En Bogotá se define el futuro político de Colombia

La opinión de Jaime Acosta Puertas

“Claudia López es la esperanza”

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Jaime Acosta

El fenómeno turbio de Uribe ha generado un ambiente político de fanatismo, intemperancia, precariedad y estupidez ideológica, donde un país escriturado por estos días a la ultraderecha, con elevada ilegalidad y corrupción, es difícil llevarlo a una propuesta distinta y superior para que la nación y sus territorios se transformen.

Colombia y Bogotá no tienen sueños. Viven del día a día, escapando a los trancones de la inmovilidad física y de sus instituciones, amenazados por la inseguridad y la corrupción, y por la cohabitación entre economías legales e ilegales.

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En este escenario de confusión surgió hace pocos años Claudia López, mujer admirable por su preparación, inteligencia y compromiso en la lucha contra la corrupción y contra toda expresión de violencia. Ahora aspira a la alcaldía de Bogotá, y son ocho mis razones por las cuales creo que debe gobernar la capital:

  1. a) Expresa la modernidad de Bogotá. Ella es evidencia de que en la ciudad el esfuerzo obtiene su recompensa, sin importar dónde se nace ni cuánto dinero hay en su bolsillo. Es la demostración de que hay movilidad social y de que en la ciudad pueden ser alcaldes los mejores y no solo los elegidos de la élite.
  2. b) Es mujer y es tiempo de hacer justicia. No por ser mujer debe ser alcandesa, pero sin duda es la mejor opción pues es una gran mujer, de enorme capacidad y sensibilidad para entender el mundo desde nuevas perspectivas y gestionar las demandas de grupos tradicionalmente relegados, olvidados o excluidos no sólo con asertividad sino además de manera solidaria.
  3. c) Lucha contra la corrupción: no es corrupta, no ha trabajado con corruptos ni con partidos donde habita la corrupción y frecuentan los violentos. Por lo tanto no tiene rabo de paja como Galán y Uribe, pues la lucha contra la corrupción ha sido su bandera ética, lo cual le permitirá combatirla en Bogotá.
  4. d) Visión de largo plazo. Sabe que en cuatro años no se puede hacer todo lo que necesita la ciudad, entonces, tiene una estructura de gestión para su periodo de gobierno, y otra para dejar las bases con las cuales se consolidará un proceso de cambio duradero. No promete lo que no puede cumplir, porque en su ética no está engañar a la ciudadanía con tal de ganar, como ha ocurrido con el Peñalosa de Galán y de Uribe, los cuales continuarán con los sofismas de su mentor.
  5. e) Consolidar lo construido y comenzar lo nuevo. Lo hará con un programa de gobierno inmerso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. En ese contexto, lo ha dicho una y otra vez, continuará con los proyectos que deje contratados Peñalosa, como el pedazo de metro, pero también mejorará las condiciones de operación del transmilenio y del SITP, y terminará lo que deje andando en materia de vías, salud, educación, espacio público. Así mismo, construirá una cuarta troncal, bien por la Boyacá o por la 68, para hacer un circuito sostenible integrado con la séptima, y esta con las troncales que van hacia el sur y al occidente. Construir una de las dos troncales con buses eléctricos, transformar la carrera séptima, y avanzar a los buses eléctricos, generará un circuito de transporte público sostenible, que se integrará con las otras líneas del metro, que también usan energía limpia.
  6. f) Integración de Bogotá con Cundinamarca: sustenta parte importante de su modelo de movilidad con los Regiotrans de Occidente, norte y sur, que conectará los municipios vecinos con Bogotá. Los Regiotrans serán para pasajeros y carga, que descongestionará de vehículos de carga las vías que salen y entran a Bogotá. Dejará andando el Regiotrans de occidente porque su ejecución ya está concertada con Cundinamarca y la nación, y avanzado el del norte porque cuenta con estudios.

Esta conectividad promoverá una integración más amplia entre Bogotá y la Región para impulsar un desarrollo productivo sostenible, más difundido y avanzado, con industrias y servicios de alta tecnología y de la revolución 4.0, en el marco de la estrategia de especialización inteligente, e iniciar una estrategia adicional de manufacturas avanzadas entre Bogotá y Cundinamarca, para impulsar industrias como: la electrónica, industrias del sistema de movilidad, energías alternativas, aeroespacial, farmacéutico, robótica, entre otras. Esto la conducirá a dotará a la ciudad de una política de desarrollo productivo de la que ahora carece, porque no ha sido tema de Peñalosa, como tampoco la ciencia, la tecnología y la innovación.

  1. g) Educación, ciencia, tecnología y emprendimiento social y tecnológico: la producción de la ciudad y de la región no se puede sofisticar, diversificar y atraer inversiones, generar oportunidades, bienestar y equidad, si no se abre más espacio a los jóvenes de menores ingresos, con el fin de formarse, emprender y vincularse a un mercado laboral cambiante y más exigente. Por ello, en su gobierno, más estudiantes de menores ingresos accederán a más educación universitaria gratuita.

Pero lo anterior no es suficiente, porque llevar aguas arriba el conocimiento, la innovación, la producción y el emprendimiento, requiere de más investigación. Es por eso que Claudia creará la agencia de apoyo a la ciencia y la tecnología, que sería bueno sea de una vez secretaría de ciencia, tecnología e innovación para estar alineada con el nuevo ministerio de apoyo a la investigación.

  1. h) Arte y cultura: en su visión de la sociedad y de la ciudad del futuro, la creatividad también está en el corazón de su propuesta, porque permitirá un salto en la cultura ciudadana a través de una ciudadanía más inteligente y libre en sus expresiones artísticas y culturales. Una ciudad más inteligente y creativa genera una cultura de opinión avanzada, obstáculo de las maquinarias de corrupción;

Bogotá es una ciudad amenazada por las decisiones de Peñalosa – que tiene dos peones en estas elecciones, Galán y Uribe -, pues está empeñado en dejar una ciudad del pasado con el engaño de que está dejando normas, renders y contratos para hacer de esta una ciudad del futuro. Además, al lado de Claudia, son claras las desventajas de Galán y Uribe: en formación, experiencia, carácter y autonomía.

Si el deleznable Consejo de la ciudad deja aprobado el POT de Peñalosa, será un atropello mayor a la ciudad porque afectará la vida en la ciudad, pues atenta contra su estructura ecológica vital, destruyendo la posibilidad de pensar, diseñar y construir en consenso una metrópoli sostenible, fluida, bonita, amada, pacífica, inteligente, creativa, innovadora, emprendedora, integrada para la densificación antes que la ciudad extendida que solo es de los constructores. Es lo que piensan continuar Galán y Miguel Uribe el otro Uribito de Uribe.

Claudia no representa el más mínimo peligro para los intereses de una dirigencia mezquina e hipócrita con la violencia y la corrupción. Claudia representa la oportunidad para que esa dirigencia se transforme en un núcleo más inteligente y responsable con los intereses comunes y no solo con los particulares. Claudia es enemiga de la corrupción, de los alzados en armas, sean guerrilleros o paramilitares, y de la premodernidad. Podrá equivocarse en pocas cosas, pero será la gran alcaldesa que Bogotá y Colombia necesitan.

Twitter: @AcostaJaime