Fútbol y política: dos caras de la misma moneda

“AC Milan, el Arsenal FC, el Atlético de Madrid, el Chelsea FC, el FC Barcelona, el FC Internazionale Milano, la Juventus FC, el Liverpool FC, el Manchester City, el Manchester United, el Real Madrid CF y el Tottenham Hotspur se han unido como Clubes Fundadores. Se invitará a otros tres clubes para que puedan unirse antes de la temporada inaugural que empezará lo antes posible.

De cara al futuro, los Clubes Fundadores esperan mantener conversaciones con la UEFA y la FIFA buscando las mejores soluciones para la Superliga y para el conjunto del fútbol mundial.” Comunicado oficia,l Superliga, 19 de Abril, 2020.

Esta semana la noticia de la creación de la Superliga sacudió al mundo, y no solo del fútbol. Dirigentes como Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, el Gobierno de España, por medio de su ministro de Cultura y Deporte, e incluso el príncipe Guillermo de Inglaterra, tuvieron una opinión al respecto. Demostrando una vez más que el fútbol es algo más que un simple deporte, es como la política.

Esta semana, la UEFA, los 12 fundadores de la Superliga, hinchas y medios de comunicación hemos jugado exactamente el mismo rol que los Estados, los políticos, los superricos (no solo equipos, sino personas) y la ciudadanía tienen día a día.

  1. ¿Los capos de la UEFA, igual a dirigentes políticos? La UEFA es manejada por un grupo de señores rechonchos de corrupción y poder, que han dispuesto y manejado este deporte a su antojo, en alianza con otros igual de rechonchos (o más) como la FIFA. Por ejemplo, entre ambos otorgaron mundiales a países sin liga profesional (Catar 2022), para compensar los favores recibidos (inversiones en el PSG de Francia, miembro de la UEFA).

Si la UEFA se mirara al espejo, encontraría a las democracias de hoy. Manejadas por dirigentes igualmente rechonchos de poder y corrupción, que, en lugar de asignar mundiales, asignan contratos, financiados con dineros públicos, como compensación por poner X numero de votos en las elecciones.

Ninguno es más sublime que el otro y ambos comen del mismo plato: uno legitimado por los hinchas y el otro legitimado por los ciudadanos.

  1. ¿Desigualdad en la sociedad, la misma tendencia en el futbol? Para Davide Malacrino, del FMI, los superricos tienen cada vez más porque esas personas disfrutan de puros ‘rendimientos a escala’ de su riqueza. Específicamente, para una asignación de cartera determinada, las personas más ricas tienen más probabilidades de obtener mayores rendimientos ajustados al riesgo, posiblemente porque tienen acceso a oportunidades de inversión exclusivas o mejores gestores de patrimonio.

Es decir, los fundadores de la Superliga ganarían más dinero por derechos y publicidad porque ellos son los miembros de ese torneo, tendrían menos riesgo en sus inversiones porque están en un negocio que ellos mismos controlan, y es una oportunidad exclusiva para ellos. Lo cual crea el mismo ecosistema que los superricos utilizan para incrementar sus capitales.

En la otra cara de la misma moneda, los Buffet, Bezos, los Sarmiento Angulo o los Slim, no invierten en superligas, pero si en paraísos fiscales, fondos de inversión o “family offices”, donde se les garantiza su redito, exclusividad y bajo riesgo (Welcome Superleague).

  1. ¿Medios de comunicación independientes o guardias del statu quo? Como en la política, los medios de comunicación se encuentran en una crisis de legitimidad sin precedentes. Dejaron de ser un veedor para ser un defensor de X o Y intereses, y con la Superliga no fue la excepción.

En Europa medios de uno y otro sector se han dedicado a defender a la UEFA o la Superliga, dependiendo de su interés, su dueño e incluso la ciudad en que se encuentran (en Barcelona, por ejemplo, se le termia a la Superliga porque su presidente era Florentino Pérez, presidente del Real Madrid).

Además, como se ha visto en las recientes elecciones alrededor del planeta, Twitter y las redes sociales han sido el termómetro, juez y discurso que se ha usado en todo este debate, reemplazando noticias verificables y fuentes confiables por fake news.

  1. Los hinchas y los ciudadanos ¿igual de instrumentalizados? La UEFA ha utilizado la frase “el futbol es de los hinchas” y los presidentes (especialmente en Latinoamérica) han dicho “este es un gobierno para la gente”, y tanto hinchas como ciudadanos hemos sucumbido a tan emotivas y vacías frases.

Como cuando votamos ilusionados por un candidato, esperando un cambio, los hinchas sentaron su voz de protesta en Twitter y en las calles. Sin darse cuenta, como nosotros, los seguidores del futbol han sido víctimas de la pelea entre los poderosos que solo utilizan nuestra necesidad (y ganas de futbol) para aumentar su influencia y capital.

La Superliga vs. la UEFA, partido político X vs. partido político Y, todos arrullan, ensalzan y decepcionan a los hinchas y ciudadanos por igual. Ni el futbol ni la política son justos con los que vivimos la pelota y amamos la democracia.

En algunos años me encantaría recordar a la política, como Albert Camus recordaba el futbol: “Porque, después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al deporte, lo que aprendí con el RUA, no puede morir. Preservémoslo. Preservemos esta gran y digna imagen de nuestra juventud. También estará vigilándolos a ustedes”. Albert Camus, Entrevista: Lo que le debo al futbol, France Football, 1957.

PD: Gracias MM y a LC por el debate que dio origen a esta columna.