Así quiere la FIFA acabar con la especulación en el fútbol

Con su renovación, junto a la de la UEFA, en 2016, la FIFA quiso dar una vuelta a todos los aspectos relacionados con el fútbol. Se han cambiado competiciones, se ha aumentado la exigencia del Fair Play Financiero, se han introducido reformas en el juego…y ahora el nuevo enemigo es el poder de los petrodólares, el monopolio del poderío económico de diferentes equipos que se imponen al resto por su destacado músculo financiero.

Una de las vías para ejecutar este dominio es la especulación a través de la compra de un absoluto ejército de jugadores a los que ir cediendo y vendiendo a otros clubes para conseguir rédito en un futuro. Una inversión, pura especulación, que satura el mercado y que la FIFA quiere limitar. Por eso, según informa Marca, el organismo va a restringir las cesiones de los equipos de fútbol.

La coordinación entre UEFA y FIFA es absoluta, y se dará batalla para acabar con plantillas como las de Manchester City y Chelsea, con plantillas que superan con creces los 40 jugadores. El caso extremo fue, en su momento, el del Udinese, que acumuló hasta 102 futbolistas que tenían unas asombrosas facilidades para acabar en otros conjuntos como Watford o Granada. El Chelsea, por su parte, llegó a tener 70 jugadores. Cantidades, todas ellas, desmesuradas. Y una tendencia a la que se está sumando el PSG, ya en el alambre por sus fuertes inversiones del pasado verano, pendientes de un veredicto acerca del cumplimiento del Fair Play.

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Lo que pretende la FIFA es, en todo caso, limitar las cesiones. Poner mecanismos que impidan que los clubes las usen de manera que corrompa el mercado. No se eliminarán, pase lo que pase. Éstas se reducirán a un número determinado y se encaminarán a que no perjudiquen nunca al jugador cedido.

No serán las únicas medidas. La FIFA piensa en otras posibilidades como complementos, formando todas ellas, en conjunto, un ambicioso plan que colabore a la mayor pureza y competitividad del deporte rey. Entre ellas se encuentra eliminar el mercado de invierno (para reducir las opciones de especulación de los clubes), acortar los periodos de fichajes, extender la vigencia del Fair Play, regular las comisiones en los fichajes (para evitar que se utilicen como una manera de medrar económicamente por parte de agentes), prohibir los traspasos una vez comiencen las ligas (una continuación del adiós al mercado invernal y en línea con la prohibición de la Premier en ese sentido) y establecer un tope salarial.

Un conglomerado destinado a, de nuevo, revolucionar el fútbol para devolverle a un estado de mayor pureza.