El problema no es ser hijo de “Jorge 40”

Por: Óscar Sevillano


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La  molestia con el nombramiento de Jorge Tovar, hijo del exparamiltar  Rodrigo Tovar alias “Jorge 40”, no es porque este sea hijo del exparamilitar, al fin de cuentas, nadie escoge ni a su madre, ni a su padre. El malestar se debe a que  es una clara muestra de lo desafiante que puede ser la ministra del Interior Alicia Arango, a quien poco le importó lo que para las víctimas puede significar el que el heredero de su victimario, sea quien debe atenderlas y que encima, se le otorgue poder de decisión sobre su reparación.

Dijo Alicia Arango que el motivo por el que se opuso al nombramiento de Olga Lucía Velásquez en la Superintendencia de Vigilancia,  es  porque era necesario buscar lo mejor. Veo que en el caso de Tovar, no aplicó el mismo criterio y no lo digo porque este joven no cumpla con las cualidades que se requieren para ejercer el cargo, pueda que si, el problema es que éticamente está impedido y la ministra lo sabe y aun así, es claro que esto, le importa cinco.

El problema no es que Jorge Tovar sea hijo de Jorge 40, el problema es que éticamente está impedido para actuar sobre los casos en que su padre fue  victimario, que no son pocos. Para nadie es un secreto que el exparamilitar fue el causante de miles de desplazamiento, asesinatos, desapariciones y vaya uno a saber si también hay casos de feminicidio y violación a mujeres. Por cierto, ¿Qué ha dicho la Corporación Rosa Blanca frente a este nombramiento?

El tema aquí no es si Jorge Tovar es un buen profesional o si es un buen ser humano, con toda seguridad que cuenta con estas cualidades, sin embargo, el mensaje que se envía desde el Gobierno Nacional es negativo, porque deja la impresión de que estamos en manos de un grupo de personas que no les importa el sentimiento de dolor e impotencia que pueden sentir las personas que fueron afectadas por el padre de Tovar.

También es una falta de conciencia del mismo Jorge Tovar, porque él debe saber que tiene impedimentos y que van aumentar  en el momento en que su padre regrese de los Estados Unidos de pagar cárcel por narcotráfico y comience a asumir los procesos que dejó pendientes en Colombia, donde tiene miles de casos de reparación y verdad.

Dudo que el joven Tovar no sea lo suficientemente inteligente para saber que más que darle un reconocimiento a su hoja de vida y su trabajo en favor de las víctimas, le están utilizando como instrumento de provocación, un acto en el que la ministra Arango ha demostrado que es experta.

Si al expresidente Juan Manuel Santos con el argumento de que, “hay que buscar la reconciliación nacional”, le hubiese dado por nombrar a algún familiar del Mono Jojoy o de Manuel Marulanda al interior de su equipo de gobierno, la lluvia de críticas del Centro Democrático no hubiesen cesado y con toda seguridad habrían sacado a la gente a marchar emberracada, utilizando a las víctimas como instrumento político. Ahora como son gobierno, entonces utilizan la “reconciliación nacional”, para actuar de manera insultante contra una población que merece toda la consideración por ser quienes resultaron afectados por una violencia que por más de 50 años se tomó el país.

No creo que el nombramiento de Jorge Tovar lo reversen, sin embargo, tengo la esperanza de que el Gobierno de Iván Duque no siga enviando esos mensajes tan negativos, que a la postre, al único que afecta es a la imagen del Presidente de la República y a los millones que se invirtieron para mejorarla y que por el momento, están en la caneca de la basura.

Cambiando de tema, me alegra saber que la alcaldesa Claudia López no está dispuesta a tolerar los actos de abuso de la policía en Bogotá, porque me perdonan, pero el de don Néstor no creo que sea el único.

@sevillanoscar


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