Cali protestó sin la vigilancia del ESMAD

En la capital del departamento del Valle del Cauca, epicentro de la violencia policial y los enfrentamientos durante las marchas, las protestas se desarrollan pacíficamente, con la particularidad de que este miércoles no cuentan con la presencia del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

La decisión fue  anunciada en las primeras horas de la jornada por el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, quien informó que de las manifestaciones estarían acompañadas por sus “cascos azules”.

“Vamos a estar haciendo acompañamiento a esa fiesta cultural y familiar como la han venido convocado. Por supuesto, no va a existir Escuadrón Antidisturbios y esperamos que todos comprendan que violencia no debe existir y que una movilización en paz es lo que demanda Cali”, ha indicado a través de sus redes sociales, donde también ha añadido que respetan “el derecho a la movilización y la protesta”.

La primera concentración fuse dio en el sector de Calipso, oriente de la ciudad de donde cerca de 800 personas iniciaron su desplazamiento por la Autopista Simón Bolívar. Los manifestantes se dirigieron hacia el sector de Paso del Comercio, nororiente de la ciudad, con el acompañamiento de entes que garantizaron el ejercicio del derecho a la protesta pacífica.

Otros territorios, como el departamento de Boyacá, se han sumado a esta iniciativa de mantener al ESMAD fuera de las calles durante el transcurso de las protestas. Así lo confirmó  la Gobernación de Boyacá, tras una reunión con los representantes del Comité del Paro en el departamento.

El ESMAD ha sido ampliamente cuestionado no solo por organizaciones de Derechos Humanos, sino también por algunas autoridades locales debido a la brutalidad policial que han venido ejerciendo durante las protestas que se vienen celebrando en varias ciudades del país contra la gestión del Gobierno de Iván Duque.

Después de casi veinte días de protestas, el balance del Gobierno recoge 42 fallecidos hasta el momento –17 de ellos en Cali–, mientras que según los organismos de Derechos Humanos, hay más de 600 heridos, de los cuales una treintena de ellos han sufrido lesiones oculares, decenas de desaparecidos, más de 1.400 detenciones arbitrarias, e incluso episodios de violencia sexual en las comisarías.