La discusión entre las reinas de España cuando la abuela iba a hacerse una foto con sus nietas

El pasado Domingo de Pascua, como viene marcando la tradición en Casa Real, los reyes de España, Felipe VI (50 años) y la Reina Letizia (45), acudían a la Misa de Resurrección que tiene lugar cada año en la catedral de Palma de Mallorca. Allí se encontraban con los monarcas eméritos, la Reina Sofía (79) y, sorprendentemente, con Juan Carlos I (80), cuando todo hacía indicar que el emérito no acudiría debido a su viaje privado a Arabia Saudí. Sin embargo, se reencontraba gran parte de la familia y posaba sonriente ante los medios de comunicación. Pese a este marco de reencuentro y felicidad, a la salida de la catedral se produjo un gesto indiscreto y natural por parte de Letizia que demostraría que no todo es armonía en Casa Real.

 

Tras el término de la misa, la familia se disponía a abandonar la catedral cuando la abuela Sofía quiso tomarse una inocente foto con sus nietas, Leonor (12) y Sofía (10). Un deseo, en apariencia, nada extraordinario si no fuera porque en el momento de la foto Letizia se interpone sutilmente y, con una sonrisa un tanto forzada en el rostro, entorpece la foto y coloca el cabello de su pequeña Leonor detrás de la oreja. En ese momento, su suegra, un tanto exasperada y en un acto espontáneo, intenta apartar a su nuera de la imagen para que la instantánea finalmente se tome.

Mientras este momento sucedía, las pequeñas sonreían tímidamente y Felipe VI asistía a este incómodo suceso intentando mediar entre las partes sujetando por los hombros a su mujer y hablando con su madre. Alejado de este rifirrafe real, Juan Carlos se mostraba impertérrito con la escena mientras se apoyaba en su cayado.