Así es el Huesca, el nuevo equipo de LaLiga española

Con una histórica victoria en el Anxo Carro ante el Lugo, el Huesca confirmaba este lunes el ascenso a LaLiga Santander, competición en la que estará por primera vez en sus 68 años de historia, una trayectoria que le confirma como un club modesto, probablemente el más humilde (al menos, en términos económicos) de la máxima categoría del fútbol español.

ABC hace un repaso a la historia del Huesca, así como a sus actuales condiciones. El repaso le deja en un excelente lugar: de la mano de Rubi, la escuadra oscense se ha convertido en la primera en ascender de forma directa con uno de los presupuestos más bajos de Segunda (en una difícil clasificación por la falta de datos, el periodista especializado Roberto Bayón lo cifraba en marzo en la última posición de los 17 conocidos, aunque equipos como el Lorca sí tendrían una menor cantidad).

Ha sido el paso adelante de un Huesca que durante más de la mitad de su vida ha estado en Tercera (hasta 30 temporadas) y que solo ha necesitado ocho participaciones en Segunda para llegar a lo más alto, algo que pudo conseguir el curso anterior de no ser porque se cruzó en el Getafe en la fase de playoff.

El origen de los oscenses es harto popular: su creación se cerró en un bar, en marzo de 1960. La Sociedad Deportiva Huesca llegaba para rellenar el vacío de cuatro años sin equipo en la capital de la provincia. Se trataba del cuarto intento desde 1910. Todos los anteriores cayeron por problemas económicas…pero éste último sobrevivió y ya está en Primera.

Y lo hace representando a una de las poblaciones más pequeñas de la competición. Porque Huesca (52.282, según datos del INE de 2016), de momento, solo supera a Eibar (27.380) y Villarreal (50.252) en número de habitantes de ciudades que albergan equipos de Primera.

Los oscenses sí son el farolillo rojo en cuanto a su estadio. El Alcoraz, con 5.346, es el más pequeño de la categoría. El número de socios es de 5.100, con lo que el equipo se puede encontrar con un problema de espacio. Cabe esperar que el ascenso aumente considerablemente los socios. Bendito problema.