¿2020?

Coronavirus

El 2020 no se terminó. De nada sirvieron las resoluciones de año nuevo, los buenos deseos y el empezar de nuevo después de vivir el peor año de nuestros tiempos. Seguimos igual.

Nos relajamos al ver que la gráfica de casos positivos de COVID había llegado a una meseta permanente, confiable y cómoda. Eso fue acompañado de la increíble noticia de ya tener desarrollada una vacuna para combatir este virus. Y bueno, la necesidad de permitir la reactivación económica durante diciembre.

Lo cierto es que no parece que estemos a mediados de enero de un nuevo año, sino que seguimos viviendo en el pasado. Como si estuviéramos en un inverosímil 48 de diciembre. Pero lo más importante es reaccionar desde el aprendizaje y experiencia adquirida durante el primer pico de la pandemia.

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La incertidumbre cada día es mayor, y con ella viene acompañada la ansiedad. Hay una responsabilidad directa del Gobierno Nacional en presentarnos un Plan de Vacunación con metas concretas. Por otro lado la responsabilidad colectiva de acompañarnos en estos momentos.

Vamos por lo primero. El 20 de diciembre se publicó la Versión 1 del “Plan Nacional de Vacunación contra el COVID-19”, un documento que explica muy bien la evolución del virus pero no da detalles sobre el plan en Colombia. Cuenta cómo funciona el COVAX y determina, que, para lograr una inmunidad de rebaño, se debe vacunar a por lo menos el 70% de la población.

El Gobierno Nacional considera que cerca de un millón y medio de personas ya tuvieron el virus, por lo que, en una primera fase no se vacunará a esa población. Por otro lado, se proyecta que durante este 2021 seremos 51.049.498 habitantes, por lo tanto, el Plan establece que se debe vacunar a 34.234.649 personas.

Ya estamos entrando a la última parte de enero y todavía no hay certeza sobre el proveedor, fecha de llegada y costos de la vacuna. Nada de esto ayuda a la estabilidad mental y emocional. La confusión y poca transparencia, por el contrario, generan mayor inestabilidad.

En cambio, una tarea que nos corresponde a todos, es acompañarnos durante esta época de nuevas cuarentas y restricciones (necesarias para frenar el crecimiento de nuevos casos positivos). Una llamada, un mensaje, un juego colectivo, un contacto con alguien cercano es fundamental. Cada vez son casos más cercanos de nuevos positivos, es angustiante no saber qué va a pasar.

Ante esta situación, fortalecer una red de apoyo puede ayudar a mejorar la salud mental colectiva. Haber cambiado de año puede que no sirva mucho si los casos siguen aumentando, pero el acompañamiento a familiares y amigos puede hacer la diferencia.

Debemos seguir utilizando tapabocas, lavarnos las manos y perseverar una distancia física prudente. Mantener espacios aireados y evitar salir, pero sobretodo, ser soporte y compartir las emociones en este momento de pandemia.

@riveraalzate