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Despelote Social

Por María Andrea Nieto, precandidata a la Alcaldía de Bogotá - Columnista invitada
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Andrea Nieto

Produjo tristeza e indignación el fallo de la Corte Constitucional al darle prelación al derecho de la libre personalidad de las personas sobre el derecho a que los niños puedan ir a los parques a disfrutar con seguridad y tranquilidad un espacio para disfrutar el medio ambiente, crecer, correr y jugar.

En el afán por la defensa de las libertades, se nos ha olvidado la construcción adecuada de políticas de prevención en salud emocional.

Un país en extremo violento en contra de los niños como lo es Colombia, prohibir el consumo en lugares cercanos donde se encuentran los pequeños, es primordial y se encuentra por encima del desarrollo de cualquier personalidad.

La semana pasada oímos estupefactos el triste testimonio del hermano de Rafael Uribe, el monstruo que secuestró, torturó, violó y asesinó a la pequeña Yuliana. Pues resulta que el violador Uribe llevaba más de 15 años drogándose, y desarrollando su personalidad. Habrá empezado por la marihuana, pero se quedó atrapado en un hoyo negro por donde arrastró la vida de una inocente niña y la de las familias involucradas. La asesinó estando drogado.

Las cifras demuestran que Colombia se encuentra en problemas frente a las drogas porque el consumo en los alumnos de bachillerato pasó del 4.3% al 8% y entre universitarios se disparó del 8.21% al 20%, según cifras presentadas por la Dirección de Política de Drogas del Ministerio de Justicia el pasado mes de Mayo. La verdad a secas, es que el país tiene un problema creciente de consumo y es en extremo preocupante que la edad de inicio esté en los doce años, cuando los niños son aún niños. La droga que más se consume según el informe en Colombia es la marihuana y después la cocaína.

Si el alcoholismo es un disparador de violencia intrafamiliar, las drogas también lo son. Pero hay otras cifras más graves y son las relacionadas con la violencia sexual que para este año, entre Enero y Abril ya van en 8.230 casos, un 15% más que en el mismo periodo del año 2018 con 7.165 casos. ¿Ustedes creen que son temas aislados? ¿Que la agresión sexual, el maltrato infantil y la violencia intrafamiliar son problemas que no están correlacion

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ados?. Hay una intersección clara de estas problemáticas y es que el lugar donde ocurren es en las familias, en la intimidad de los hogares. No podemos seguir pensando en que las personalidades se desarrollan a punta de envenenar el organismo físico y mental. La personalidad de un ser humano se desarrolla cuando se puede ser creativo, productivo, perseguir sueños aunque no se alcancen, encontrar el amor de una pareja y perderlo, saber quién es uno, conocer la historia propia de vida, tratar de arreglar la vida con los altibajos propios de la existencia, luchar por lo que se quiere, ganar y perder que son los procesos de la existencia.

Los políticos se llenan la boca diciendo que es las drogas son un problema de salud pública y dejan hasta ahí. Y la verdad es que la drogradicción no debería ser culpa de las políticas de estado. Son en realidad un problema que se origina en las carencias afectivas al interior de las familias y que se produce cuando los niños reciben maltrato una y otra vez durante sus años de infancia, convirtiendo su estructura emocional el terreno adecuado para que las drogas encuentren asiento y les brinden la satisfacción artificial que sus propias experiencias de vida no les logran general. Por eso salir a proponer medidas de de tiempo en los parques, a limitar los mismos parques unos para uso de droga y otros para recreación, como lo hizo Claudia López también es un absurdo. Uno no va a los parques con los hijos a que huelan marihuana y a explicarles que eso “no está bien”, de hecho cuando empieza a oler a marihuana es cuando las familias se retiran de los parques. Hasta que no entendamos que el origen de la drogadicción radica en las relaciones intra-familiares y el paradigma violento a bajo el cual se crían a los niños actualmente en Colombia, la cadena de malformaciones sociales perdurará. Pero necesitamos ponernos de acuerdo, porque nos encontramos en un despelote social creyendo que se legisla y juzga como si estuviéramos en Suecia y resulta que nuestra realidad social en las comunidades y familias no es muy lejana a las repúblicas africanas e islámicas que despreciamos y que en las cifras están muy parecidas a nosotros, incluso hasta mejores.

Twitter: @MAndreaNieto

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