Transportadores entre el Catatumbo y el que te tumbo

El sector transportador de carga aseguró que las protestas sociales del Catatumbo les ha pasado una factura no inferior a 75.000 millones de pesos. Los camiones no pasan por inseguridad y bloqueos en sectores estratégicos.

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El presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC), Pedro Aguilar precisó que tras el cierre de vías y manifestaciones violentas, los transportadores han tenido que asumir sobrecostos toda vez que para ir a la costa deben tomar la ruta de Bucaramanga para desplazarse a Barrancabermeja o la Lizama en Santander.

 

Los camioneros manifiestan que las pérdidas se presentan por el menor tráfico de camiones con carbón desde la zona del Catatumbo, puntualmente de Tibú, Norte de Santander. Otra actividad que está a media máquina, por no decir que inactiva es la petrolera.

 

El dirigente gremial aseveró que su gremio entiende la protesta social, pero única y exclusivamente si esta es pacífica toda vez que este tipo de manifestaciones se convierten en la forma ideal de que un pueblo se haga sentir. “De todas maneras hay que auscultar las soluciones y evitar los líos que se le presentan a varios sectores productivos en particular al del transporte”.

 

Expresó preocupación y malestar porque los sobrecostos reportados deben ser asumidos por los propios dueños de los equipos que a la fecha están en el limbo y a la espera de que el Gobierno logre con la comisión encomendada llegar a algún acuerdo con los campesinos que siguen en la protesta.

 

Por esta zona transitan en condiciones normales 1.200 vehículos de carga, pero con la situación actual los empresarios o conductores están optando por no ir a la región. “En estos momentos están transitando algo menos de 500 vehículos porque la operación en esa zona se volvió muy onerosa y de alto riesgo”.

 

Aguilar destacó los trabajos de las autoridades departamentales, nacionales y de Policía que hacen ingentes esfuerzos por retomar la institucionalidad, sin que esto implique pasar de agache los grandes problemas de la región que reporta un retraso vial y social de inmensas dimensiones.

 

Cabe anotar que esta región se ha convertido durante los últimos años en un fortín de grupos armados irregulares como guerrilla, paramilitares, bacrim y otras organizaciones criminales.

 

“Esperamos que en las últimas horas el ejecutivo y los campesinos fijen una posición clara y uniforme que le de viabilidad a los trabajos e inversiones que demanda la zona con el fin de retomar las actividades productivas y económicas”, apuntó el señor Aguilar.

 

Con esta situación, explicó el presidente de la ACC, se agudiza el problema de crecimiento económico porque toda manifestación en donde hay de por medio vías de hecho conllevan a menor demanda de bienes y al estancamiento de sectores comprometidos con el exterior como es el caso de la minería y la explotación petrolera.

 

Por su parte el ministro del Interior, Fernando Carrillo dijo que el Gobierno le jala a los diálogos con los campesinos con el fin de buscar salidas concertadas a la población afectada. Aclaró que la comisión gubernamental solo llegará a la región con la seguridad de que no habrá lío alguno de orden público y sostuvo que los acercamientos se harán solo con labriegos en condiciones de reclamo más no con agentes ajenos o con saboteadores.

 

Por lo menos 7.000 personas bloqueaban las vías Tibú-Cúcuta, Ábrego-Ocaña y Ocaña-Convención. En la población de Tibú la parálisis es total y las pérdidas para grandes y chicos siguen creciendo. Dentro de las propuestas esta la creación en la región de una Zona de Reserva Campesina.