La “mano de Dios” al estilo Real Madrid

El Bayern Múnich, justo antes del descanso, reclamó con insistencia un posible penalti de Marcelo, al que el balón le golpeó en la mano después de un centro lateral de Kimmich. No hay duda de que la pelota tocó en el brazo del brasileño, pero no queda clara la intencionalidad.

Precisamente por ese motivo, Cuneyt Çakir no castigó la acción, que hubiera supuesto un penalti a favor de los germanos ya que el madridista estaba dentro del área. Marcelo hizo como si nada mientras los bávaros pedían explicaciones al colegiado turco, bajo lupa desde días antes del encuentro de vuelta de estas semifinales de Champions.