México lanza un respirador mecánico de fabricación nacional

México ha presentado el respirador mecánico VSZ-20-2, fabricado en el país mediante una iniciativa de cooperación entre los sectores público y privado, en el marco de la lucha contra la pandemia en la nación azteca.

La presentación la hizo el jueves el ministro de Exteriores, Marcelo Ebrard, destacando que se trata de un logro fruto del “esfuerzo nacional” en el que han participado más de 800 mexicanos.

“México ya no va a necesitar seguir importando ventiladores en el futuro inmediato y, con un esfuerzo como este, podemos aumentar muy rápido la capacidad de respuesta de nuestros sistema”, indicó, según recoge la Secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado.

En este sentido, Héctor Valle Mesto, presidente ejecutivo de la Fundación Mexicana para la Salud, precisó que ya se han entregado más de 3.000 respiradores mecánicos gracias al programa Juntos por la Salud y auguró que la cifra seguirá creciendo durante las próximas semanas.

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Por su parte, Guillermo Domínguez Cherit, subdirector de Medicina Crítica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, subrayó que en el desarrollo del VSZ-20-2 se ha primado la seguridad. “Además de mantener a muchos pacientes con vida, que el ventilador sea seguro, fácil de usar y trasladable”, explicó.

El VSZ-20-2, indicado para su uso en pacientes con síndrome de dificultad respiratoria aguda, cuenta con un sistema a base de pistón que no requiere de tomas murales de aire y una autonomía energética de al menos 30 minutos. Además, es compatible con cualquier circuito de ventilación estándar de dos vías y no es necesaria la esterilización interna.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ya anunció a mediados de julio que había empezado a fabricar “masivamente” dos modelos de respiradores de diseño nacional para cubrir el aumento de la demanda generado por el coronavirus.

Una vacuna para la región

Por otro lado, esta semana México y Argentina han llegado a un acuerdo para fabricar, en colaboración con la fundación del magnate mexicano Carlos Slim, una vacuna contra la COVID-19 desarrollada por la farmacéutica británica Astra-Zeneca y la Universidad de Oxford que será distribuida para toda la región, a excepción de Brasil.

Ebrard recalcó que la motivación, tanto del Gobierno de México como de los demás actores, “no es el lucro, sino garantizar que la población de nuestros países y de América Latina y el Caribe tengan acceso a la vacuna”.

El canciller mexicano señaló que los resultados de la tercera fase de los ensayos clínicos se presentarán hacia noviembre, tras lo cual empezará el proceso de registro de la vacuna y, una vez certificada, comenzará la producción con un lote inicial de entre 150 y 250 millones de dosis.

“Esto nos abre la puerta para que lo que es una expectativa se empiece a materializar, porque ya estamos hablando de fechas y ya estamos hablando de producción. Y esa es la noticia, y es una gran noticia para México”, valoró, de acuerdo con la Cancillería mexicana.

México, con 505.751 casos confirmados, incluidas 55.293 víctimas mortales, es uno de los países más afectados por la pandemia en el mundo y en América Latina, pese a lo cual el Gobierno ha rehusado imponer medidas nacionales y se ha limitado a recomendar, primero, el confinamiento y, después, la distancia social y otras medidas preventivas.

Europapress