Duque vs The New York Times: historia de un nuevo desencuentro

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Una semana después, la publicación del informe del New York Times que daba cuenta de posibles decisiones en las Fuerzas Militares que podrían abrirle la puerta al regreso de ejecuciones extrajudiciales; sigue generando controversia entre el Gobierno de Iván Duque y el periódico estadounidense.

El informe que fue reportado por el Gobierno colombiano en una nota enviada por el Canciller Carlos Holmes Trujillo al editor de The New York Times, aduciendo que la información publicada era “tendenciosa, distorsionada y parcializada de los esfuerzos del estado colombiano y sus fuerzas armadas por estabilizar la situación en el territorio colombiano para garantizar orden y seguridad”.

La respuesta del Times no se hizo esperar y casi que de inmediato le respondieron al Canciller.

“Discrepamos respetuosamente con dicha caracterización. El artículo cita las órdenes emitidas por el mayor general Nicacio Martínez Espinel y no afirma ni sugiere que sean ilegales. De hecho, el artículo no menciona la Constitución colombiana, las leyes colombianas ni el derecho internacional en absoluto, excepto en una ocasión en la que el artículo cita específicamente al general Martínez cuando dice que el mandato del ejército es seguir la ley y respetar los derechos humanos”, señaló el New York Times.

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Sin embargo, el capítulo más difícil para el Gobierno colombiano en este cruce de cartas con el diario neoyorquino se dió este viernes, tras la publicación del editorial titulado “La paz de Colombia es muy preciosa como para abandonarla”, y en la cual el New York Times critica las acciones y decisiones que ha tomado Duque y su Gobierno en contra de los acuerdos de paz con la guerrilla de las Farc, firmados en el año 2016.

“Hoy, casi tres años después y con la Nación liderada por oponentes de los acuerdos, la paz se estaría desintegrando, lo cual sería un desastre para el país, para la región y para la causa de la democracia”, señaló la editorial, titulada“La paz de Colombia es muy preciosa como para abandonarla”, apunta el editorial.