Duque le incumplío la cita a las víctimas de la violencia policial en Bogotá

El presidente de Colombia, Iván Duque Márquez, fue el gran ausente en el acto de perdón y reconciliación que fue organizado por la Alcaldía de Bogotá, y donde se le rindió homenaje a las víctimas heridas y asesinadas el 9 y 10 de septiembre en la ciudad durante los actos de protestas por la muerte de Javier Ordóñez a manos de la Policía.

El acto comenzó a las 10 y 30 de la mañana en la plaza de Bolívar, la primera en pronunciarse fue la alcaldesa de Bogotá Claudia López, quien pidió perdón a los familiares de cada uno de los jóvenes asesinados.

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“A la familia de Jaider, la familia de Julieth, la familia de Freddy, la familia de Germán, la familia de Cristian, la familia de Angie Paola, la familia de Andrés Felipe, la familia de Julián Mauricio y a las familias de todos los que resultaron heridos de bala, les pedimos perdón”, manifestó la Alcaldesa.

El acto de perdón y reconciliación también contó con la participación del monseñor Jaime Alberto Mancera, del Pastor Emiro Roa y del presidente de la Comisión de la Verdad, padre Francisco de Roux quien pidió justicia por lo sucedido.

Durante su intervención el Padre De Roux cuestionó: “Qué intenciones había detrás de eso, alguien les dio la orden porque lo que sabemos es que desde la alcaldía y desde la ciudad no se pidió eso, para que haya justicia se tiene que conocer toda la verdad”.

Finalmente, el turno fue para los familiares de las víctimas, y una de las que intervenciones más emotiva fuera de Mayra Pérez, la esposa Jaider Fonseca, el menor de 17 años asesinado la noche del miércoles 9 de septiembre presuntamente por balas disparadas por la integrantes de la Policía.

La mujer criticó al presidente Duque por no haber asistido al acto.

“Hoy no sólo debería estar la Alcaldesa, acá debería estar el Presidente y la Policía Nacional pidiendo disculpas y reconociendo el acto que hicieron”, manifestó Mayra Pérez.

Como representantes del gobierno nacional asistieron Miguel Ceballos, alto comisionado de Paz y Nancy Patricia Gutiérrez, consejera delegada para los derechos humanos.