Ramírez no abandona el barco y le echará una mano a Duque con la diplomacia

El presidente de Colombia, Iván Duque, ha designado este miércoles a la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, como nueva ministra de Relaciones Exteriores, en sustitución de Claudia Blum, quien renunció recientemente al cargo.

“He tomado la decisión de designar a nuestra vicepresidenta, María Lucía Ramírez, como nueva ministra de Exteriores, una mujer con una gran trayectoria en la política y en el sector privado, quien también se ha desempeñado como ministra de Comercio y Defensa”, ha anunciado Duque, según informa la Presidencia de Colombia.

Tras asumir el cargo, Ramírez tendrá que “adelantar” varias tareas, como ha indicado el mandatario, que ha precisado que la “primera” de ellas será “fortalecer las relaciones bilaterales que tenemos en todo el mundo” y “ejercer la representación de Colombia en los espacios multilaterales”.

“Queremos reafirmar no solamente el talante democrático en nuestro país, sino también la convicción de ser un país siempre respetuoso de los Derechos Humanos y siempre volcado en la defensa estricta de los valores democráticos”, ha subrayado Duque, en referencia a la respuesta de la comunidad internacional ante los recientes disturbios y violencia en el marco de la protestas antigubernamentales, en las que se ha denunciado la represión de la fuerza pública.

Entre los retos de Ramírez al frente de Exteriores, también estará el “sacar adelante la política migratoria del país, fortalecer lazos en materia de seguridad y defensa y abrir nuevas fronteras para el país que están articulándose también con otras carteras”.

En el cargo, ha destacado el presidente colombiano, Ramírez abordará una diplomacia “que permita abrir nuevas frontera de inversión y para la exportaciones”.

Por su parte, la vicepresidenta –seguirá ejerciendo este cargo– ha manifestado que trabajará para “mostrar al mundo una Colombia de libertades y valores democráticos”.

Asimismo, ha remarcado que accede al cargo en un momento “particularmente importante para Colombia en su agenda internacional”. “Es una agenda que al final del día también tiene que servir para desarrollar todo lo que es nuestra política interna, nuestro plan nacional de desarrollo, conectarnos mucho más con el mundo, tanto a nivel multilateral, como a nivel bilateral”, ha agregado al respecto.