Es mejor prevenir que…

Esta semana presenté al país la Consulta ciudadana por la salud, iniciativa con la que lograremos transformar el sistema colombiano y a la que todos están más que invitados.  Por tal razón en mi columna de hoy expondré las razones por las que propongo cambiar el enfoque de la salud en el país, de uno curativo a uno preventivo.

La salud en Colombia hoy está pensada desde la curación, es decir, que la relación entre los ciudadanos y el sistema depende de lo mucho o poco que se enfermen las personas. Si usted no se enferma el sistema no actúa sobre usted. Este defecto no salta a la vista porque en el país las personas ‘efectivamente’ se enferman constantemente, convirtiendo el enfoque errado del sistema en una necesidad.

Según datos del Ministerio de Salud se estima que cada año unas 60 mil personas mueren en el país a causa de males cardiovasculares, siendo el infarto una de las principales causas de muerte. Esto indica que en promedio fallecen 80 personas al día.

El directorio de enfermedades no transmisibles del Ministerio de salud estima que 1 de cada 10 colombianos sufre de diabetes. También señala que casi la mitad de las personas con esta patología no saben que están enfermos.

Son justamente las enfermedades crónicas no transmisibles, como las descritas en los ejemplos anteriores, las ocasionan mayores costos al sistema si se comparan con la inversión necesaria para evitar que las personas contraigan afecciones cardiovasculares o diabetes.

Un buen ejemplo para ilustrar el altísimo costo de la curación es el tratamiento de la insuficiencia renal. Los equipos, insumos y años de tratamiento necesarios para atender esta patología generan un gasto sostenido en el largo plazo equivalente al mantenimiento de las máquinas, reabastecimiento de insumos, salarios del talento humano especializado, etc.; esto sin mencionar la incomodidad y la disminución en la calidad de vida de los pacientes dializados.

¿Qué hacer? La propuesta consistirá en disponer los esfuerzos y dineros del sistema para la prevención de estas patologías a través de la creación de políticas públicas que promuevan los hábitos saludables.

Todos tenemos un conocido diabético que afirma que de haber sabido de todo lo que implica convivir con una patología como estas habría transformado sus hábitos. Sin embargo, no es responsable que el Estado colombiano apele a la determinación de cada uno de sus ciudadanos para preservar su calidad de vida.

Por tal razón llevé al Congreso el paquete de medidas saludables, una serie de proyectos de ley con los que se busca fomentar hábitos de vida saludable y advertir a la ciudadanía sobre los efectos adversos del consumo de algunos productos.

Del paquete de medidas saludables hacen parte el proyecto de etiquetado frontal de alimentos, el impuesto al tabaco, el impuesto a las bebidas azucaradas y los alimentos ultra procesados, entre otros, con los que hemos querido desincentivar el uso y alertar a la ciudadanía sobre la correlación entre el consumo de estos productos y el incremento en el riesgo de padecer alguna enfermedad crónica no transmisible.

Según la OMS la prevención es la mejor opción para hacer frente a las enfermedades no transmisibles y la promoción de hábitos saludables permite que las personas tengan un mayor control de su propia salud. La promoción de salud abarca una amplia gama de intervenciones sociales y ambientales destinadas a beneficiar y proteger la salud y la calidad de vida mediante la prevención y solución de las causas primordiales de los problemas de salud, y no centrándose únicamente en el tratamiento y la curación.

Gozar de sistemas eficientes de acueducto y alcantarillado, infraestructura que garantice el acceso y la salida de las regiones y la seguridad alimentaria también hacen parte de lo que entendemos como prevención, pues sin duda son condiciones que soportan la calidad de vida de las comunidades. El enfoque curativo del sistema no tiene en cuenta que cerca de 14 millones de colombianos no cuentan con mínimos como los ya descritos.

Teniendo en cuenta lo anterior tanto la promoción como la prevención en salud tienen gran importancia en el desarrollo del ser humano como tal, un sistema de salud que logre contar con buena promoción y prevención no sólo garantiza mejor calidad de vida para sus habitantes, sino que además aliviana las obligaciones fiscales del sistema, haciendo la atención y la eventual curación más sostenibles.

Estoy convencido de que este es el mejor momento para transformar el enfoque de manera definitiva, por ello reitero mi invitación a todos los y las colombianas para sumarse a esta consulta por la salud. Sé que en medio de esta crisis y luego de ver las casi 50.000 fallecidos que ya nos deja la emergencia por Sars Cov 2, al país le ha quedado muy claro que siempre es mejor prevenir que…