Somos responsables de los cambios en nuestros medios

Alfonso Castro Cid

Siempre me ha fascinado como las personas tendemos a emitir conceptos y opiniones de cosas de las que conocemos muy poco. Estos días vivimos una avalancha de juicios que se han emitido sobre el cambio interno que ha tomado Revista Semana. Muchos de esos comentarios han sido expresados por personas que ni siquiera conocieron la Revista o que la habían dejado de leer hacía años.

Pareciera que ahora hay más lectores de la publicación de los que se podían haber calculado hace algunos meses o años. Justo ahora, cuando se anuncian los cambios y muchos de los periodistas se retiran por lo que pareciera ser una falta de confianza en la nueva línea editorial que tomará la revista a partir de esta semana, salieron todos con sus trinos y sus “posts” en Facebook acabando con los que llegan y ensalzando a los que se fueron. Qué maravilloso habría sido que esos lectores hubieran sido tan fieles como dicen serlo ahora, y hubiesen premiado con sus suscripciones y con sus visitas al sitio web de noticias de la Revista Semana.

Los medios son hoy más empresas que una extensión del pensamiento de un fundador o una familia. Como negocios, buscan lo que sus accionistas creen que serán las mejores alternativas para adaptarse a los retos que trae un mercado que está en constante transformación. Puede que esos cambios impliquen borrar de un tajo una línea que parecía mantenerse en el tiempo, pero esos son precisamente los riesgos que se toman cuando los medios son vistos más como negocio que como una casa editorial aferrada a los valores y creencias que guían su contenido.

Ahora bien, si los medios responden como cualquier empresa al cambio del mercado, ¿no será que nosotros los lectores y consumidores de medios, debemos evaluar nuestra responsabilidad frente a esas variaciones que están dando? ¿Será que nos estamos quejando sin razón de esos cambios editoriales drásticos que parecen no hacernos sentido, cuando en realidad son una respuesta a nuestra conducta frente a los contenidos que valoramos y que seguimos?

“Adaptarse o morir”, es una frase que escuchamos en miles de talleres y conferencias sobre los retos empresariales y personales de hoy. Con ello en mente, porqué ahora vamos a acribillar a un medio por tomar las medidas que cree necesarias para, precisamente, adecuarse a lo que las personas están favoreciendo y consumiendo para evitar así su eventual desaparición.

Nos parece buenísimo acabar con cualquiera que decide tomar el riesgo de cambiar, pero, independientemente de nuestros apegos emocionales y de confianza, qué haríamos nosotros si fueran nuestros medios y requiriéramos seguir con vida en un mundo que cada vez lee menos, que consume noticias a punta de titulares y se sienta a interactuar por horas frente a las pantallas que transmiten escándalos y peleas personales en espacios supuestamente enfocados para las noticias y el análisis.

Seamos consecuentes y dejemos tanta hipocresía y mediocridad en nuestros argumentos, porque es claro que el problema que plantea el debate sobre la “nueva” Revista Semana, va más allá de sus directores editoriales, el cual tiene un tremendo peso en sí mismo al proponer una discusión aún mayor: ¿qué contenido estamos consumiendo y premiando, con qué estamos interactuando y con ello, qué expectativas estamos creando en los medios que nos proveen el contenido?

El lado positivo es que el proceso de ajuste apenas comienza y veremos el surgimiento, ojalá muy pronto, de nuevos medios que no le vendrían mal a este país.

@AlfonsoCastrCid – Managing Partener, KREAB Colombia

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