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COVID-19: el liderazgo que necesitamos

Por: Samuel Azout


Samuel-Azout-MiniaturaCovid-19 nos tiene sometidos a un enorme reto adaptativo. Necesitamos líderes que nos guíen en la difícil transición hacia un nuevo futuro. ¿Cuáles son las características del líder ideal para estos momentos históricos?

Coraje moral. En épocas de crisis se requiere tomar decisiones difíciles y valientes, muchas veces impopulares. Le corresponde al líder ser fiel a los más exigentes principios y valores éticos, enfrentarse al populismo y a la corrupción, y elevar la dignidad individual y colectiva.

Humildad del Servidor. Los líderes efectivos asumen con entereza y vocación el llamado al servicio. Humildad es hacer lo correcto para la gente. No necesitamos del líder Salvador, queremos más bien al líder Servidor.

Resiliencia ejemplarizante. La adversidad suele sacar a relucir lo mejor que tenemos, esas fuerzas latentes que aparecen en los momentos más difíciles. El líder resiliente enfrenta la desventura con la determinación y el firme propósito de construir un futuro mejor para todos.

Comunicación asertiva. Cuando los sentimientos e ideas se manifiestan de manera directa, equilibrada y respetuosa, se construye confianza. Practicar una buena comunicación es ser prudente con la entrega de información siempre pensando en el beneficio colectivo, nunca en la ganancia individual.

Control de emociones. El líder para estos tiempos no debe dejarse seducir, provocar o arrinconar. Debe ser persistente, no impulsivo. Debe anclarse en los valores y los objetivos para mantener el rumbo. La consistencia es importante, sin perder el espacio para pivotear de acuerdo a lo que exigen las circunstancias.

Escuchar y aprender. El líder debe escuchar a los demás con atención, especialmente en tiempos de incertidumbre. Es una sana práctica rodearse de las mejores mentes y seguir los consejos de los expertos. El líder moderno es abierto y está dispuesto a cambiar de opinión cuando la realidad así lo demanda.

Sembrar esperanza donde hay miedo. El líder para estos tiempos no debe inspirar un ciego optimismo, pero sí una genuina esperanza. El Covid19 es una enfermedad terriblemente contagiosa que produce víctimas fatales y físico miedo. Encontrar la esperanza en ambiente de tribulación y ansiedad es función del líder.

Promover impacto colectivo. Los líderes deben luchar contra la polarización y convocar a las personas para trabajar de manera colaborativa. Los problemas más complejos se enfrentan con imaginación, aquella que se da cuando compartimos con cocimientos, información y recursos sin egoísmos. Si nos conectamos y nos articulamos bien, todos nos convertimos en solución.

Amor y compasión. Como consecuencia del Covid-19, los seres humanos tendremos que transitar hacia una nueva realidad muy diferente a la que imaginábamos. Muchas personas tendrán que sobrellevar un inesperado deterioro en sus condiciones de vida. Para tolerar el sufrimiento que esto produce y abrazar la esperanza se van a necesitar amor y compasión.

Covid-19 nos desafía, nos incomoda y produce dolor. Los buenos líderes son sensibles y nos ayudan a soportarlo.

Porque en últimas, liderazgo es bondad.

@samuelazout


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