Argentina se va del Grupo de Lima al considerar que sus medidas “no han conducido nada”

El Gobierno de Argentina ha comunicado este miércoles su salida del Grupo de Lima, una alianza regional crítica con el Ejecutivo que dirige Nicolás Maduro en Venezuela, al considerar que sus medidas “no han conducido nada” y recriminar que se incluya como parte al gabinete que encabeza el opositor Juan Guaidó.

Argentina entró en el Grupo de Lima de la mano del conservador Mauricio Macri y ha formalizado su salida con el izquierdista Alberto Fernández en la Casa Rosada. Las dos administraciones han mantenido posturas diversas en relación a la crisis venezolana, con Fernández menos combativo contra Maduro que su predecesor.

El Ministerio de Exteriores argentino cree que las acciones del bloque regional para “aislar” al Gobierno de Maduro “no han conducido a nada”. Asimismo, opina que “la participación de un sector de la oposición venezolana como un integrante más del Grupo de Lima ha llevado a que se adoptaran posiciones que nuestro Gobierno no ha podido ni puede acompañar”.

En este sentido, Buenos Aires ha insistido en que “la mejor manera de ayudar” a los venezolanos pasa por “un diálogo inclusivo que no favorezca a ningún sector en particular” y encaminado a “lograr elecciones aceptadas por la mayoría con control internacional”, una premisa que parece lejana por el momento a tenor de las diferencias que aún persisten en Caracas.

El Gobierno argentino, sin embargo, ha recordado a Maduro que los trabajos para sentar las bases de este diálogo son “primordialmente su responsabilidad” y que debe incluir “a la oposición en su conjunto”. “Un diálogo que sin duda se vería enriquecido con voces provenientes de los principales actores sociales del país, como la Iglesia, el sector empresario y las organizaciones no gubernamentales, sin exclusiones”, ha añadido.

Critica las sanciones 

Argentina se reposiciona con el objetivo de lograr “soluciones pacíficas, democráticas y respetuosas de la soberanía y de los asuntos internos de cada Estado”, lo que pasa por ejemplo por cuestionar abiertamente las sanciones y bloqueos impuestos en estos últimos años contra el chavismo.

El Gobierno argentino considera que este tipo de castigos, “así como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020”, solo han servido para “agravar” la situación de la población venezolana y, en particular, “la de sus sectores más vulnerables”.

“Es importante señalar que las sanciones han afectado el goce de los Derechos Humanos de la población venezolana, de acuerdo a lo que se constata en el informe de la relatora especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los Derechos Humanos”, ha apostillado.