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Ángelo, el exalumno del INEM de Kennedy que busca llegar al Concejo de Bogotá

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La localidad de Kennedy es un territorio donde convergen barrios de estratos del 1 al 4, con personas nacidos en la capital de la República y migrantes de distintos lugares del país, que llegan a la ciudad con el ánimo de encontrar mejores oportunidades.

Lo anterior hace de la localidad de Kennedy un territorio complejo, con problemas de difícil solución, donde se necesita la presencia de líderes que cuenten con la suficiente fortaleza y decisión de ayudar a las personas que padecen diferentes situaciones de tipo social, que no solo conozcan los problemas del día a día de esta zona de Bogotá, sino que además tenga el convencimiento de querer trabajar por ellos.

Este es el caso de Ángelo Gravier Santana, un joven de 31 años de edad que ha vivido en Kennedy desde el día en que nació. Es hijo de Magda Santana con Fernando Angulo, producto de un amor de juventud. Crece en medio del matrimonio de su madre con el señor Aldo Gravier, de quien lleva su apellido, al ser este quien se encarga de su educación.

En su grupo familiar se encuentran también sus dos hermanos Gina Francesca y Giancarlo, a quienes debe ayudar a cuidar desde el momento en que muere el señor Aldo en el año 92. En este momento su madre asume las riendas del hogar y comienza a trabajar para conseguir el sustento diario, dejando a su hijo mayor al frente del hogar. De esta manera el primogénito de la familia Gravier asume el control de la casa al terminar su jornada escolar en el Colegio INEM de Kennedy, donde culmina sus estudios de bachillerato, mientras su madre trabajaba.

Cuando se gradúa de bachiller, Ángelo comienza la etapa de rebeldía, momento en que algunos jóvenes en Kennedy pasan muchas horas en el parque, junto a sus amigos, bien sea jugando fútbol, montando patineta o simplemente hablando, viendo pasar las horas del día, sin que nada les importe.

Es aquí cuando Ángelo ingresa a la barra de Millonarios de los Comandos Azules, con quienes asistía a los partidos de fútbol del equipo bogotano en el Estadio el Campin, participando en algunas ocasiones en los enfrentamientos con hinchas contrarios. En uno de estos escenarios conoce a Jonathan Rodríguez, con quien ha tejido un fuerte laso de amistad.

Jonathan y su novia se convierten en padres, en momento en que esta era menor de edad, situación en la que Ángelo sirve de apoyo moral para ambos, y les invita a luchar por su hijo enfrentando la vida. Esto le motiva a reflexionar acerca de lo que estaba haciendo, tras dos años de pertenecer a  una barra de fútbol que genera prevención en la ciudadanía.

Es ahí donde comienza a trabajar. En un comienzo lo hace en un cargo administrativo en el Hospital de Kennedy e inicia sus estudios en Derecho en la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca en la jornada nocturna.

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Desde muy joven comenzó a demostrar que en su interior habitaba un líder, talento que le sirvió para llegar a la Junta Administradora Local de Kennedy con la ayuda de sus familiares, amigos y la de su padre progenitor quien había ocupado el cargo de Edil en varios períodos.

Su primer acto de liderazgo lo ejerció mientras cursaba el grado 11, en donde se dio a la tarea de reunir 70 mil cajas de chicles para participar en un concurso que organizaba una emisora juvenil, premiando a los ganadores con una excursión a San Andrés. Ángelo logra su objetivo y se va por unos días con sus compañeros de su promoción del Colegio INEM.

Luego de llegar a la JAL de Kennedy y darse cuenta de que era necesario iniciar una labor que renovara la costumbre de querer atornillarse al poder local, bien sea de manera presencial o en cuerpo ajeno, Ángelo decide  separarse de Fernando y tomar sus propias decisiones, iniciando un camino que le permitiera tener reconocimiento político con base en los resultados del trabajo que se hace por   la comunidad, lejos del personalismo, y las prácticas clientelistas de quienes durante años han manejado los hilos del poder en este territorio de Bogotá -uno de ellos-, el conservador Mariano Chalarca, quien lleva más de una década como edil de este territorio,  convirtiéndose en su mayor contradictor.

Ocupó la presidencia de la JAL durante el período 2013 – 2014, tiempo en el que se da a la tarea de apoyar la creación de escuelas deportivas en la localidad para mejor uso del tiempo libre en niños y adolescentes, lo mismo que la puesta en marcha de la sede de la universidad pública en Kennedy.

Su militancia política se encuentra al interior del Partido Liberal, en donde ha trabajado de la mano de Miguel Uribe Turbay, con quien ha hecho una fuerte dupla, al punto en que llegó a hacer parte de su equipo en la Secretaría Distrital de Gobierno, de donde se retira para ocupar el cargo de subdirector de Control Ambiental y más adelante subdirector de Ecosistemas y Ruralidad en la Secretaría de Medio Ambiente. Durante un mes estuvo como Secretario Distrital de Ambiente ( E).

Ángelo Gravier Santana por segunda ocasión aspira a ocupar una curul en el Concejo de Bogotá, desde donde tiene el anhelo de continuar trabajando con vocación de servicio al público con la idea de ayudar a profundizar una mejor gestión en favor de la buena calidad en la educación y un mayor cuidado del medio ambiente. En su primer intento logró un aproximado de 10 mil votos.

En esta ocasión tiene la esperanza de llegar al cabildo distrital con la idea de jalonar liderazgos en todas las localidades de Bogotá –especialmente-, talentos juveniles que no han tenido la oportunidad y el apoyo necesario para demostrar que son capaces de trabajar en pro de su ciudad.

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