Sudáfrica, catedrático para la paz en Colombia

La Casa de la Historia y  la Fundación para la Reconciliación, unen bajo el lema de la paz y la reconstrucción de la memoria a grandes líderes surafricanos considerados iconos en la culminación y reparación del conflicto en Sudáfrica, con el objetivo de construir a partir de sus experiencias un camino hacia la paz en Colombia. 

Desde la Casa de la Historia se instala el conversatorio Encuentros, un espacio para el dialogo con líderes y lideresas de países que han atravesado conflictos severos y prolongados. Su directora Diana Uribe, debatirá junto Roelf Meyer, jefe negociador del Partido Nacional de Sudáfrica durante el proceso de segregación racial y discriminación política del Apartheid, sobre las herramientas jurídicas y sociales que puedan fortalecer el camino hacia un eventual fin del conflicto Colombia.

 

Uribe destacó la visita de Roelf Meyer para la inauguración de Encuentro “porque su labor en construir una nueva Sudáfrica junto a Ramaposa, actual vicepresidente del país,  y desmontar el régimen segregacionista del Apartheid, es de gran valor para la humanidad y representa un ejemplo clave a seguir de los colombianos frente el proceso de paz que se está desarrollando”.

 

Paralelamente, la Fundación para la Reconciliación y el Banco Mundial presentan desde el matiz de la memoria y el perdón como método para la construcción de la paz a Michael Lapsley, director del Instituto para la Sanación de la Memoria en Cape Town, Sudáfrica.

 

Lapsley, quien posee garfios en vez de manos luego de un atentado en su contra, reconstruyó las memorias de centenares de sudafricanos a lo largo del trauma de la discriminación racial y la opresión política en 1998 y las aglomeró en el organismo que dirige, constituido como parte vital para el proceso post apartheid. 

 

Según el padre Leonel Narváez, fundador y presidente de la Fundación para la Reconciliación, el también padre Lapsley “es un testimonio vivo de lo difícil que es lograr la reparación de la memoria durante la envergadura de un conflicto y es muy bonito compartir y aprender de una persona como él”.

 

“Los empresarios del odio, que de algún modo insisten que el conflicto se debe solucionar con armas, ejercito y bota militar, impiden el desarrollo de este tipo de ocasiones donde enserio se ve que el acenso cultural y el diálogo sin violencia de por medio puede otorgarnos la paz”, añadió.