Iván Duque

Yamile Vanegas*

Llevamos dos años del Gobierno de Iván Duque y son más los sin sabores que ha dejado el primer mandatario, que las glorias que ha podido tener cualquier presidente que sume este mismo tiempo.

Se sabía desde un comienzo que no se podía esperar mucho de un presidente cuyo único mérito para llegar a este cargo es ser el que dijo Uribe. El haber trabajado en el Banco Interamericano de Desarrollo como uno más, entre miles de personas que prestan su servicio en este organismo multilateral, no es precisamente un mérito para obtener una medalla, porque en realidad mientras Duque estuvo allí, fue uno más del montón, como lo fue también mientras fue asesor de Horacio Serpa Uribe en el Partido Liberal, durante el Gobierno de Andrés Pastrana, cargo que nunca menciona,  no entiendo el por qué.

Muy a pesar de que Duque fue asesor del entonces director único del Partido Liberal, poco se le notaba, entre otras, porque poco hablaba con la gente. Sus días se limitaban a estar sentado en su escritorio frente a su pantalla del computador y cuando se le veía hablar con alguien, no dudaba en mencionar a sus grandes amigos momentos: Juan Manuel Santos Calderón y Germán Chica.

Anuncios

Recuerdo además que fue Duque quien le ayudó al expresidente Santos a plantear una propuesta de Tercera vía para Colombia y que además hizo parte de su planta de asesores en el Ministerio de Hacienda, con el exmandatario como ministro durante el período de Andrés Pastrana.

¿Qué raro que Duque no lo mencione?; ¿será que se olvidó que su inicios laborales se dieron justamente con quien ahora considera como el enemigo de su partido?; ¿es posible que tan joven y también resulte con memoria selectiva como cualquier político en Colombia?

Ojalá que al finalizar su período no haga lo mismo que ahora hace Gustavo Petro, quien a diario quiere darle cátedra de buen gobierno a la alcaldesa Claudia López, cómo si tuviese autoridad moral para dictarla. Si algo se recuerda de su tiempo como burgomaestre, es lo mal que hizo las cosas.

Espero que en el próximo período presidencial Duque no se dedique a indicar que está bien y que no, porque hasta el momento ha lucido como primer mandatario desubicado que da pasos de ciego y que no conoce ni al país que gobierna, ni a la gente que está bajo su gobierno, lo que de inmediato lo deja sin autoridad moral para indicar el camino a seguir.

Yamile Vanegas
Directora
Fundación Acuerdos por la Paz