Paciencia, la clave del éxito

Jesús Pérez Villamizar, es un empresario quien asegura que siempre le costó hacer fila y se considera impaciente a la hora de hacer carrera en una compañía. Sin embargo, logró encontrar, irónicamente, en la paciencia la clave del éxito. 

Pérez Villamizar desde hace ocho años inició su camino en el mundo de los negocios junto con cinco socios y un capital de 3 millones 700 mil pesos. Hoy es dueño de una compañía que lo proyecta como uno de los mejores emprendedores en el campo del diseño de producción para cine y televisión. 

 

 

 

Confidencial Colombia: ¿Desde qué momento quería tener su propia empresa?

Jesús Pérez: Era jefe de regulación de la Superintendencia de Industria y Comercio, estaba en el sector público, tratando de obtener experiencia porque infortunadamente en Colombia, es muy mal pago. Y por esa época mi esposa se va a trabajar a los Estados Unidos. En ese momento le dije: “Tu arranca, que yo miro qué me invento”.

 

Es ahí cuando creamos nuestra compañía de emprendimiento con mi socio, en donde hacemos diseños de producción para cine y televisión, dirección de arte. El primer trabajo fue con Caracol, por lo que creo que he contado con mucha suerte, aunque dicen que la suerte uno se la busca, pero a veces también llega y lo importante es saberse montar en esa ola (SIC).

 

CC: ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo?

JP: Tuvimos unas malas aventuras. Recuerdo el montaje de un set de grabación de una clínica que fue un desastre. Montamos un taller de carpintería para auto proveer el tema de la construcción de los set y también fue un desastre.

 

Pero también ha sido la misma gente con la que trabajamos. No es fácil, estoy seguro que hay muchos, pero no es fácil conseguir gente apropiada para lo que necesitas siempre. Y como emprendedor te toca probar con el instinto, porque a la hoja de vida no le presto mucha atención; me intereso más en su capacidad de generar soluciones y es muy difícil conseguir personas proactivas.

 

Hemos tenido que cambiar de gente de confianza varias veces. Muchos se han ido porque encuentran otros proyectos y otros porque no logran compenetrarse con nuestra idea, porque los salarios, en especial en etapa de emprendimiento, no son competitivos.

 

CC: ¿Y la victoria más grande?

JP: Ha sido mantener la empresa por encima de los porcentajes de éxito, el 40 por ciento de las empresas se quiebran en el tercer año y nosotros vamos pasando el umbral de los 8 años.

 

 

CC: ¿Cómo hizo para que su empresa crezca tanto?

JP: Lo interesante de la compañía es que teníamos un par de líneas claras: Una es que nos olvidamos de la utilidad y en cambio generamos flujo de caja para que hubiera cómo pagar salarios, mantener la operación y generar inversiones. Si te obsesionas con la utilidad eso no va a funcionar. Y el segundo norte, es generar otras empresas. El principio de no poner todos los “huevos en una sola canasta” especialmente porque nosotros empezamos participando en un mercado de dos  jugadores principales (Eso es algo que ha crecido mucho en los últimos 10 años) quienes producían el 90 por ciento de sus cosas. Y esa dicotomía nos hizo buscar alternativas que nos ayudara a mantenernos.

 

Cuando nos damos cuenta de que tenemos el diseño y tenemos el modelo financiero nos dijimos ¿Por qué no? Y decidimos ampliar la compañía y crear un proyecto de construcción en Barranquilla. Buscando inversionistas para esto, logramos encontrar una firma muy grande que se enamoró del proyecto y ya estamos construyendo el primer edificio.

 

A la vez estamos analizando una plataforma de inversión inmobiliaria donde nosotros curamos los proyectos que montamos, y a través de ella buscamos financiación con unos retornos para los inversionistas.  

 

Hace poco adquirimos el 75 por ciento de una cadena de restaurantes a la que le estamos metiendo ingeniería y administración para convertirla en una franquicia.

 

Usualmente estamos en las soluciones, los problemas no es algo en lo que nos enfocamos.

 

CC: ¿Cuál es la clave de su éxito?

JP: Mucho trabajo. Cuando empecé la entrevista dije que la paciencia no era mi mayor virtud pero con todo lo que te he contado, me he dado cuenta que esa es la clave. Mi papá va a estar muy orgulloso de mí. Y también la importancia de entender el flujo de caja.

 

CC: ¿Empezar una empresa en Colombia es fácil?

JP: Es dificilísimo. Una de las primeras dificultades fue no tener el apoyo de los bancos, que en ese momento no estaban preparados para el emprendimiento. Otro de los problemas a los que un emprendedor se enfrenta es el tema tributario que en este país es muy complejo.

 

Por ejemplo: En el Canal Caracol hubo un año en el que trajeron muchos productores de arte y todos se fueron reventando, porque se necesita tener a los bancos de tu lado. El punto está en que cuando haces un negocio con una compañía grande usualmente es auto retenedor, es decir sobre lo que les facturas ellos van a retener un porcentaje que en algunos casos termina siendo el equivalente a tu utilidad.

 

Y aunque tu logres concluir el proyecto tu utilidad la tiene la DIAN, el problema es que esa no es la utilidad, porque tú has tenido costos como oficinas, empleados, marketing… Entonces al final tienes que cruzar el monto porque lo que retuvieron no es lo que debió haber retenido y ahí es cuando entra en la burocracia de pedir los impuestos de vuelta, eso se demora casi un año y medio y terminas sin la utilidad que de verdad lograste.

 

El secreto está en tener muchos proyectos porque mientras la DIAN me devuelve sobre este, yo puedo financiar toda la operación con este otro que me está generando el flujo de caja.

 

 

CC: ¿Cuál es su mayor riqueza?

JP: Mi familia, mi hijo, mi esposa y mis amigos, definitivamente tu ‘manada’ es lo más importante. Ellos son esa fuerza que te ayuda a levantarte de un mal día de trabajo. La plata, al final, no es lo que te hace feliz. Mi mayor riqueza es no sentir si tengo o no dinero, sino poder sentir que tienes amigos y familia. Ellos son los que me ayuda a levantar.

 

CC: ¿Qué le ha faltado por hacer en su empresa?

JP: Mi obsesión es globalizarme. Este año iniciamos operaciones en México, pero esperamos seguir llegando a más países.

 

CC: Para terminar, ¿Cuáles son sus consejos para esos colombianos emprendedores que están pensando en crear su empresa?

JP: Pagar las deudas, mantener los costos de la operación muy bajos, entender el sistema financiero y tributario y lidiar con él.

Y el más importante: Invertir en alguien que ayude a organizar el sistema tributario.