Zonas libres de plásticos de un solo uso superan primer debate en el Congreso

La Comisión Quinta del Senado aprobó este martes en primer debate el proyecto de ley que busca la creación de zonas libres de plástico de un solo uso en ecosistemas marinos sensibles y zonas de playa.
La iniciativa, de autoría de la senadora Nadia Blel, busca prohibir el ingreso y empleo de plásticos de un solo uso a estos lugares.

“El impacto negativo de los elementos plásticos de un solo uso en el medio ambiente es enorme e irreversible. La contaminación por plásticos conlleva riesgos graves tanto para el medioambiente como para la salud humana, por eso esta iniciativa debe ser una prioridad para el Congreso”, indicó la Senadora Blel.
En el mismo sentido, el senador Miguel Barreto, ponente de la iniciativa, indicó que con esta importante iniciativa se garantizará la protección ambiental de la biodiversidad de las zonas con vocación turística y recreativa:

”Este es un problema global, tristemente vemos como nuestros ecosistemas están amenazados por la presencia de plásticos de un solo uso. Las cifras de consumo en el país son alarmantes y desafortunadamente la tasa de reciclajes es supremamente baja comparada con otros países del mundo. En el país solo se aprovecha el 17%”, indicó el senador.
Según cifras de Greenpeace, en el país se consumen aproximadamente 24 kg de plástico per cápita, lo que implica un volumen anual de consumo de 1.250.000 toneladas, de los cuales los plásticos de un solo uso responden aproximadamente al 56%.

Con la pandemia esta cifra tuvo un importante incremento evidenciado en la cantidad de bolsas, platos de plástico y empaques de icopor, que hoy se encuentran desechados sin ningún en las playas y zonas turísticas y que, con el paso de los meses, harán parte de los millones de toneladas de plástico que ya reposan en el mar.

Mediante este problema, materiales como mezcladores, soportes plásticos para las bombas de inflar, pitillos para las bebidas, copitos de algodón o hisopos flexibles con puntas de algodón, deberán ser reemplazados por otros no contaminantes o que se puedan reutilizar.

Anualmente se producen unos 350 millones de toneladas de plásticos en todo el mundo, principalmente en Asia (50%), América del Norte (19%) y Europa (16%), con un crecimiento moderado pero constante de la producción.