Los errores que condenaron a España en el Mundial de Rusia 2018

La selección española de fútbol no comenzó bien el Mundial. A dos días del inicio del torneo, Luis Rubiales, presidente de la RFEF, echó al seleccionador Julen Lopetegui, el líder del vestuario que se encargó días antes de hacer la lista de los 23 futbolistas con los que contaría en Rusia.

Sin entrar en quién tuvo razón o no, lo que parece obvio es que no puedes echar a un seleccionador dos días antes de un Mundial. Así no puedes empezar un torneo. No es serio. El seleccionador es el que te hace creer, en el que puedes confiar. Además, pierdes lectura de partido y posibilidad de reaccionar durante el campeonato. Hierro ha hecho lo que ha podido y ha cogido un equipo prácticamente muerto.

Al igual que con Luis Aragonés, había un grupo que confiaba en él. Esto es clave para ir todos juntos a una. Todo este humo negro marcó el torneo y España nunca dio la sensación de ser un grupo en el campo, un equipo, a pesar de llevar la mejor lista de jugadores de todo el Mundial. Tanto Saúl como Koke, dos atléticos, reconocieron que no fue la mejor decisión al echar a Lopetegui.

En el debut, España realizó un gran partido ante Portugal y no ganó por tres errores puntuales. Un partido que seguramente habían trabajado muy bien con Lopetegui, un auténtico enfermo del trabajo, ya que ese partido marcaba el devenir del grupo. Por suerte, a España no le afectó.

A partir de ahí, la Selección fue un reflejo de lo que fue en su día y se arrastró por el campo ante selecciones tan débiles como Irán y Marruecos. Y en ningún momento dio la sensación de reacción, ya que durante el Mundial ha sido un equipo previsible, de demasiado toque y escasa profundidad.

Y ante Rusia, más de lo mismo. España estaba en una posición privilegiada con un cuadro realmente asequible, pero ni con esas el equipo transmitía algo. Hierro hizo cambios, pero la idea era la misma: mucho toque y nula llegada ante un equipo ordenado. Isco, el mejor de España, ha sido el único que ha tirado del carro en ataque, junto con algún destello de Costa. Si no hubiera sido Rusia, habría sido Croacia, Suiza o Inglaterra. España estaba destinada a no ganar este Mundial. Una pena.