Proponen a Puigdemont para presidir la Generalitat de Cataluña

El nuevo presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ha anunciado este lunes que propone para el debate de investidura de la Cámara del que tendría que salir el nuevo presidente de la Generalitat a Carles Puigdemont. Lo que no ha revelado es la fecha para la que fija el pleno de investidura, aunque por ley no puede celebrarse más allá del miércoles 31 de enero. Puigdemont se empecina en su investidura pese a las trabas legales.

 

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De este modo, se ha confirmado finalmente que Torrent accede a presentar al presidente cesado y, por lo tanto, accede a realizar una investidura a distancia, ya que Puigdemont vive en Bélgica desde finales de octubre y no tiene previsto regresar a Cataluña.

 

En una comparecencia desde la Cámara, ha explicado que es consciente de las dificultades que presenta esta investidura, pero defiende que Puigdemont tiene “absoluta legitimidad” para volver a ser presidente. Torrent se reunió a finales de la semana pasada con todos los grupos parlamentarios, y fruto de esa ronda de contactos considera que Puigdemont puede tener los apoyos necesarios para ser reelegido en el cargo por un periodo de cuatro años.

 

Torrent ha desvelado también que ha mandado una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para abordar la “situación anómala” que vive la institución catalana. Fuentes de Moncloa han indicado que hasta el momento no se ha recibido en el Palacio de la Moncloa ninguna carta del Parlamento de Cataluña. En cualquier caso, las mismas fuentes han subrayado que las cuestiones judiciales “no son competencia del presidente del Gobierno”.

 

Igualmente, Torrent ha revelado que tiene intención de reunirse en Bélgica con Puigdemont y los exconsellers huidos. También pretende visitar en prisión al exvicepresidente catalán Oriol Junqueras, al exconseller Joquim Forn y al diputado electo Jordi Sànchez.

 

Contra la decisión de proponer a Puigdemont pesan varias advertencias: el Gobierno central ha avisado de que si se hace telemáticamente prolongará el artículo 155; los letrados del Parlament lo consideran antirreglamentario, y partidos del hemiciclo no descartan impugnarlo.

 

Torrent forma parte de un partido, ERC, que ha manifestado en todo momento su apoyo a que Puigdemont vuelva a presidir la Generalitat, pero sin aclarar el punto clave: si están de acuerdo en que esta investidura se produzca a distancia.

 

JxCat ha defendido reiteradamente que Puigdemont puede ser presidente estando en Bruselas y alega que no puede regresar mientras no haya garantías de que no será detenido y privado de libertad, como los otros cuatro presos soberanistas que están encarcelados.

 

Si tras presentar Torrent a Puigdemont éste no regresa, supondrá desoír el informe de los letrados hecho público que advertía de que es “imprescindible” que el candidato a ser investido esté presente en la Cámara.

 

Incógnitas abiertas

 

Una vez propuesto Puigdemont, se abren dos vías: la primera, si aquellos que se oponen a que sea investido a distancia deciden actuar antes o después del pleno, es decir, si impugnan el pleno de investidura o impugnan la decisión del Parlament una vez haya sido investido.

 

Tampoco está claro con qué mayoría Puigdemont tiene previsto volver a ser presidente: por ahora las fuerzas están empatadas en el Parlament, ya que hay 65 diputados independentistas y 65 no independentistas -a los primeros les faltan los cinco diputados que están en Bruselas-.

 

Estos cinco diputados han pedido votar delegando su voto a un compañero de grupo, y la Mesa del Parlament tiene que tomar la decisión de si lo autoriza -el mismo informe de los letrados no lo recomienda porque también lo ve fuera del Reglamento de la Cámara-.

 

Según la ley, el presidente de la Generalitat es investido en primera vuelta si logra la mayoría absoluta de votos -68 escaños o más- y en segunda vuelta si logra la mayoría simple, por lo que Puigdemont necesita que esta delegación de voto se haga efectiva.

 

Aparte de la delegación de voto, Puigdemont necesita convencer a la CUP para que apoye su investidura: si Puigdemont cuenta con los cinco votos de Bruselas y los cuatro de la CUP, tendría 70 en total y podría ser investido en primera vuelta. Si la CUP no quiere dar un voto afirmativo, a Puigdemont le valdría con que votaran los cinco diputados que están en Bruselas y la CUP se abstenga en segunda vuelta.