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Sumapaz a la espera de convertirse en Zona de Reserva Campesina

Por: Digna Irene Urrea - @Direneu
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“Sumapaz, renace la esperanza”, fue la consigna del encuentro regional de paz que se llevó a cabo en esta localidad, en el corregimiento de San Juan, a unas tres horas del área urbana de Bogotá.

Este es uno de los 14 encuentros que se realizará en la capital del país, que tienen un solo objetivo: socializar y acercar el proceso de paz a los bogotanos.

Un encuentro en donde los sumapeños tuvieron la oportunidad de preguntar y despejar dudas sobre el impacto de una posible firma de paz, aportar y recopilar propuestas para fortalecer las conversaciones.  

Y no es para menos. Sumapaz históricamente ha sido un territorio golpeado por la violencia. Es la localidad número 20 de Bogotá,  la única rural y la más grande, ya que representa el 47% del territorio de la capital. Está ubicada al sur de la ciudad; limita con los departamentos del Huila y Meta, zonas que no son ajenas a la guerra.

“Aquí la gente está muy atenta a lo que está sucediendo en La Habana. Este fue un corredor estratégico para la guerrilla. (…) Se vivió el conflicto armado, en donde se pusieron muertos y lógicamente lo que queremos es que los acuerdos a los que lleguen el Gobierno y las Farc se puedan aplicar aquí en Sumapaz”, afirmó el alcalde local, William Santoyo.

Esta localidad la habitan un poco más de 3000 personas y una de las grandes preocupaciones de esta población, es aquella propuesta que han construido y que ya está sobre la mesa de las autoridades competentes, pero que a pesar del paso de los años no ha tenido una respuesta positiva: que Sumapaz se declare como Zona de Reserva Campesina (ZRC).

Santoyo, deja claro que gran parte de esta decisión está en manos del Estado y las Farc, en el marco del proceso de paz. “No solo es la Zona de Reserva Campesina de Sumapaz, sino de otros lugares del país. Lo que estamos esperando es que esta localidad, cuando se declare ZRC, se pueda fortalecer”.

Esta iniciativa nació hace 10 años, sin embargo, cuenta Filiberto Baquero, presidente del sindicato agrícola Sintrapaz, que hace seis años iniciaron el proceso de socialización con las comunidades, con el apoyo del Distrito, el Incoder y la Secretaria de Desarrollo Económico.

Así llevando todo el proceso legal, “se hizo el -Plan de Desarrollo Sostenible- que es uno de los últimos pasos, y solo estamos esperando la convocatoria de la audiencia pública, que realiza el Incoder”. No obstante, Baquero denuncia  que desde hace dos años han venido dilatando dicha audiencia, sin entender la razón, pues este proceso es un derecho constitucional.  

Para su población es muy importante que este territorio se convierta en ZRC, pues la localidad, no es solo una más de Bogotá, sino que hace parte del Páramo de Sumapaz, siendo este uno de los más grandes recursos hídricos del país.

“La Zona de Reserva de Campesina nos da herramientas y autonomía a las comunidades para decidir por el territorio. Nosotros somos campesinos que tenemos muy clara la importancia que tiene el páramo, no solo para la localidad, sino para la ciudad y el país; este es un pulmón

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muy importante, tiene mucha riqueza natural sobre todo la hídrica, este es uno de los páramos mejor conservados  y eso es gracias a que nosotros los campesinos hemos tenido la conciencia de conservarlo y cuidarlo”, señala el presidente de Sintrapaz.

Y es que los sumapeños tienen unas reglas claras de comportamiento en el territorio para que, según ellos, el páramo sea uno de los mejores conservados. Está prohibida la tala de árboles para su comercialización y si lo hacen es para el beneficio del campesino. No pueden cazar y la pesca de trucha solo la pueden hacer con anzuelo, no con atarraya.

Parmenio Poveda tiene 61 años y como dice él, es nacido y criado en el páramo. Es uno de los líderes campesinos más activos y quizá uno de los que más conoce de la guerra y la paz que ha vivido Sumapaz.

Cuenta que en esta localidad ha habido dos momentos claves a la hora de  hablar de conflicto armado. Uno en la década de los 50 cuando los campesinos se vieron obligados a alzarse en armas, convirtiéndose en el grupo guerrillero del oriente del Tolima y la Provincia de Sumapaz.

El otro, es cuando en 1991 el Ejército llegó al páramo para hacer presencia, según Poveda, porque los sumapeños, son catalogados como guerrilleros que hacen parte de las estructuras de las Farc, la cual califica como una situación crítica. Asimismo critica que cuando llega la Fuerza Pública, con 200 o 300 hombres, a acampar acaban con la vegetación y sobre todo con los frailejones, que son los que condensan y almacenan el agua presente en las nubes.

Parmenio asegura que una Zona de Reserva Campesina les da a sus habitantes herramientas para organizarse y proteger el territorio, ya que advierte que ha habido proyectos ambientales que lo único que buscan es desplazarlos. “Nos han dicho varias autoridades ambientales que nosotros los campesinos estamos dañando el ecosistema del páramo y esto no es verdad”.

Finalmente, este líder campesino pide que sea el Estado, y no organizaciones privadas, quien les enseñe prácticas de producción agrícola diferentes para no dañar la tierra; que lleguen más recursos, pues según él hay un retraso de 20 años en materia de inversión social, siendo una localidad de la capital del país. Los sumapeños piden mejoras en educación, salud y el mantenimiento de las vías de acceso.

Con aproximadamente 589, personas (el primer día) terminó el segundo encuentro de localidades, en Bogotá. Este fue convocado por la Organización Pensamiento y Acción Social en alianza con la Secretaría de Gobierno, y estuvo acompañado por organismos internacionales como la ONU, las embajadas de Bolivia, Cuba y El Salvador y la MAP- OEA.

@Direneu

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