En Colombia, inversiones en responsabilidad corporativa crean oportunidades de desarrollo

Belmir Caraballo en la isla de Tierrabomba, Bolívar; Carlos Covaleda, Santiago Sepúlveda e Isnardo Rivera en Quimbaya, Quindío; el atleta paralímpico Francisco Sanclemente y miles de jóvenes en todo el país se benefician todos los días gracias a las oportunidades que los programas de Responsabilidad Corporativa de BBVA Colombia ha generado a través de Escuela para el Emprendimiento BBVA, Escuela de formadores BBVA, Niños Adelante, Educapazcífico e iniciativas como becas de formación tecnológica y apoyo al emprendimiento femenino, entre otras.

El ‘profe’ Caraballo hace parte de la Fundación World Coach Colombia que junto a BBVA desarrolla desde hace varios años un proyecto que busca a través de la danza, articular una estrategia para que los niños de esta isla, de Bahía Portete en La Guajira y en otros municipios del país no abandonen el colegio y sean reclutados por bandas criminales, de narcotráfico o de trata de personas.

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En este mismo sentido, BBVA y World Coach trabajan en fomentar el fútbol por medio de empoderar a los ‘profes’ empíricos que en barrios y veredas del país arman equipos que ellos mismos dirigen y entrenan. En este caso, BBVA les aporta material, apoyo técnico y capacitación para que puedan mantener sus escuelas.

“A mí me gusta bailar, por eso combino mis estudios con las clases de danza con el profesor Belmir y también me gusta el fútbol y a veces entrenó con el equipo que tenemos en Bocachica que organizó World Coach pero para eso debo ir bien en la escuela”, dice Maicol, uno de los niños que no pasa de los 12 años y que hace parte de este grupo que dirige Belmir.

Escuelas de oportunidades

Escuela para el Emprendimiento BBVA es un proyecto de aula que se desarrolla de la mano de las secretarías de Educación de Colombia y que permite integrar la formación de estudiantes y docentes en competencias financieras, emprendedoras y en estimular la creación de ideas de negocio que impactan directamente los proyectos de vida de los beneficiados permitiéndoles ser auto sostenibles para continuar con sus estudios superiores o técnicos e incluso ser apoyo para sus familias. A la fecha, el proyecto ha llegado a más de 12 departamentos y ha beneficiado a más de 220.000 estudiantes y 1.500 docentes.

Este programa llegó a Quimbaya, un municipio cafetero del Quindío, hace ya cuatro años y desde su llegada a la Institución Educativa Técnica Rural El Naranjal, el entusiasmo ha sido mayúsculo y en el marco de su formación han surgido diferentes propuestas: una de ellas es la de briquetas ecológicas, desarollada por dos estudiantes y un docente, Carlos Covaleda, Santiago Sepúlveda y el docente Isnardo Rivera.

Ellos desarrollaron esta idea de negocio a partir de los desechos que deja el proceso o beneficio del café consistentes en cáscaras o mucílago, cisco de café seco y los residuos que quedan después de colado. Con estos sobrantes que anteriormente se iban a los ríos y quebradas de la región, ellos se inventaron una fórmula para diferentes tipos de briquetas incandescentes para tres propósitos: aromáticas, repelentes de insectos y térmicas.

Para Isnardo Rivera, docente que ha acompañado este proceso y experto en administración agropecuaria y con estudios superiores en Gestión Pública, “La iniciativa de BBVA les aporta a nuestros estudiantes las competencias necesarias para llegar a la Universidad o aspirar al SENA o a otra institución técnica ya que los hemos formado en los aspectos de investigación y desarrollo de ideas y en la formulación de proyectos productivos”.

Así entonces, con enfoques en emprendimiento e inclusión social las inversiones en Responsabilidad Corporativa de BBVA Colombia van creando oportunidades todos los días para miles de jóvenes en todo el país.