“Yo quiero ser como él”

Dos colombianos despertaron la admiración de los asistentes a la Semana de la Innovación, liderada por Ruta N, por sus ingeniosas propuestas en pro del emprendimiento latinoamericano y de mejorar la calidad de vida.

Andrés Barreto, joven creador de Grooveshark, Cloudomatic y Pulso Social, y Felipe Betancur, miembro y ponente de la fundación ‘Todos Podemos Ayudar’, llenaron el auditorio del edificio de Ruta N en Medellín, y se robaron los aplausos y la admiración del público asistente a la Semana de la Innovación. Confidencial Colombia habló con los hombres  que hoy son el rostro de la Colombia que queremos.

A sus 24 años el colombiano Andrés Barreto tiene claro para donde va. Con tres empresas y proyectos en desarrollo este joven le sigue apostando a la innovación tecnológica y abre una puerta para aquellos que quieren emprender y hacer sus sueños realidad con su empresa Pulso Social.

Una de las ponencias fue la Cultura de la innovación que tenia como propósito hablar del riesgo en el emprendimiento tecnológico, el fracaso como herramienta de éxito y de las experiencias de algunos emprendedores.

Andrés Barreto fue preciso al contestar la pregunta que todo creador y emprendedor tiene, ¿Cómo crear un producto sin experiencia, sin contactos y sin dinero?.

Haciendo un recorrido por sus inicios cuando a los 18 años crea Grooveshark, portal web que permite subir y buscar música de forma libre y gratuita, sin contactos, alejado de todo y sin dinero, este colombiano dio las cuatro pautas para el emprendimiento.

Primero, tener un equipo de trabajo, sea una persona o varias. Argumentó que es necesario tener en quien confiar porque en todo proceso de emprendimiento la socialización es fundamental. Este es el primer paso incluso antes de la idea.

Segundo, identificar un problema. “Es más fácil empezar con las necesidades propias porque se conoce al cliente” dice. Sin embargo hay que procurar que estas necesidades sean globales.

Tercero, tener una idea y socializarla, para finalmente hacer un prototipo. Hay que hacer real la idea a un bajo costo. Hay que sacar el producto.

Andrés Barreto se puso como ejemplo: todos estos pasos los hizo cuando empezó con su primer proyecto. Ahora con Puso Social, una vitrina virtual para las personas que tienen proyectos, pretende ser el enlace entre el creador y el contacto que financia las nuevas ideas. Al contar las historias pretende promover el talento latinoamericano.

Hoy en día no solo jóvenes sino adultos se ven cautivados por su historia. Sus logros a tan corta edad y su manera clara y tranquila de hablar, de contar sin reserva su experiencia personal en el mundo de los negocios,  hace de Andrés Barreto el modelo y ejemplo a seguir de los colombianos.

“Para los jóvenes la mejor época de empezar, arriesgarse e innovar y emprender es ahora, entre más espere se va acostumbrando más al sueldo, tiene más responsabilidades, se pone más difícil. En general, emprender implica buscar problemas que uno pueda resolver de una manera eficiente, innovadora y simple.”

Para los que no saben, este joven estudio Ciencias Políticas, empezó enfocándose en el desarrollo económico y termino como emprendedor tecnológico. La tecnología no llego a él por estudio sino por un que hacer diario durante su carrera. Decidió terminar sus estudios por pasión.

“Yo me fui de Colombia en el 99 a los Estados Unidos pero siempre fue de mi interés volver y contribuir de alguna manera con el país, como yo pudiera, y combinando mis dos pasiones que son  el desarrollo económico y el emprendimiento y la tecnología.”

Su pasión es también su hobby, “en realidad mi hobby es este, por ejemplo venir a Ruta N, yo una vez al mes estoy viajando a alguna país en América Latina, a dar charlas, a hacer “Hackatones” (encuentro de programadores para el desarrollo colaborativo de software), a ayudar a emprendedores a hacer productos. Mi trabajo es hacer mi propia empresa, pero mi hobby es ayudar a otros emprendedores, y viajar también.”

La fuerza y ganas de emprender vinieron de su padre, que es y siempre ha sido emprendedor en el mundo tecnológico. Andrés Barreto es un innovador de tiempo completo, hace cambios tecnológicos y resuelve problemas con iniciativas sociales de la manera más eficiente y sencilla posible, dice.

Actualmente en Medellín esta apoyando una iniciativa llamada Coderas, en la que le enseñan a los niños a hacer programación. Y es que como él dice, “todos los días uno puede innovar”

El segundo colombiano es Felipe Betancur que junto con su padre Oscar Betancur, siguen la tradición de su abuelo Tulio Betancur quien les dio el ejemplo de apoyar las causas sociales. En compañía de otros jóvenes, la fundación Todos Podemos Ayudar, acerca a la tecnología a personas con discapacidad, adultos mayores, primera infancia y personas desplazadas,.

Con una actividad de sensibilización, Felipe Betancur hizo que las personas del auditorio sintieran las dificultades de escribir cuando existe alguna discapacidad, bien sea que por alguna razón no pueda utilizar la mano derecha o izquierda (dependiendo de la persona), carezca de manos o no pueda ver.

El trabajo de la fundación Todos Podemos Ayudar, consiste en elaborar versiones locales y de bajo costo de aparatos importados y software comerciales que sirve como ayuda a personas con alguna discapacidad.

 

El objetivo es eliminar las limitaciones de costo para acceder a los beneficios que ofrecen estos productos, y a su vez de manera practica, cualquiera pueda elaborar con materiales básicos y de la cotidianidad estos dispositivos.

“El trabajo de nosotros es ir a pueblos, hacer reuniones en instituciones y enseñarles y explicarles que esto es posible, sensibilizarlos, explicarles qué pueden hacer: hágalo, trate bien a una persona con discapacidad, sepa hablarle, sepa referirse a ella.”

Como Felipe Betancur explicó en la charla, la tarea de ellos es enseñar a hacer, no comercializar aparatos o patentarlos, ellos enseñan a elaborar ayudas técnicas para que las personas no dependan de maquinas de alto costo, importadas y que tienen un uso limite, sino que puedan tener unas solución en el momento que la requieran.

Este paisa hace 14 años trabajaba en comercio electrónico como independiente mientras su papá trabajaba con una fundación. Desde que empezó a ayudarle a su papá le gusto la labor social, la familia se unió más y se empezó a sentir mejor, cuenta él.

Con parrillas, manillas, cucharones, ganchos de alambre y más, este hombre mostro al público soluciones básicas, rápidas y eficientes para solucionar cualquier carencia. Un ejemplo fue hacer un soporte para las tabletas moldeando una parrilla de alambre, otro fue hacer un agarre para lápiz, esfera o mouse de computador con una manilla para personas que no pueden coger o manipular cosas con la mano.

Otro ejemplo de su ingenio fue hacer un proyector valiéndose de una caja y un espejo para poder ver imágenes o videos del celular o de tabletas más grandes.

Viajando por municipios al rededor del país, este colombiano hoy siente la gratitud de las personas a las que les ha cambiado la vida. “Le cambio la vida a esta persona con una bobadita, con una correa de 200 pesos adaptada. Es muy motivante y en lo personal nos llena porque es sentir que uno esta aportando algo a la sociedad”.

Soñando con expandir este modelo de negocio, de crecer a nivel nacional e internacional, este hombre junto con su equipo de trabajo sigue tocando puertas y aportando más 80 soluciones frente a las necesidades del país.

“La parte bonita de todo esto es que se ha convertido en mi hobby, es un trabajo real en el que tengo que redactar contratos, hacer contactos. Pero cuando por fin me puedo relajar, entonces me surge una idea me desconecto del computador de internet, cojo un serrucho, pegamento y me relajo haciendo manualidades que le van a servir a las personas.”