Políticos relatan ante la JEP la barbarie que vivieron durante sus años de secuestro

Los exparlamentarios Luis Eladio Pérez y Oscar Tulio Lizcano relataron en las últimas horas a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) lo que vivieron durante los años que estuvieron secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Pérez y Lizcano son dos de las 27 víctimas de las que la JEP comenzó a recibir versiones orales de los secuestros políticos cometidos por las FARC durante el conflicto armado en Colombia, hechos que son investigados por ese alto tribunal.

Los dos políticos coincidieron en pedir que se someta a la justicia a sus captores, que consideran que los humillaron y que tenían la intención de secuestrarlos y luego canjearlos por guerrilleros que estaban presos en cárceles de Colombia.

Entre lágrimas, Pérez aseguró que «fue muy duro todo» durante los siete años que estuvo en poder de las FARC, tiempo en el que él y otros secuestrados sufrieron humillaciones y castigos, como estar encadenados a árboles.

«Nos sacaban a hacer nuestras necesidades como saca uno a los perros al parque, nos quitaron las botas como castigo y estuvimos tiempo sin botas, descalzos en la selva», dijo Pérez, secuestrado en 2001 y quien recuperó la libertad en 2008 por las gestiones del entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez y la exsenadora Piedad Córdoba.

Detalló que luego de la fuga del policía Jhon Frank Pinchao, en abril de 2007 y que había sido secuestrado el 1 de noviembre de 1998, la guerrilla los humilló quitándoles el papel higiénico y los mantenían encadenados a los árboles.

Pérez relató que ante la falta de papel higiénico él recurrió a hojas de árboles y, como estaba encadenado, también a «la manito».

Aunque dijo que está en disposición de perdonar a sus secuestradores pidió que «tengan la dignidad y que tengan la hombría» y, «frente a las víctimas pidan el perdón y no se burlen».

Óscar Tulio Lizcano, que fue secuestrado por las FARC en agosto del 2000 cuando era miembro de la Cámara de Representantes y permaneció ocho años cautivo, hasta que escapó en octubre de 2008, también hizo un descarnado relato de las humillaciones a que fue sometido.

Detalló que en cautiverio «tenía que pedir permiso para todo», incluso hasta para orinar, pero cuando lo lograba, era demasiado tarde.

«El guardia tenía que decirle al encargado de la comisión. Cuando ya daban la orden, ya me había orinado los pantalones», relató Lizcano, que logró huir con la ayuda del guerrillero Wilson Bueno Largo, alias «Isaza».

Lizcano pidió que se someta a la justicia a sus captores y que se conozca toda la verdad de lo que pasó con los secuestrados por las FARC.

Este martes la JEP escuchará a Sigifredo López, único sobreviviente de la masacre donde murieron sus compañeros de la Asamblea del Valle, al exgobernador del Meta, Alán Jara, secuestrado por la guerrilla de las FARC el 15 de julio de 2001 cuando se desplazaba en un vehículo de la ONU en Lejanías, Meta, y liberado el 3 de febrero de 2009. Y al General (r) Luis Herlindo Mendieta, secuestrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en la Toma de Mitú, el 1 de noviembre de 1998 y rescatado por el Ejército Nacional el 13 de junio de 2010.