El por qué los ventiladores colombianos aún no están en los hospitales

Marcial Muñoz

¿Cómo es posible que cada día fallezcan entre 100 y 200 personas en Colombia por la COVID-19 habiendo ventiladores fabricados en el país? ¿Por qué no usamos estos ventiladores? ¿Son los ventiladores la solución definitiva a la pandemia? ¿…Y Cuántos harían falta para tener controlada la emergencia sanitaria? Muchas preguntas que todo el mundo se hace en estos días de índices de contagios disparados, al superar los 100.000 casos positivos.

El doctor Jairo Antonio Pérez Cely, director del Departamento del Cuidados Críticos de la Universidad Nacional, es el experto asesor elegido por el Gobierno en temas de ventiladores. En su opinión, “el ventilador es el mejor aliado de los médicos para combatir el virus en los enfermos más graves de coronavirus. Sin embargo no hace milagros y, sobre todo, tiene una vertiente muy delicada pues estos aparatos pueden ser muy invasivos al pulmón y mal manejados pueden provocar la muerte del paciente que entra en UCI con SDRA (Síndrome de Respiración Aguda). Por eso el INVIMA está con todos los protocolos para defender la salud de los colombianos, no es por intereses ocultos ni por ineficiencia. En este punto de la pandemia también hay que decir que lo más importante es usar tapabocas, medidas de higiene personal y por supuesto el distanciamiento social de dos metros”.

Jairo Antonio Pérez Cely, director del Departamento del Cuidados Críticos de la Universidad Nacional

En opinión del doctor Pérez Cely, la complejidad de los ventiladores no termina en los propios ventiladores sino en el manejo experto de los mismos. “Tan importante como el aparato son los monitores y el talento humano: los médicos, fisioterapeutas o enfermeras, que deben tener la especialidad en cuidados intensivos, y a día de hoy en Colombia no hay tanto personal sanitario capacitado para enfrentar a este volumen de urgencias por la pandemia”.

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Cely, afirmó que el INVIMA ya autorizó a las primeras pruebas técnicas con equipos fabricados en Colombia, que darán inicio en los próximos días y es “cuestión de semanas” que puedan empezar a utilizarse respiradores colombianos. “A día de hoy, no es recomendable el uso de estos aparatos a pesar de que una circular de MinSalud lo autorizaría en casos de extrema emergencia y bajo autorización y responsabilidad del paciente y un familiar. No deben usarse, estamos en fases de pruebas. En caso de emergencia sigo recomendado movilizar al paciente a las ciudades donde hay disponibles. Estas iniciativas son muy buenas, pero aún es pronto y no se pueden comparar con la experiencia tecnológica que llevan detrás multinacionales que llevan décadas fabricando estos aparatos”.

El pasado 27 de mayo, el Ministerio de Salud expidió una circular tomando como base Ley de Ética Médica de 1981 por la cual se pueden usar estos ventiladores nacionales en fase experimental siempre y cuando la familia y el propio paciente autoricen y renuncien a cualquier tipo de reclamación posterior.

27 iniciativas público-privada en el país

Confidencial Colombia ha podido saber que desde el mes de marzo en que Colombia entró en cuarentena, hasta 27 iniciativas mixtas, público privadas y universidades, se han puesto manos a la obra para paliar la emergencia sanitaria. La Universidad de Antioquia con el fabricante Haceb, y la Universidad de La Sabana y ‘Herons Ventilators’ junto a Indumil, Cotecmar, Challenger y novatecnica tienen el proyecto más avanzado que nadie. Mónica Murcia es representante de la ‘Iniciativa Solidaridad por Colombia’ y está coordinando este proyecto con todas las empresas y donantes. “Ha sido una tarea impresionante por parte de muchas personas y empresas. Desde el primer día todo el mundo se volcó en el proyecto y estamos muy cerca de poder entregar los primeros respiradores. La semana entrante arrancaremos pruebas con cinco pacientes que tienen Covid-19 y esperaríamos que el INVIMA nos esté aprobando en 2-3 semanas para comenzar a distribuir los primeros 350 respiradores, ya tenemos los insumos para esa fabricación y proceso es muy rápido”, afirmó Murcia, quien zanja la polémica de por qué no se están usando a pesar de que la ley lo permitiría por la situación especial. “Hay regiones y municipios donde realmente hacen falta estos aparatos y se pueden salvar muchas vidas, pero sin la aprobación del INVIMA, es difícil. Primero dar tranquilidad a los pacientes y luego también por los donantes, que prefieren esperar a que la situación quede regularizada”, declaró Murcia, quien da gracias especialmente al gran financiador de este proyecto, el Grupo Aval, y también al Club Rotario Bogotá Occidente.

Imagen de referencia / Cortesía 

Producto nacional Vs importados

La polémica de los ventiladores surge también desde una óptica de negocio. El gobierno ha adquirido alrededor de 4.500 ventiladores en el mercado internacional. Como es sabido, tanto los precios como el ‘stock’ de estos aparatos están descontrolados y hay auténticas subastas en el mercado mundial. Hasta junio han llegado un total de 877 respiradores. A lo largo de este mes de julio llegarán unos 2.100 más, y en agosto otros 1.000 más, lo que alcanzaría el 85% de lo comprado. Para entonces es seguro que los respiradores nacionales también estén en el mercado, lo que añadiría unos cuantos de miles más para combatir el pico de la crisis sanitaria, que en opinión del doctor Pérez Cely, se estaría produciendo precisamente en el mes de agosto. El costo de estos ventiladores nacionales está entre 10-12 millones de pesos, mientras que el precio de los importados puede llegar a ser de 90-100 millones. Esa es otra polémica de la que seguro se hablará en las próximas semanas.