Otra pata que se le cae al Polo

El Polo Democrático decidió excluir de su colectividad al Partido Comunista, después de que éste optara por participar en Marcha Patriótica, la nueva organización política que aglutina movimientos sociales y de izquierda.

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Lo sucedido estaba anunciado. En su último Congreso, el Partido Comunista Colombiano ratificó participar e impulsar la Marcha Patriótica, y simultáneamente permanecer en el Polo Democrático. Esa decisión fue asumida en el Polo como una ambigüedad que ameritaba que el PCC saliera de sus filas.

 

“Esa decisión, adoptada por el PCC en su máxima instancia directiva, lo coloca en contravía de lo consagrado en el Ideario de Unidad y en los Estatutos del Polo, y se contrapone con lo normado en la ley 1475 de 2011, reglamentaría de la actividad política en Colombia y la Sentencia C-490 de 2011 de la Corte Constitucional, donde se caracteriza la imposibilidad de pertenecer al mismo tiempo a dos organizaciones políticas, circunstancia que nos obliga a las directivas del Partido a vigilar y hacer cumplir la ley, las normas estatutarias y las resoluciones del PDA” dice un comunicado divulgado por el Polo.

 

Y añade, que el “Comité Ejecutivo Nacional considera que la práctica de doble militancia asumida por el Partido Comunista Colombiano, excluye a sus miembros del Polo Democrático Alternativo”

 

A través de su cuenta de twitter, Carlos Lozano, reconocido miembro del PCC y director del semanario Voz,  dijo que “La mayoría oportunista en la dirección del Polo se une al coro militarista, macartista y calumniador contra el Partido Comunista”, y añadió que “La camarilla del Polo cambió la unidad por una fábrica de avales electorales”.

 

Lozano agregó que “hace 15 días Clara López tenía otra opinión del Partico Comunista cuando intervino en su Congreso. Por lo menos es falta de coherencia y sinceridad”.


Historia del desmembramiento

Tras el escándalo que sacudió a la administración de Samuel Moreno en Bogotá, la imagen del PDA quedó golpeada, tanto como su unidad.

 

En medio de los probemas de la alcaldía de Moreno, el sector que era cercano a Gustavo Petro asumió una postura crítica frente al partido que fue intolerable para sus directivas.

 

Esto sumado a que, una vez concluidas las elecciones presidenciales de 2010, el sector “petrista” siguió presionando la elección del ahora alcalde de Bogotá como presidente del partido. Ya lo había intentado una vez elegido candidato presidencial. El partido decidió que la presidencia se quedaría en manos de Clara López y, más temprano que tarde, Petro dejó el Polo y creó Progresistas.

 

Su distanciamiento del Polo le valió hacerse a una imagen contraria a lo que la ciudad había experimentado con el escándalo de la contratación y los presuntos nexos de Samuel e Iván Moreno con el clan de los Nule. Petro ganó en las elecciones y acabó con la primavera del Polo en el poder de Bogotá, que duró algo menos que una década.

 

Al interior del partido, los grandes grupos eran la Anapo, menguada por la mala imagen de sus dirigentes, el Moir, con Jorge Robledo y Aurelio Suárez como cabezas visibles; un sector fiel a Clara López y el Partido Comunista. En ese escenario es que surge Marcha Patriótica, hoy, la manzana de la discordia.

 

Con la reivindicación de la Paz negociada y las demandas históricas del campesinado y los estudiantes, el discurso de Marcha Patriótica se hizo muy atractivo para los comunistas. Muchos dicen que la evocación que este movimiento hace de la Unión Patriótica y el reconocimiento del carácter político de la lucha guerrillera, fueron los verdaderos ganchos que halaron al PCC hacia Marcha.

 

Para lideres del Polo como Carlos Gaviria, el hecho de que Marcha no rechace de lleno la lucha armada va en contravía de los lineamientos del Polo. También, afirma que ese movimiento no ha sabido explicar qué tipo de nexos sostiene con la guerrilla y que, por lo tanto, para un partido que ha luchado por años por “quitarse el san benito de ser llamado apéndice de la guerrilla”, como el Polo, es inviable hacer alianzas con Marcha.

 

Si el PCC ya no está en el Polo pasará aprietos para vincularse a la vida electoral. Con el Sistema que rige en la actualidad es altamente improbable que los comunistas logren atravesar por sí solos el umbral que les de representatividad en los cargos de elección popular.

 

Pero, por otro lado, Marcha adelanta un rápido proceso organizativo que, ellos esperan, les permita presentar listas al Congreso en 2014. Una alianza, generaría una nueva opción de “izquierda-izquierda” que, sin duda, necesita de socios para sobrevivir en una democracia como la colombiana.

 

Pero, el panorama del Polo no es mejor. La Anapo menguada, el Moir de siempre y los sectores que permanecen más vinculados a las organizaciones de la sociedad civil como el Movimiento de Víctimas o el LGBTI, la verán difícil a la hora de combatir a movimientos emergentes que han demostrado tener las fuerzas para dar la pelea como los Progresistas y la misma Marcha.

 

Incluso, lo que podría generar una izquierda tan atomizada es que, ninguno de los partidos o movimientos, alcance a conseguir los votos necesarios para ser reconocidos como tal. Una consecuencia terrible de una pelea ideológica, pero también de muchas egolatrías, que podría convertir los debates más interesantes de la historia de la izquierda en su debacle política.