¿Y la tercería?

Los escándalos en las campañas de Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, dejaron latente la posibilidad que la tercería se acerque a este lote que encabeza las encuestas para la Presidencia. El problema es que, según la última encuesta publicada, el resto de candidatos no asoman para modificar la pelea de los últimos cuatro años: santistas versus uribistas.

Faltando un poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales, y con los escándalos ocurridos en las campañas de los que lideran la posibilidad de llegar a la Casa de Nariño (El nexo de Sepúlveda y Óscar Iván Zuluaga y “Nunca fui intermediario de nadie”: Galán), la tercería no aparece de manera firme para colarse en lo que aparentemente será una segunda vuelta entre Santos y Zuluaga.

 

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La polarización generada entre estas dos campañas por el proceso de paz, le podría abrir un gran espacio para que la tercería pueda hablar de los muchos temas que afectan la vida cotidiana de los colombianos: salud, educación, economía, pobreza, seguridad urbana, etc.

 

Por parte de Peñalosa, el más golpeado en las últimas encuestas, su discurso de mantenerse alejado de la “política tradicional” parece que no está rindiendo los mismos frutos que al inicio de su campaña. Varias salidas en falso durante sus correrías por el país pudieron generar que la posibilidad latente que tuvo de ganar en una hipotética segunda vuelta contra el presidente-candidato, se convierta en solo un dato anecdótico.

 

En las huestes conservadoras, aunque los números de Marta Lucía Ramírez mejoran, su candidata no termina de convencer a ese gran sector ‘godo’ del país. Los problemas que dentro de su partido han aflorado y las impugnaciones dirimidas en el Consejo Nacional Electoral, perjudican la posibilidad de entrar a pelear el puesto del Centro Democrático. Además, junto con Peñalosa, se le sigue viendo como uno de los ases bajo la manga del uribismo.

 

De la misma manera, Clara López no termina de despegar, y el acuerdo programático con la Aída Avella no tuvo el impulso que los allegados al Polo y la Up esperaban. La izquierda atomizada no logra que se voltee la mirada a otra idea de país, ya que le siguen ‘cobrando’ las controvertidas administraciones que han tenido, así como el sectarismo y la falta de unión para ir por la presidencia con un gran bloque de varios partidos.

 

Es por eso que a pesar de los graves acontecimientos en los que las campañas de Santos y Zuluga se han visto envueltos, no parece que vaya haber sorpresas el 25 de mayo. Sin embargo, un fuerte timonazo de la tercería podría meterla en una contienda que ayudaría a tener otra opción diferente a la que los escándalos están dirigiendo.