Colombia, midiendo kilómetros en horas

Es increíble que en Colombia sigamos midiendo la distancia en horas y no en kilómetros. Todos sabemos cuántas horas nos demoramos de una ciudad a otra, pero pocas personas saben cuántos kilómetros nos separan, la razón es sencilla, no hace sentido tener una medida que realmente no te dice nada. La gran deuda por mejorar la interconexión del país hace necesario que continuemos empleando ese método que data de nuestros antepasados, que andaban en caballo por pequeñas trochas destapadas y podían tardar días de una ciudad a otra.

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No se trata de desconocer los esfuerzos que se hacen, pero pareciera que con el codo se borra lo que se escribe con la mano. Las necesarias obras de infraestructura en nuestro país, en la mayoría de los casos, toman más tiempo del necesario, generan grandes sobrecostos y están inmersas en torbellinos de corrupción. Para la muestra EL mayor botón posible: el túnel de la línea. Esta mega obra es uno de los túneles más largos de América y tomó el mismo tiempo en ser construido, que lo que se hubiera necesitado en el siglo XIX, es decir, un avance de 700 metros por año, de acuerdo con un estudio que Germán Pardo, presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, presentara a la Asociación Internacional de Túneles.

Tomando este ejemplo, no es de extrañar que Colombia esté ubicada en el puesto 92 en cuanto a calidad de su infraestructura vial entre 141 países, por debajo de Sierra Leona y Bolivia, como lo apuntaba el informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial. Un indicador que claramente atrofia muchos de los otros sectores económicos del país, empezando por la generación de empleo, la movilización de mercancía, el turismo, entre otros.

El país tiene que seguir en una apuesta fuerte por conectar sus ciudades y fortalecer las redes terciarias. Es imposible hacer realidad ese discurso de que Colombia puede ser una gran despensa para el mundo, cuando la verdadera transformación agrícola empezaría si el campesino pudiera conectarse fácilmente con los centros de acopio y distribución. Enseguida llegarían más y mejores fórmulas de tecnificación, haciendo que la producción aumentara y por tanto la calidad de vida en el campo tuviera una gran mejoría, algo que hoy es absolutamente desconocida en nuestro territorio.

Resulta irrisorio transformar el turismo, si las vías continúan siendo uno de los grandes impedimentos para los que añoramos recorrer el país en carro. No podemos seguir conformándonos con la pavimentación de una vía, o la entrega de una doble calzada que toma cinco o seis años más, de lo que se había proyectado para su construcción. Aquí no estamos para agradecer que se entregue una vía, sino para supervisar que nuestros impuestos lleguen a donde tienen que llegar.

El Gobierno sigue creando fórmulas para impedir que la corrupción siga azotando al sector de la infraestructura, el país hoy presenta un avance de más del 51% en los llamados proyectos 4G, abriendo la puerta para que se presenten los de la siguiente generación. Para este 2021 la Agencia Nacional de Infraestructura tiene planeado entregar siete proyectos 4G, lo que sería un avance significativo.

Conectar a Colombia debe ser una obsesión de nuestros gobernantes y sus equipos, teniendo una mirada de desarrollo a largo plazo. El rezago es grande y no se debería perder un día en ello.

@AlfonsoCastrCid
Managing Partner
KREAB Colombia