Crecen los líos de Poma, la firma francesa que construye el Megacable de Pereira

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Un reciente proceso de adjudicación de la Segunda Línea del Transporte por Cable aéreo urbano adelantado por URBE – La Barquita (Unidad ejecutora para la Readecuación de la Barquita y Entornos) en Santo Domingo, República Dominicana, tiene serios interrogantes

Primero, sobre la forma como fue adjudicado, y, segundo, posibles y serios incumplimientos de la firma francesa Poma, a la que se le está entregando la obra, en un par de proyectos en Colombia.

Sobre la adjudicación, en República Dominicana en 2019, el proceso para la primera licitación para la Segunda Línea del Transporte por Cable aéreo (proceso Número CRBE-CCC-LPNI-2019-0001), fue cancelado debido a inconsistencias en informes de los peritos evaluadores y a que hubo discrepancias por lo que la entidad debió convocar un nuevo proceso para darle mayor nivel de transparencia y eficiencia.

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Pero lo más grave, de acuerdo con el análisis de documentos técnicos, es que las cabinas que Poma pretende colocar en Santo Domingo jamás han sido fabricadas por la firma, por lo que se trataría de un primer intento y no una experiencia anterior probada, pero, sobre todo, y más grave aún, nunca certificada por un organismo externo competente e imparcial.

Es decir, según expertos consultados, “la obra de Santo Domingo servirá de conejillo de indias para ver si pueden o no, lograr poner en funcionamiento una cabina que nunca han fabricado”.

“Y esto contradice claramente todo lo referente a solicitar experiencia comprobada para asegurar que reúnen todas las competencias para cumplir la obra. Lo que se está haciendo en este punto es cruzar los dedos y esperar que les salga bien el experimento” aseguran las fuentes.

Contradicciones contractuales

En cuanto a las inconsistencias en la parte contractual, se ha logrado establecer en el análisis documental que “la entidad contratante se contradice a si misma cuando en una primera ocasión se tuvo que suspender la licitación porque no había consenso técnico entre los peritos, es decir, fue un motivo de peso suficiente para suspender el proceso”.

“Sin embargo, en la segunda oportunidad, a pesar de que ocurriera el mismo caso, no hubo consenso, el comité decidió que, por encima de los criterios individuales de cada perito, Poma sí cumplía con todo. En esta segunda ocasión, la falta de consenso no parece algo relevante” se evidencia en los informes conocidos.

En la nueva o segunda licitación convocada, (Número CRBE-CCC-LPI-2019-0002), la argumentación que utilizó La Barquita, en el pasado, para cancelar la primera licitación, no tuvo peso al momento de adjudicarle, de nuevo, al “Consorcio Poma-J. Fortuna Línea 2” el contrato, ya que el reporte de evaluación técnica, dijo que “no hubo consenso entre los dos peritos evaluadores del componente electromecánico (que son los sistemas especializados para el cable aéreo, las cabinas etc.)”, según documentación conocida por este medio.

En consecuencia, el comité decidió que la oferta del consorcio llenaba todos los criterios, “a pesar de que uno de los peritos dictaminó que tres criterios de obligatorio cumplimiento no lo hacían”.

De acuerdo con las fuentes consultadas allá en Dominicana, “resulta llamativo, por qué si a pesar de que uno de los peritos contratado por La Barquita, dictaminó que el Consorcio Poma-J. Fortuna Línea 2 no cumplía tres de los criterios del Sistema de valoración ‘Cumple / No cumple’ (que no son subsanables, es decir que no son susceptibles de ser corregidos o mejorados), a ese Consorcio se le permitió corregir criterios que la entidad define en el pliego como obligatorios y que debieron ser presentados únicamente en la oferta, y no posteriormente, como ocurrió en este caso, donde La Barquita permitió subsanar y validar la oferta sin que hubiese un consenso de los evaluadores”.

Fuentes legales explicaron que la normatividad sobre contratación dominicana, contempla que “los peritos bajo consenso deben emitir su informe preliminar con todo lo justificativo de su actuación, pero que en esta ocasión, este no fue un elemento a tener en cuenta para su decisión y así se adjudicó un contrato de gran importancia para los dominicanos a un consorcio sobre cuya oferta hubo un dictamen que indicaba su falta de cumplimiento”.

Pero lo más grave, señalan, “es que se puede estar poniendo en grave riesgo la seguridad de los usuarios, al facilitarse el uso de equipos nunca antes utilizados no técnicamente probados ni certificados”.

Las implicaciones

Pero ¿qué implicaciones negativas tendrá para el futuro sistema de transporte y para la seguridad de los usuarios, el no cumplimiento de la oferta del Consorcio Poma- J Fortuna línea 2?

Para responder estas inquietudes y entender la calificación de uno de los peritos que dictaminó que ese Consorcio no cumplía, “se hizo una revisión profunda de los detalles del Reporte de Evaluación Técnica (correspondiente al sobre A), y se encontró, en términos generales, que el Consorcio Poma- J Fortuna línea 2, entregó un primer documento que no cumplía con criterios ‘cumple/no cumple’, por lo que este debió ser rechazado”, explican las fuentes consultadas.

Sin embargo, “ante ese incumplimiento, La Barquita le permitió subsanar dichos criterios, que, al ser de obligatorio cumplimiento para la oferta, la Entidad no debió aceptar que éstos fueran corregidos en una fase posterior”, de acuerdo con documentos conocidos.

“Y esto, con el agravante que los documentos entregados por el Consorcio para supuestamente, subsanar, tampoco cumplieron con los criterios del pliego”, agrega la información.

Incidentes e incumplimientos en Colombia

Recientemente, Poma se ha visto envuelta en incidentes tanto operativos como contractuales en Colombia.

El primer hecho está registrado la primera semana de 2020 en El Tiempo, y allí se informaba que “sobre las 10:15 de la mañana de este martes 7 de enero, la autopista Norte de Medellín, a la altura de Zenú, fue cerrada debido a un accidente con uno de los elementos de la construcción del Cable Picacho, que cayó del aire sobre una estación de gasolina”.

“El hecho fue confirmado por la empresa Metro, que informó que, al parecer en las labores de montaje del cable por parte del contratista, éste cayó a la vía. Afectó una estación de servicio”.

En ese momento se conoció que Poma asumiría el pago de los perjuicios, mientras se hacía efectivo el pago de la póliza que amparaba dicho riesgo.

Extraoficialmente se han conocido incumplimientos y sobrecostos en ese proyecto del Metro de Medellín encomendado a Poma desde finales de 2017 y con un plazo de entrega de 18 meses, pero por tratarse de un contrato amparado bajo un régimen privado no ha sido fácil acceder a información oficial.

Megacable de Pereira

La otra obra en la que está comprometida la compañía francesa Poma en Colombia es el Megacable de Pereira, una obra adjudicada en 2017.

Allí, los diseños se iniciaron en marzo de 2018, el inicio de obra civil se estableció el 16 de julio de 2018, definiendo la fecha de terminación de obra para el 20 de noviembre de 2019, fecha que luego fue modificada por hasta el 26 de junio de 2020, pero que seguramente será modificada nuevamente, esta vez por cuenta del Covid19.

No obstante, un informe de interventoría revelado en un debate de control político en el Concejo de Pereira (capital del departamento cafetero de Risaralda) reporta sobrecostos hasta de 10.000 millones de pesos en el proyecto Megacable, donde hay demás hay ya considerables retrasos en las obras de construcción.

El presupuesto para el proyecto encomendado a un consorcio que lidera la francesa Poma, que estaba en 130 mil millones de pesos tuvo un incremento de 10 mil millones, es decir, unos 2,5 millones de dólares adicionales, y valdrá en total 140 mil millones.

“Los resultados de la interventoría realizada al proyecto evidencian deserción de trabajadores por el no pago de salarios, problemas en el vaciado y secado de concreto en la estación de la UTP y avance de trabajos en la estación de Villa Santana sin conocer los diseños de los muros de contención”.

“Adicionalmente hay retrasos en las obras, sobrecostos y falta de claridad acerca del cierre financiero del proyecto. Además, el municipio aumentará su deuda en un 30% y tendrá que pagar obligaciones derivadas de esta obra hasta el año 2029”.

“El Megacable no se inauguró en diciembre, como se estaba anunciando y su entrega será en junio de este 2020”.

Sobre todos estos aspectos que contiene esta información, este medio hizo contacto con las oficinas centrales de Poma en París para conocer su posición, pero hasta el momento no llegó respuesta alguna.

Con información de nuestro aliado ElEconomistaAmerica.co