Subida histórica de las ventas minoristas en los EEUU.

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Por: Rodrigo Ruiz-Jiménez Carrera


El refranero tiene razón cuando dice “entrando Mayo, sal en cuerpo y luce el sayo”. Esto es lo que ha hecho la mayor economía del mundo, donde las ventas minoristas en se recuperaron un 17.7%, el doble de lo previsto por los economistas. Este excelente dato se produce a medida que los consumidores estadounidenses comenzaron a gastar y los diversos estados reabrieron gradualmente sus economías tras las medidas de aislamiento.

Según reporta el FT de Londres en su edición vespertina, esta ha sido la mayor ganancia mensual registrada en esta estadística, que se lleva recopilando desde el 1992. Este espectaclar aumento pulverizó el anterior record de subida en un mes (un 6,7% en octubre de 2001) y compensa con creces la disminución del 14,7 por ciento en el primer mes de aislamiento en el Gigante del Norte.

El aumento es generalizado y se produce en las principales categorías de la cesta de la compra: ropa y accesorios, productos electrónicos y electrodomésticos, artículos deportivos, muebles para el hogar y vehículos automotores. Las llamadas ventas de control, que eliminan elementos más volátiles, como alimentos, gasolina y materiales de construcción, aumentaron un 11 por ciento, también por encima de las expectativas.

Pero aun no se pueden echar las campanas al vuelo, ya que las ventas minoristas cayeron un 6,1 por ciento respecto al mismo período del año anterior.

El aumento en el gasto se produjo cuando 2.5 millones de estadounidenses volvieron a trabajar el mes pasado y los ingresos de los hogares se vieron propulsados por una transferencia directa del gobierno federal a las familias: los famosos “cheques de Trump”, que en realidad han sido depósitos directos a cuentas bancarias, beneficios de desempleo ampliados y el programa de protección de trabajo formal, destinado a mantener las nóminas de las empreas.

“Ahora es bastante fácil imaginar una reapertura completa de la economía que lleve todos los componentes de las ventas minoristas a su nivel anterior a Covid, por ejemplo, en julio, con la excepción del servicio de alimentos, donde las limitaciones de capacidad se mantendrán rebajar las ventas en el futuro previsible “, dijo Ian Shepherdson, economista de Pantheon Macroeconomics, reporta el FT.

Sin embargo, hay serias dudas de la sostenibilidad de este aumento, ya que los subsidios desaparecen en Junio. “Mucho depende de lo que el Congreso haga a los beneficios de desempleo mejorados, actualmente programados para finalizar a fin de mes.

Hasta la fecha, la administración se ha opuesto a extender los pagos por desempleo basándose en el argumento de que las medidas de apoyo financiero son un desincentivo para el regreso al trabajo.” Shepherdson añadió que si los beneficios terminaran “con millones de personas aún desempleadas, las ventas caerán”. Esto alienta aun más la sabiduría popular que en España dice que “hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo”.

Un informe separado de la Reserva Federal mostró que la fabricación también se estaba recuperando gradualmente, con un aumento de la producción industrial de un 1,4 por ciento en mayo, aumentando por primera vez en tres meses. Sin embargo, la producción se mantuvo “15.4 por ciento por debajo de su nivel previo a la pandemia en febrero”.

Si bien la reducción de las restricciones de distanciamiento social impulsa la recuperación económica, se espera que la débil demanda, las interrupciones de la cadena de suministro, los bajos precios del petróleo y la incertidumbre sigan afectando al sector industrial. “La recuperación probablemente será en dos fases: un retroceso parcial y breve en la producción, seguido de un repunte lento y prolongado”, dijo Gregory Daco, economista de Oxford Economics.

Estamos a la espera de los datos de junio en Colombia para poder comprobar si esta tendencia, que también se ha verificado en China o la UE, se puede trasladar a nuestro país, lo que parece ser el caso si se analizan los datos de consumo en Colombia que la empresa Raddar publica periódicamente.

Alentadores datos que hacen que los economistas empiecen a vislumbrar una recuperación en forma de “V”. De ser así, podremos concurrir con el refranero de la lengua de Cervantes: “en mayo, el rocín se hace caballo”.