La Semana pasada fue mejor

Se ha vuelto tradición escuchar  al interior de los círculos de la opinión pública en Colombia, cientos de críticas hacia la Revista Semana por el enfoque que sus directivos decidieron darle en su nueva etapa, que claramente obedece a un pensamiento e ideología política.

Si se tratara de un medio de comunicación aparecido de la nada, pagado y financiado por una militancia política, no sería extraño porque en nuestro país han surgido un nutrido grupo de portales que quieren o pretenden hacer ver la propaganda política como periodismo.

Pero tratándose de una revista como Semana, que se caracterizó por desarrollar investigaciones serias que evidenciaron casos de corrupción, vínculos de la política con la ilegalidad, interceptaciones ilegales, etc., es difícil no lamentar en lo que ha caído actualmente.

Duele ver que el medio periodístico que se esperaba ansiosamente todos los domingos para leerlo y enterarse de los detalles desconocidos del acontecer nacional, hoy día lo hayan convertido en un folletín amarillista que le sirve de vehículo de propaganda política al Centro Democrático y en el lugar favorito para que su directora, la periodista Vicky Dávila, le dé rienda suelta a sus pasiones.

Esa mezcla de pasiones y propaganda política le ha hecho daño  a una marca de un trabajo del que era un orgullo hacer parte. Para muchos periodistas en un pasado no muy lejano era motivo de alegría integrar el equipo de Revista Semana, que además fue semillero de columnistas que hicieron parte del panel de opinión de Semana.com, invitados por los directores de aquel entonces como Juanita León, Armando Neira, María Teresa Ronderos, y Victor Diusaba.

Gracias a la Revista Semana fue posible conocer la parapolítica, los falsos positivos, chuzadas del DAS, y otra serie de hechos lamentables para Colombia en diferentes gobiernos que hicieron de este medio un orgullo para el periodismo colombiano. Nada parecido a lo que se ha convertido hoy, donde todo el que se opone al Gobierno del presidente Duque y a su partido parece tener asegurado un artículo en su contra, como el caso del senador Gustavo Petro a quien culparon del caos en el que está sometido el país.

Asegurar que Gustavo Petro tiene la culpa del conflicto social que hoy enfrenta nuestro país, es tanto como asegurar que Álvaro Uribe tiene la culpa de que el proceso de paz que se firmó en el Gobierno Santos, no se esté implementando de la manera adecuada.

Lamento que la línea editorial de la Revista Semana se haya abandonado para darle rienda suelta a la propaganda política y a las pasiones personales de su directora. Ojalá quienes encabezan este medio hagan un alto en el camino y reflexionen en el daño que le hicieron a una marca.

Otra cosa: Esto no solo ocurre con Revista Semana, aclaro. Canal Capital no escapa a este hecho y aquí es más delicado el asunto porque se trata de un medio que se sostiene con recursos públicos y a donde se ha contratado a una serie de activistas políticos quienes han decidido abrirle los micrófonos y las cámaras a quienes comparten su ideología, en este caso, de izquierda.

@JazminBaronC