Cómo entender la peor contracción de la economía en la historia de Colombia

En las últimas horas el DANE reveló que la economía colombiana registró en el segundo trimestre del año una caída de 15,7%, la peor cifra de la historia económica moderna del país, por cuenta de la crisis generada por el coronavirus.

Según el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, las actividades que más contribuyen a este resultado fueron comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; transporte y almacenamiento; alojamiento y servicios de comida que decrece 34,3% y contribuye con -6,6 puntos porcentuales a la variación anual.

Por su parte, industrias manufactureras decrece 25,4% (contribuye -3,1 puntos porcentuales a la variación anual); y, construcción -31,7% (contribuye -2,1 puntos porcentuales a la variación anual).

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Durante el primer semestre de 2020, respecto al mismo periodo del año anterior, el Producto Interno Bruto presenta un decrecimiento 7,4%. Esta variación se explica principalmente por comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; transporte y almacenamiento; alojamiento y servicios de comida que decrece 16,5%; industrias manufactureras -13,2%; y, construcción -21%.

Respecto al trimestre inmediatamente anterior, el Producto Interno Bruto en su serie corregida de efecto estacional y calendario decrece 14,9%. Esta variación se explica principalmente por actividades artísticas, de entretenimiento y recreación y otras actividades de servicios; actividades de los hogares individuales en calidad de empleadores -34,9%; comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; transporte y almacenamiento; alojamiento y servicios de comida -33,7%; construcción -24,8%.

Sin embargo, para BBVA Research, la economía viene transitando gradualmente por un proceso de recuperación que empezó en mayo. De hecho, en abril se dio la contracción más fuerte de la actividad (-20,1% anual), con mejoras graduales de la dinámica económica en mayo (-16,2%) y junio (-11,1%), a juzgar por sus menores tasas de caída interanual y también por el comportamiento inter-mensual.

Mientras que la producción de abril cayó 15,3% frente a marzo, en mayo se recuperó (+5,3%) y en junio aumentó (+5,5%), frente al mes inmediatamente anterior. Esta recuperación fue
impulsada principalmente por minería, industria, construcción y comercio.

“Hacia delante, esperamos que se mantenga una recuperación con gradualidad. El repunte económico estará liderado por la apertura más extendida de los sectores económicos, el retorno de algunas personas a la ocupación en el mercado laboral y la recuperación de la producción y los precios de los productos básicos con elevada vocación exportadora (petróleo, especialmente)”, Mauricio Hernández, economista de BBVA Research.

Pero, la gradualidad de este repunte se debe a las cuarentenas localizadas en ciudades y barrios, que mantendrán el choque de oferta vigente, y a la menor capacidad de compra de los hogares, debido al deterioro del mercado laboral que se mantendrá por un buen tiempo sin regresar a sus niveles previos.

“En total, esperamos que en 2020 el PIB se contraiga un 7,5%. Esto implica una gradual recuperación de la actividad económica durante el segundo semestre del año, pero insuficiente para compensar el dato negativo de la primera parte de 2020. En 2021, el crecimiento estimado para el PIB es de 5,5%”, puntualiza Hernández.