Canadá: entre el marketing y el genocidio

Los restos de 215 niños fueron hallados enterrados en el sitio de un antiguo internado en Canadá, construido hace más de un siglo para integrar a los indígenas en la sociedad dominante, según informó este viernes (28.05.2021) una comunidad amerindia local.

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Un experto descubrió los restos humanos el pasado fin de semana utilizando un georradar en el lugar donde se encontraba el internado, cerca de Kamloops, en la provincia occidental de Columbia Británica, según anunció la comunidad aborigen Tk’emlups te Secwepemc, en un comunicado de prensa. (DW, 29.05.2021)

Canadá tiene una imagen de un país tolerante, democrático, y sobre todo multicultural. El multiculturalismo canadiense no busca la “asimilación”, es decir, que el inmigrante asuma la identidad de su país de acogida y se desprenda de su identidad de origen. Al revés: el multiculturalismo defiende que las personas conserven su identidad, su cultura.

En este país, la armonía social no se conseguirá intentando unificar las costumbres de los habitantes. La armonía se fomentará, más bien, permitiendo que las personas conserven su identidad de origen, sus costumbres, sus tradiciones, de forma que se puedan conciliar las dos identidades: la “nueva” canadiense y la de origen. Es una política que se viene promoviendo desde 1967. Sin embargo, no todo en el país del norte ha sido el paraíso del respeto por el otro, y mucho menos a los pueblos y tradiciones ancestrales.

Según el censo de 2016, los pueblos indígenas en Canadá ascendían a 1.673.785 personas, o el 4,9% de la población nacional, con 977.230 personas de las primeras naciones (First Nations en ingles), 587.545 métis (mestizos) y 65.025 inuit (mal llamados esquimales). El 7.7% de la población menor de 14 años es de ascendencia indígena. tanto en reservas naturales como en contextos urbanos, especialmente en la parte norte del país, y se calcula que hay 50 naciones o grupos culturales con sus propias lenguas y culturas.

Para entender el lado oscuro de Canadá, se debe entender que aborigen es un término que lo abarca todo y que incluye a los inuit, las Primeras Naciones (indígenas) y los mestizos. “Primeros pueblos” es también un término que lo abarca todo y que incluye a los inuit, las primeras naciones (indios) y los mestizos. Sin embargo, son 3 pueblos originarios distintos, pero que han sido igualmente victimas de racismo.

Así mismo, es necesario conocer un poco de historia. Los islandeses llegaron a las costas de Canadá hacia el siglo IX, pero John Cabot (Juan Caboto), marino al servicio de Inglaterra, fue el primer explorador oficial. quién descubrió Canadá. Por otro lado, Jacques Cartier inició la exploración del país al remontar el río San Lorenzo hasta la actual Montreal (1534-35). Ya en el siglo XVII, comenzó la organización de la colonia: Quebec (provincia francófona) se fundó en año 1608 y Montreal se fundó en el año 1642. La colonia fue concedida a la Compañía de Nueva Francia, creada a este efecto en 1627, hasta su conversión en dominio real (1663).

La población colonial, establecida en el valle del rio San Lorenzo, creció en pocos años al amparo de la agricultura. Pero el dominio francés carecía de bases sólidas: escaso número de colonos para hacer frente a las ambiciones de expansión de los establecimientos ingleses, organización deficiente, régimen feudal de la propiedad, excesivo poder del clero, falta de autonomía política y mercantil.

La presión inglesa comenzó con la fundación de la Compañía de la Bahía de Hudson (1670), dedicada al comercio de las pieles. Luego, la rivalidad anglo-francesa en Europa repercutió en América.

En 1867, se aprobó la Confederación canadiense, que agrupó, en su origen, las provincias de Ontario (Alto Canadá), Quebec (Bajo Canadá). New Brunswick y Nova Scotia. Después se incorporaron los demás territorios, conforme avanzaba la colonización del oeste canadiense. En 1869, se compraron las tierras de la Compañía de la Bahía de Hudson y en 1870 Manitoba entró en la Confederación. Columbia Británica en1871, la Isla del Príncipe Eduardo en1873, Alberta y Saskatchewan, ambas en 1905, completaron la expansión hacia el oeste, favorecida por la construcción de ferrocarriles transcontinentales (Canadian Pacific, Canadian National).

Sin embargo, la Confederación como proceso no fue una creación democrática: no hubo plebiscitos (excepto en los casos de Terranova y Nunavut) y hasta las adiciones más recientes, varios grupos fueron excluidos de la participación directa, los pueblos indígenas entre ellos. Cuando los pueblos indígenas sí tuvieron aportaciones, por ejemplo, fue cuando Manitoba ingresó a la Confederación en 1870, pero rápidamente se desestimó. Aun cuando eran la mayoría en todas las provincias recién creadas.

La creación formal de Canadá no constituyó una desviación dramática de las relaciones anteriores entre indígenas y colonos. Los “indios” caían bajo la jurisdicción federal y se esperaba que las relaciones con los pueblos indígenas siguieran las políticas y prácticas existentes establecidas por los británicos y sus colonias. Por lo tanto, se reconoció y adoptó la posición legal de los tratados y reservas existentes establecidos antes de 1867.

Cuando el primer ministro de Canadá, Sir John A. Macdonald, desarrolló lo que llamó su “Política Nacional” a fines de la década de 1870, una de sus tres facetas centrales fue el reasentamiento de tierras indígenas en Occidente por parte de inmigrantes recién llegados. Las políticas de propiedad (como la Ley de Tierras de Dominio de 1872) se crearon incluso antes de que se firmaran los tratados, lo que sugiere que la conveniencia y la oportunidad prevalecieron sobre el respeto genuino por los derechos territoriales indígenas.

Las reservas indígenas eran tierras de la Corona supuestamente mantenidas en fideicomiso por el estado para las primeras naciones (y la mayoría lo sigue siendo hasta el día de hoy). Sin embargo, en la práctica, Canadá ha encontrado todo tipo de formas de cortar trozos de ellos o de arrendarlos a empresas madereras o mineras.

La Ley India (Indian Act en inglés y todavía vigente) de 1876 consolidó toda la legislación existente relacionada con las Primeras Naciones en un solo lugar bajo la jurisdicción del gobierno federal canadiense recién creado. Esta y las enmiendas y revisiones posteriores no dieron a las primeras naciones ninguna opción y poca posibilidad para aportar. Aunque el nuevo país estaba negociando activamente tratados con cada uno de esos grupos individualmente en la década de 1870, la Ley India convirtió unilateralmente a muchas personas de las primeras naciones bajo la tutela del estado.

Restringió las prácticas culturales indígenas, como el potlatch (opulenta fiesta ceremonial en la que se regalan o destruyen las posesiones para mostrar riqueza o realzar el prestigio), y prohibió el uso de insignias indígenas en público. La gente de las llanuras (praries) necesitaba el permiso de un agente indio para vender su ganado o cosechas, e incluso para entrar y salir de sus reservas. La caza y la pesca indígenas estaban restringidas y muchas actividades económicas tradicionales, como los vertederos de pesca, estaban prohibidas por ley.

La Indian Act también atacó los sistemas tradicionales de gobierno, hereditarios o de otro tipo, al imponer nuevos sistemas políticos y consejos de bandas electos que reflejaban los modelos occidentales, pero los subordinaban al estado canadiense. Se impidió la capacidad de los pueblos indígenas para funcionar como pueblos independientes y autónomos.

La Ley India define la “indigenidad”. Creó una categoría legal – “indio de estatus” – y por extensión, indios sin estatus. Mientras que los nativos americanos en EE.UU obtuvieron la ciudadanía en 1924, en Canadá, los indios de estatus no eran legalmente canadienses, ni podían votar en las elecciones nacionales hasta 1960.

Tener estado (que incluye una mezcla de cantidad de sangre e identificación previa como “indio”) afectaba si alguien podía vivir en una reserva, ser miembro de una banda de las Primeras Naciones, recibir derechos de tratados, acceder a programas gubernamentales y reclamar “derechos aborígenes” bajo la ley canadiense. A las personas sin estatus se les negó el acceso a estos beneficios.

En 1920, la ley india fue enmendada para combatir la baja asistencia al hacer obligatorio que los niños indios de estatus legal asistieran a escuelas residenciales, con consecuencias para aquellos que escondieron a sus hijos. Los padres o tutores que intentaron ocultar a los niños podían ser arrestados o encarcelados.

¿Qué son las escuelas residenciales? El sistema de escuelas residenciales era una red de internados para pueblos indígenas. La red fue financiada por el Departamento de Asuntos Indígenas del gobierno canadiense y administrada por iglesias cristianas. El sistema escolar fue creado con el propósito de sacar a los niños indígenas de la influencia de su propia cultura y asimilarlos a la cultura canadiense dominante, “para matar al indio en el niño”. A lo largo de los más de cien años de existencia del sistema, alrededor del 30 por ciento de los niños indígenas (alrededor de 150.000) fueron colocados en escuelas residenciales a nivel nacional. un registro histórico incompleto, aunque las estimaciones oscilan entre 3.200 y más de 6.000. La última escuela residencial cerro en 1996 (¡hace nada!), lo que implica que hoy existen quienes sobrevivieron a esto.

Volviendo a la aterradora noticia de la fosa con 215 niños encontrados en Kamloops (British Columbia), historiadores afirman que la violencia contra los estudiantes en esa escuela residencial de continuó hasta su cierre. En la década de 1960, el director de la escuela de abogó por poner a los niños mayores que se peleaban en un ring de boxeo. “Póngalos en el ring con guantes y supervise un combate de boxeo hasta que ambos niños estén demasiado cansados ​​para preocuparse más”.

Las comunidades indígenas han creído durante mucho tiempo que los estudiantes de las escuelas residenciales fueron enterrados en tumbas sin identificar, y demostrarlo ha sido un proceso que ha durado décadas. Según la Comisión de la Verdad y la Reconciliación “Es importante porque la historia de las fosas comunes secretas en escuelas residenciales son una leyenda urbana”, dijo una columna en el medio de noticias de Columbia Británica TheTyee.ca. Esto abre la puerta al genocidio de las primeras naciones en Canadá.

No basta con lo aterrador y sorprendente de esta estructura racista (y genocida) en Canadá, sino que aun hoy, a pesar de los esfuerzos del gobierno, al crear incentivos laborales para la población indígena, la creación de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación para la investigación de estos hechos (sin sanciones legales ni disciplinarias), el reconocimiento de los pueblos originarios en actos públicos o el reconocimiento del genocidio por parte del Primer Ministro Justin Trudeau, la discriminación sistemática continúa:

  • De acuerdo con el censo canadiense de 2016, el 33,65% de los que se identificaron como aborígenes no tienen estudios secundarios (bachillerato) o certificado de equivalencia, en comparación con el 18,3% del resto de la población.
  • Entre los habitantes de las primeras naciones que viven en reservas, el 44,2% vive en una vivienda que necesitaba reparaciones importantes, en comparación con el 6% de la población no indígena que vivía en dicha vivienda.
  • El ingreso total promedio de los pueblos indígenas fue del 75% del de los no indígenas en 2015, lo que representa una brecha de ingresos del 25 por ciento.
  • En 2015/2016, los adultos indígenas estuvieron sobrerrepresentados en las admisiones a los servicios penitenciarios provinciales y territoriales. Representaron el 26 por ciento de las admisiones, mientras que representaron solo alrededor del 3 por ciento de la población adulta canadiense.
  • En los servicios penitenciarios federales, los adultos indígenas representaron el 28% de las admisiones a la custodia. Los adultos aborígenes en los servicios penitenciarios federales representaron el 28% de las admisiones a la custodia y el 26% a la supervisión comunitaria en 2015/2016

Canadá, tiene una poderosa y efectiva de campaña de marketing. Se vende como un país multicultural y tolerable, pero nadie menciona los atroces hechos que sucedieron y siguen presentes en contra de la población indígena (por no nombrar las terribles consecuencias de sus mineras en el resto del mundo).

Ese país ha recorrido un tortuoso camino, y abrió la puerta la reconciliación con sus pueblos ancestrales, pero aun le falta dar muchos pasos (unos muy grandes), para que estos realmente sientan que viven en el país que sus gobernantes describen.

Pd: ¿alguna lección para Colombia?

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