una función bastante importante en la capital. La entidad se encarga tanto de la repartición de fondos que ayudarán a incrementar la seguridad, como de la prevención y mitigación de la protección.

 

La nueva directora del FVS es Natalia de La Vega, una administradora de empresas de la Universidad Externado de Colombia con una especialización en el sector de educación de la Universidad del Bosque.

 

De la Vega ingresa a la institución en un momento muy importante, ya que su administración inicia en medio de los mejores índices de percepción de seguridad que desde hace muchos años no registraba la capital, y de una cifra récord en la reducción de homicidios, que incluso puede entrar en las mejores del mundo.

 

Estas cifras muestran a una Bogotá mucho más conciente, pero también a una capital mucho más tolerante. Por eso de la Vega entra en buenas condiciones, o por lo menos sobre condiciones estables y mucho menos complicadas para mejorar.

 

La nueva integrante del gabinete distrital tiene varios años de experiencia en investigación social, procesos de seguimiento y evaluación de políticas y programas públicos, y aunque no tiene mucha experiencia en altos cargos, de la Vega asegura será una aseguradora de la política de seguridad de la Alcaldía Mayor, y prometió “llegar a ordenar la casa”.

 

Confidencial Colombia: ¿Cuál es su balance de este primer mes de gestión como Gerente del Fondo de Vigilancia y Seguridad de Bogotá?

 

Natalia de la Vega: El fondo es muy grande, no sólo por el presupuesto que ejecuta sino por la cantidad de temas que maneja. Eso ha conllevado a que la planeación sea mucho más difícil, porque al ser contratos tan importantes en dinero y en tamaño hay muchas cosas que hay que pedir de vigencias futuras, y pedir vigencias futuras es muy complicado en el distrito.

 

C.C. ¿Complicado en qué sentido?


NDV: Hay que pasarlo por hacienda, llevarlo al Concejo de Bogotá, y que se apruebe. Al hablar de vigencias futuras estamos hablando de tres años, que duran casi lo mismo que la administración y como el proceso es tan largo, y además se deben sacar los pliegos, los procesos se van dilatando y no se concretan.

 

Viendo el histórico de ejecución de presupuesto del fondo, veo que tiene una gran ejecución, que oscila entre el 80 por ciento  y el 95 por ciento de ejecución. Pero analizando el histórico de contratación de tres o cuatro administraciones anteriores, me di cuenta de que lo más preocupante es que la proporción de gastos recurrentes y de inversión se ha invertido completamente.

 

Antes los gastos recurrentes eran mucho menos del 50 por ciento, y ahora son casi 90 por ciento de la ejecución. Lo primero que voy a entrar a revisar, es en qué se están yendo esos gastos recurrentes.

 

Lo que pasa en la vida real es que se está contratando mucha gente. Por ejemplo, en el edificio tengo casi cien personas trabajando, y el número de contratistas son casi 600. Lo primero es que es urgente iniciar una reforma administrativa en cuanto a planta de personal, porque una entidad tan grande no puede trabajar con 25 personas de planta, como lo estamos haciendo en el momento.

 

C.C: ¿A cuantas personas debe ser ampliado el FVS?

 

NDV: Según un estudio que realizaron antes de que llegara, la planta debe ampliarse mínimo a 94 personas. Lo que pasa es que el personal de planta debe ser acorde a las funciones que realiza el FVS, pero estamos haciendo más funciones de las que dice el decreto.

 

C.C: ¿Es más costoso contratar al personal por planta?

 

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NDV: Si, pero si los funcionarios son de planta hay mucho más control sobre la gestión y hay memoria institucional. De esa forma evitamos que llegue un nuevo director y despida a todo el mundo, así el de turno no va a subir a las personas que quiere.

 

Aunque esto es un fondo y está previsto para se una fuente de dinero,  yo quiero que acá cambie esa filosofía, porque esto se ha convertido en una especie de caja menor y todas las personas se dedican a pedir.

 

Además, si estamos invirtiendo material humano, quiero  que esto se convierta en un fondo firma de la política de seguridad.

 

Si el fondo se dedica a entregar dinero a las entidades que piden y sólo me voy a dedicar a firmar, sería mucho más fácil evitar la intermediación y que ellos dieran uso a sus propios recursos.

 

 

 

C.C: ¿Cuáles son los otros temas que tiene a cargo el Fondo de Vigilancia y Seguridad?

 

NDV: Varios proyectos pero hay uno en especial: el 685. Es un proyecto netamente territorial y tiene pequeños brazos como Territorios de Paz y Gestores de Convivencia.

 

Es un proyecto que se centra en la prevención. Por eso el fondo es garante, porque trabaja en otros flancos que tienen que ver con la seguridad.

 

Por ejemplo si uno se pone a pensar en los Centros de Atención Móvil a Drogodependientes, Camad, no dependenderían del FVS, pero nosotros financiamos parte de esta iniciativa.

 

La atención a personas que están en situación de vulnerabilidad y que pueden tender a la delincuencia, debe ser prioridad ya que es una manera de fomentar la seguridad en ciertas zonas. Por esa razón los Camad están en el 685, que está coordinado por la Secretaria de Gobierno y el FVS.

 

 C.C: ¿Cuáles son los problemas más importantes que debe resolver al FVS?

 

NDV: Lo primero que quiero es ordenar la casa. Sin una casa ordenada no puedo ofrecer nada más. Seguir con planeación e ir supliendo lo urgente, pero lo primero que debo hacer es ordenar la casa.

 

Además ser un garante de la política de seguridad de la Alcaldía Mayor, apoyar el trabajo de la gente que tenemos en terreno, como los gestores de convivencia, y hacer un trabajo con la Policía Metropolitana de Bogotá, Mebog, para tener un  ejercicio de planeación juicioso que nos permita ordenar el gasto.

 

C.C: ¿Cuáles son las localidades en Bogotá que necesitan una atención urgente por parte del FVS?

 

NDV: Hay unas localidades que son las primeras que hay que atender. El mayor problema lo tenemos en la periferia de Bogotá y en esos lugares vamos a implementar una mayor cantidad de Centros de Atención Inmediata, CAI. Algunos ya están funcionando, los puso la Mebog, pero vamos a poner muchos más.

 

Además, en este momento queremos cumplir un proceso fundamental en el proceso de Paz. Queremos que las personas se sientan seguras en el proceso que inicia. Nuestro apoyo va a ser brindar seguridad en Bogotá, independiente de lo que pase en las mesas de negociación.

 

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