El transporte de carga por las vías férreas dejó de tener esa importancia que tenía: Juan Miguel Durán

Juan-Miguel-Duran

Juan Miguel Durán  presidente de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga – COLFECAR en entrevista para Confidencial Colombia, describe el panorama del país en materia de sistema de transporte por la vía férrea y saluda la idea de la alcaldesa Claudia López y el gobernador Nicolás García  para que la posibilidad de incluir al transporte de carga en el proyecto ciudad-región entre Bogotá y Cundinamarca con la idea de que este mejore,  se haga realidad.

Confidencial Colombia: Dibújenos un panorama que nos permita entender la realidad de Colombia en materia de transporte férreo para carga

Juan Miguel Duran: Los escenarios que hoy vemos son unas pocas concesiones como FENOCO en el Caribe que transporta carbón en unas cantidades grandes, pero muy centradas en ciertas empresas carboneras y en ciertas minas. En el Pacífico históricamente ha habido una concesión que se llamaba Ferrocarril de Occidente, luego fue la Concesión del Pacífico, con lo que se trató de reactivar nuevamente desde el Puerto de Buenaventura hacia el interior el uso de las vías férreas para el transporte de carga. Hubo un crecimiento en algún momento con una posterior caída. Hoy lo que vemos es que cuando existe industria privada que invierte en un modo férreo para transportar X o Y bien o carga, lo más probable es que sea la fórmula que lleve a un resultado muy específico. Acerías Paz del Rio por ejemplo,  tiene un corredor privado que lo conecta con Belencito y ahora se están haciendo unas pruebas entre Belencito y Tocancipá a través de una concesión de la Agencia Nacional de Infraestructura.

Anuncios

C.C: ¿Qué pasa en el caso de Cundinamarca?

J.M.D: Se habla desde hace unos años del Regiotram, que es de pasajeros exclusivamente, sin embargo en lo que tiene que ver con carga no hay un proyecto concreto. Celebro la idea de la alcaldesa de Bogotá de considerarnos dentro de las posibilidades para mejorar la relación entre la ciudad y Cundinamarca, sin embargo para que esto sea realidad, primero hay que calcular el costo de la infraestructura que no es barata, es bastante elevado, porque lo viene debajo de los rieles es un tema de alta ingeniería. También hay que tener en cuenta los vagones y las locomotoras.

C.C: ¿Han discutido esta posibilidad dentro del sector?

J.M.D: En nuestro país hay una gran discusión frente a la trocha ancha y trocha angosta. En el mundo los países han ido hacia una trocha ancha, porque opinan que si no se evoluciona hacia una trocha ancha pues no es viable el tren en Colombia para el tema de carga, inclusive de pasajeros. Lo anterior, por las locomotoras y la fuerza y capacidad que estas tienen. Yo estuve hablando con algunos empresarios del transporte de carga en Suráfrica donde tienen diamantes y oro y donde utilizan trocha angosta, estos son de la teoría de que no es necesario porque les ha funcionado a la perfección.

C.C: ¿Qué es lo más viable para Colombia, trocha angosta o trocha ancha?

J.M.D: En Colombia existe una discusión que no se ha saldado de si se debe migrar hacia una trocha ancha, lo que implicaría mayores inversiones y tendría que abrirse a una participación del sector privado, porque el Estado no tiene los recursos necesarios para apostarle a este tipo de infraestructura, lo que haría necesario que se diera un escenario de concesiones.  En las próximas semanas debe salir un CONPES que habla sobre el multimodalismo en el transporte de carga en nuestro país, que incluye el sistema férreo y el fluvial con una conexión entre estos. Nuestro sector ha tenido que lidiar con la gran responsabilidad de transportar los bienes en Colombia de forma terrestre a través de carreteras en un 87% por ciento aproximadamente.

C.C: ¿De cuánto podrían ser los montos de inversión del sector privado si se llegase a cambiar en gran medida el transporte de carga terrestre al transporte de carga por las vías férreas entre Cundinamarca y Bogotá?

J.M.D: El transporte de carga en Colombia se da a través de las carreteras en gran medida en estos momentos porque el sistema férreo dejó de tener esa importancia y ese crecimiento que tenía hace algunos años. Cuando hay largas distancia y pocas frecuencias financieramente es muy difícil para una empresa, cuando hay distancias cortas y mayores frecuencias para la empresa es más interesante, porque genera mayores utilidades. Si se lograse formular y fortalecer un sistema multimodal en nuestro país, eso no iría en contra del transporte de carga terrestre porque todo se complementa. Dependiendo del producto que se transporte, de la zona geográfica, de los tiempos que se requieren para cada producto, cada quien podría decidir cuál es el modo de transporte que serían necesarios para llegar de punto A al punto B.

C.C: ¿Cuánto nos tomaría  conectar en mayor medida a Bogotá y a Cundinamarca a través de la línea férrea?

J.M.D: Lo primero que debo decir es que debe hacerse una inversión muy grande para recuperar las líneas férreas que hoy están en uso, unas porque sus rieles están incompletos, otras porque no se les ha hecho el debido mantenimiento o no están las locomotoras necesarias. Un tramo tan lógico como Buenaventura – Cali, que es utilizado en gran medida por los azucareros aún no se ha resuelto. Hay que realizar una planeación por tramos, mirar que industrias  se favorecerían y hacer un estudio de oferta y demanda para materializar un proyecto.

C.C: Vivimos en un país donde las cifras importan más que los argumentos ¿Cuánto podría costar un proyecto como este?

J.M.D: Yo calculo que cada kilómetro estaría costando aproximadamente dos millones de dólares. Ahora, los empresarios deben ver un modelo de negocio que analice cuanto podría ser el retorno que se generarían por  trayecto en el sistema férreo,  que hasta la fecha no lo hay o no conozco. Como todo empresario que se respete,  primero se debe mirar las cifras de oferta y demanda para ver si el negocio puede ser interesante o no para que la inversión se haga realidad.

C.C: Lo ideal para  el sector en el momento en que se piense o se discuta en un proyecto como estos sería a través de alianza público-privada (APP) o que se diera un 70 – 30 entre la nación y los departamentos que la línea férrea podría atravesar.

J.M.D: Yo pensaría que lo ideal es que fueran concesiones con inversión privada. Para un sistema férreo donde ya existe algo que aunque mal que bien hay  unas rutas trazadas, lo primero es mirar o revisar las necesidades comerciales. Las APP son muy buenas en ese sentido, porque hacen que el privado proponga al Gobierno Nacional unas necesidades, con unos estudios previos. Por otra parte, la modalidad de concesiones donde el Gobierno es el que ofrece al privado administrar una infraestructura, sería también una opción frente a la infraestructura existente para ver cómo se aprovecha.  Para esto debe existir un análisis y unos estudios previos. En las reuniones que hemos tenido con Planeación Nacional y con el ministerio de Transporte en donde hemos tratado el tema del multimodalismo, hemos dejado claro que este se debe estudiar muy bien  y que por supuesto queremos participar como sector para que el análisis sea lo más aterrizado y se pueda trabajar con una mayor competitividad.

C.C: ¿Cómo se hace para ponerle el acelerador al Gobierno Nacional para que Colombia cuente con un transporte multimodal de carga adecuado y acorde a las necesidades siglo XXI?

J.M.D: Al Gobierno Nacional se le ha hecho el llamado para que incluya al sector de transporte de carga terrestre en las conversaciones y en las mesas del multimodalismo que a la fecha no se ha hecho y que a mí me parece absurdo, porque la única manera de consolidar un sistema multimodal en el transporte de carga es trabajando de la mano con los diferentes sectores de la economía colombiana, donde por supuesto el sector de transporte de carga terrestre es fundamental. Si el Gobierno Nacional no abre las puertas para que esas mesas de trabajo se puedan hacer en conjunto con los gremios, se va a demorar más tiempo de lo que puede durar un período presidencial y nos vamos a quedar pensando en que debe haber un multimodalismo, sin que nadie sepa cómo, cuándo y dónde debe ejecutarse.

C.C: Si ya se ha hablado, se lo ha discutido, ¿Por qué ni siquiera está dentro del Plan Nacional de Desarrollo?

J.M.D: Lo que el Gobierno Nacional nos ha dicho es que el CONPES que está a punto de salir, estipula la apertura y conformación de estas mesas de trabajo donde esperamos ser convocados. A partir de este escenario queremos aportar para que el sistema multimodal se pueda implementar en Colombia, lo cual no es fácil, ni se va a realizar en cuatro años, pero de alguna manera debemos dar inicio a esto.

C.C: ¿Qué respuesta les dio el Gobierno Nacional para no incluir esa apuesta dentro del Plan Nacional de Desarrollo?

J.M.D: Me gustaría responder esa pregunta, pero desafortunadamente no puedo porque llevo pocos meses en la presidencia de Colfecar. No estuve en el momento en que se dio la discusión del Plan Nacional de Desarrollo, pero prometo que será una de las preguntas que haré en las próximas reuniones con el Gobierno Nacional (risas).

C.C: La alcaldesa de Bogotá abrió la posibilidad para el transporte de carga en la apuesta por mejorar las relaciones entre Bogotá y Cundinamarca ¿se han reunido con ella y con el gobernador?

J.M.D: Ellos acaban de iniciar sus labores, sin embargo hemos hecho unos primeros acercamientos con los equipos de la gobernación y de la alcaldía para generar espacios de diálogos que nos permitan intercambiar ideas no solo de este proyecto, sino además de otros que tienen que ver con la competitividad de la región.

C.C: En Bogotá se ha vuelto a restringir el paso del transporte de carga por la Calle 13, ¿Qué opina al respecto?

J.M.D: Es un tema que vamos a tratar con el nuevo secretario de Movilidad.  Con la Alcaldía de Enrique Peñalosa contribuimos con soluciones que no implicaron restricciones. Para nosotros eso no es una solución, sino más bien una decisión que en algún momento es necesario tomar porque no se han presentado soluciones reales y de fondos a ciertos problemas, como por ejemplo el tema ambiental. Si nosotros nos comprometemos en consolidar estrategias para el cumplimiento de ciertos requisitos para cumplir con la normatividad en esta materia y si podemos lograr cargues y descargues que no afecten la movilidad, por supuesto que esto evita restricciones.

C.C: ¿Si hay compromiso de parte de las empresas de transporte de carga para renovar su flota por unidades que no generen polución?

J.M.D: Por supuesto, las empresas de transporte de carga hoy están adquiriendo camiones y tractomulas amables con el medio ambiente y el Gobierno ha otorgado exenciones tributarias para lograr la  importación de la flota.

C.C: ¿Qué lección dejó la crisis generada tras el derrumbe en 2019 en la vía Villavicencio – Cundinamarca?

J.M.D: El llamado que le hicimos al Gobierno Nacional es a poner en cintura a los concesionarios en las vías para que estén más alertas con los posibles riesgos geológicos, porque no podemos esperar a que cosas como estas ocurran para pensar en la solución. Hay que adelantarnos a los hechos, porque el único afectado no es el sector de transporte de carga o de pasajeros, también los sectores productivos y las comerciantes en ciudades como Bogotá tienen grandes pérdidas económicas.

C.C: El sector ha tenido que pagar los platos rotos y cargar con la cruz por cuenta de algunos transportadores de mediana y alta capacidad que se prestan para traer drogas ilegales a Bogotá y otras ciudades principales ¿Qué medidas han tomado al respecto para evitar que esto siga sucediendo?

J.M.D: Hoy tenemos un sistema de detección de lavado de activos y financiación al terrorismo que nos permite detectar estas transacciones irregulares que se pueden dar en el sector de transporte de carga y por otra parte hacemos uso de la tecnología para hacerle frente a este problema, que en mayor medida se da a través de empresas piratas.

C.C: ¿Qué sanciones se aplican desde el gremio?, porque si la droga llega a Bogotá es porque alguien la trae.

J.M.D: Tenemos un filtro que nos permite identificar la empresa que desea afiliarse. Aquí no cualquier empresa se puede afiliar, aquí se revisa que no esté en la lista Clinton, si cumple con las normas, etc., luego de hacer el estudio se somete a la junta de Colfecar y es ahí donde se decide.

C.C: Juan Miguel Durán viene del sector público, ahora pertenece al sector privado ¿Cuál de los dos  le saca menos canas?

J.M.D: (Risas) Esto depende de la persona, uno puede decidir meterle alma, vida y corazón o simplemente ocupar el cargo y pasar sin pena ni gloria. Soy de la primera opción, para mi obtener resultados positivos y ser propositivo, bien sea en lo público o en lo privado es mi gran obsesión.