Consideraciones, Opinión

Opinión de Óscar Sevillano: Samuel a la cárcel

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Opinión de Óscar Sevillano


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Óscar Sevillano

SCualquier ciudadano del común que cometa el mismo delito por el que fue condenado el exalcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas, estaría en una cárcel detrás de unos barrotes, y estoy seguro de que a ningún juez por buena gente que sea, se le ocurriría otorgarle beneficio parecido al que goza  el exmandatario y excongresista, quien, por la gravedad de lo ocurrido en la capital de la república, no debería estar pagando la pena en la Escuela de Carabineros de la Policía, sino en la Mode

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lo o en la Picota.

Podrán decir que la situación de Samuel Moreno Rojas no es buena, que el solo hecho de estar en “una cárcel” privado de la libertad, genera consecuencias tanto físicas, como psicológicas, que terminan por acabar con la persona. Sin embargo, por las imágenes que se han visto del exalcalde, cuando ha tenido que acudir a alguna diligencia judicial durante los últimos días, bien se puede concluir que la “prisión” le ha sentado muy bien.

Puede ser que la condena sea ejemplar y que en su contra cursen más investigaciones, de las que estoy seguro, su fallo no será a su favor. El problema es que de nada sirve sentenciarlo a prisión perpetua, si su lugar de prisión va a ser una especie de “hotel cinco estrellas”, y vaya uno a saber, si de puertas para adentro no cuenta con cierto tipo de privilegios, que en una cárcel como la Modelo o la Picota no le sería fácil encontrar, a menos que ofrezca algún soborno, que si lo llegase a ser, no sería extraño, al fin de cuentas, para eso se preparó Samuel en la Alcaldía.

A lo anterior le debemos sumar que, a estas alturas de la vida, no estamos seguros de cuanto pudo ser el total de los dineros que Samuel Moreno Rojas sustrajo, gracias a la corrupción que promovió desde el cargo de Alcalde Mayor de Bogotá, y que por lo tanto no sabemos con exactitud donde pueden estar depositados, en qué país, ni quiénes son sus testaferros.

 Será por esto que cuando se le ve atendiendo los llamados judiciales, lo hace con la mayor tranquilidad del caso, como si poco le importara lo que en su contra se puede dictar, ¿será porque sabe que muy a pesar de los que suceda, el futuro de los suyos está asegurado en algún paraíso fiscal?

Por cuestiones como estas es que la justicia goza de tan baja reputación en los colombianos del común, porque por cosas más pequeñas, miles de personas, tanto hombres como mujeres, se encuentran recluidos en alguna cárcel del país, sin posibilidades de que se les otorgue beneficio alguno, como se le ha dado a Samuel Moreno Rojas, quien se hace elegir Alcalde Mayor de Bogotá, con la idea robar a manos llenas a la ciudad capital, en compañía de su hermano y sus amigos.

No puede ser que tan grande hampón de corbata, en lugar de llevarlo a una prisión de barrotes, se le premie dejándole cumplir su pena judicial en un lugar donde más que una cárcel, es una especie de “hotel cinco estrellas”

A propósito de cárceles: Descubrir que en las cárceles existen grandes mafias de la prisión, es como descubrir que el agua moja y que el ser humano camina. Que no espere la Fiscalía mayores aplausos, por tan grande hallazgo.

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