El show de Duque, la columna de Jaime Polanco

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En estos días pasados, los geniales creativos de la Luciérnaga, volvían a despertar carcajadas en su importante audiencia parodiando aquel famoso programa ‘El show de Jimmy’, que existió en los años 80’s, con el que actualmente tiene el Presidente Duque.

Todo ello para reflejar el exceso que el ‘anchorman presidente’ está teniendo con su programa vespertino, en el que cada día nos sorprende con una nueva norma o con el cambio de una anterior; una entrevista intrascendente o la escenificación del ministro de turno que informa sobre algo que acontece en su cartera, siguiendo al pie de la letra al Chaparro de Palacio que le hace el libreto. Como dicen en la radio, “la realidad supera la ficción”.

Como si de una escaleta se tratara, podríamos organizar por secciones los temas que ocupan la atención de la audiencia.

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Sección 1. Entradilla. La salud. Después de casi un millón y medio de contagios y algo más de 40.000 fallecidos, la frescura de la información “brilla por su ausencia”. La desazón de los televidentes, llega de la mano de cientos de “technicalities”, normativas imposibles de cumplir, órdenes y recomendaciones de cientos de expertos que terminan agobiando la buena voluntad de la gente.

Millones de colombianos con el miedo en el cuerpo sin saber qué hacer; si trabajar o no, estudiar o no, si viajar o no, si respirar o no. Todo ello en un caos perfecto que se alimenta de un desatino institucional del gobierno, alcaldías y gobernaciones.

Por no hablar de la confusión sobre la compra de las vacunas, que abre una esperanza, pero mantiene ciertas dudas sobre la forma en cómo se han logrado los acuerdos.

Y el abuso de muchos gobernantes en los contratos para equipos, alimentos y medicamentos para tratar la pandemia, que nos mantiene en los primeros puestos del desagradable podio de la corrupción.

Sección 2. Tema del día. La economía. Cientos de medidas se han dictado en esta sección del programa. Alivios que se crean que luego los tumba la Corte, algunos que saltan a la vista sus intereses partidarios, y las demás se las podrían haber ahorrado, dado el grado de confusión que han creado.

Las optimistas previsiones del guionista de Palacio sobre el crecimiento de la economía, se han esfumado. Igual la ansiada recuperación del empleo. Nuestro país, como nuestra selección de fútbol, no es Alemania. Para rematar la jugada, el Ministro de Hacienda, después de su fiasco como candidato a dirigir el Banco de la República, sigue haciendo cábalas para ver como saca más plata a los contribuyentes de siempre.

El presidente saltándose el guión dice “que no cree necesaria una reforma tributaria en este momento”. Ante todo coherencia y coordinación gubernamental.

Sección 3. El personaje del día. Aquí podríamos poner varios ejemplos. Policías enfrentados, desafíos de la Contraloría, despropósitos de la fiscalía, embajadores mete patas, ministros sin políticas, otros tutelados en sus domicilios, otros sin saber que hacer ante tanto desastre estructural, después del daño producido por el COVID-19.

Habría que elegir cada día uno de ellos y tendríamos personajes para todo el año sin problema alguno. Un mosaico de caras que nadie conoce realmente, para enfrentar el mayor problema que hemos vivido en docenas de años.

Sección 4. Sección Internacional. Aquí realmente está el nudo gordiano del programa. Esta sección es la que sube o baja en rating al hacerse las preguntas pertinentes. ¿Qué hacer para mantener el tipo con la administración americana después de semejante traspiés?, ¿Quizás piensan que no pasarán cuenta de cobro?

“Hello brother, no hard feelings”, sueña Duque decir en primera llamada a Joe Biden. O qué decir a Guaidó después de recibir a Leopoldo López, o qué explicación dar a docenas de países europeos que han apostado dinero y muchos esfuerzos diplomáticos, para consolidar el proceso de paz que casi nadie en el gobierno apoya. Sin mencionar la regañina británica de los últimos días, o la bronca monumental de las Naciones Unidas por la permanente matanza de líderes sociales en el país. Realmente esta es la sección más complicada de presentar para el joven anchorman.

Sección 5. Sección infraestructura y Medioambiente. Aquí todo se desmelena rápidamente, pero hay buenas imágenes que ofrecer. Carreteras inconclusas, túneles inundados o derrumbados, puentes caídos, presas al borde del colapso, desprendimientos permanentes, caos en la atención de los huracanes y claro está, falta de previsión y medios en San Andrés y Providencia. Todo un sinfín de despropósitos que cada año van y vienen, sin que nadie ponga fin al sufrimiento que causan en la población. Quizás un buen chamán ayudaría a hacer mejor las previsiones, para adelantarse unas horas a las consecuencias de semejantes catástrofes.

Sección 6. Cierre. La foto del día. Sin duda la foto es el anchorman Presidente en su silla presentando el programa. Rodeado de sus objetos más queridos: La bandera, el desinfectante, los lapiceros y un cuadernito. Ataviado con saco o camisa con marca comercial, depende del tema que vayamos a hablar, y eso sí, bien entrenado las dos horas anteriores para hacer un buen ‘performance’ ante su público.

Mientras tanto, el país necesita alguien que lo lidere. Las posiciones populistas de la derecha gobiernista está haciendo grande al populismo de izquierda. Los conflictos sociales siguen sin resolverse, la matanza de personas inocentes sigue en aumento (las cifras oficiales dicen que han bajado mucho en este 2020, lógicamente si mantienen a la mitad de la población en sus casas por meses), y con un año preelectoral que se nos avecina, los problemas económicos por tratar después de que pase la anestesia al desempleo, será como un juego de niños.

Al final va a tener razón el más sentido común, ese dicho de ‘zapatero a tus zapatos’. Por favor, presidente, dedíquese a gobernar.