“No entender nada, es la mejor excusa para escribir”: Vásquez

El escritor bogotano Juan Gabriel Vásquez visita el Hay Festival como uno de los invitados más activos del encuentro de escritores. Su participación consta de cuatro eventos donde el autor de “El ruido de las cosas al caer” actuará como entrevistador y entrevistado. Confidencial Colombia habló con él.

Confidencial Colombia: ¿Cómo será su participación en el Hay Festival para este año?, ¿Qué ideas va a proponer?
Juan Gabriel Vásquez: Mucha política. Tengo este año cuatro eventos, dos como entrevistador y dos como entrevistado. Como entrevistador estaré con dos escritores que me gustan mucho, Javier Cercas y Arturo Fontaine que se vienen con sus libros nuevos que tienen que ver con historias políticas de sus países.  

En cuanto a mi participación como entrevistado, estaré hablando de política y literatura. La otra mesa es con una escritora de origen iraní, Lila Azan Zanganeh que es magnífica y muy interesante y tiene una novela que mezcla de ficción y ensayo alrededor de la figura de Nabokov.

CC: ¿Qué tipo de lector es usted y cómo sus lecturas influyen en su proceso creativo?
JGV: Yo soy un lector hedonista creo. Leo lo que me gusta porque la lectura es un placer y es un vicio. Yo soy ante todo adicto a entender la vida a través de las lecturas y en particular a través de las lecturas de ficción pero claro también soy novelista y esto quiere decir que no puedo leer solo por placer, cuando estoy leyendo un libro siempre estoy desbaratándolo y desarmándolo para ver qué puedo aprender de él, y viendo cómo me puedo aprovechar para que lo que leo finalmente haga parte de lo que escribo.

CC: ¿De qué manera le ha aportado a usted como escritor haber realizado traducciones (por ejemplo, John Hersey, Victor Hugo y Foster)?
JGV: Javier Marías, un escritor al que también quiero mucho decía que, la traducción es la mejor escuela de lectura. Yo creo que si admitimos que los escritores aprenden a escribir leyendo, entonces la traducción es la mejor forma de aprender a escribir porque la traducción es una lectura precisa. Nadie lee con mayor atención como un traductor. Nadie se da cuenta tan de cerca de los trucos y las trampas que usan los escritores. Y en ese sentido, hasta traducir libros malos es una buena escuela porque uno se da cuenta también de los errores. Todos los libros que yo he traducido me han aportado muchísimo por eso y aunque hace mucho tiempo no traduzco nada, pues es un oficio al que respeto mucho.

CC: Usted dijo en entrevistas previas que los lectores deben “reinventar” y quizás “redescubrir las grandes novelas”. Tiene algunos otros ejemplos de “novelas que se deban redescubrir”?
JGV: Yo creo que no hay dos lecturas similares de un mismo libro. Todo lector crea la novela que está leyendo; por ejemplo no hay dos lectores que lean de la misma forma “Cien años de soledad” y la razón es que la literatura funciona con imágenes que hacemos en nuestra cabeza cuando leemos y no hay dos lectores que tengan la misma imagen, a pesar de la misma lectura.

En ese sentido leer es una experiencia transferible y todo lector al leer está representando toda la biografía intelectual y emocional del lector. En ese sentido cada lector debe crear el libro y formar experiencia.

CC: ¿Qué le aporta a usted la participación en el “Hay Festival”?
JGV: En Colombia me parece que es un buen evento para demostrar que hablar de literatura no tiene porque ser formal y encorbatado. Como decía Cortázar, “la seriedad no tiene que ver nada con la solemnidad”, y con la tradición anglosajona del Hay Festival podemos disfrutar de una charla intelectual de una manera más relajada y sin presiones de forma. A mí me aporta encontrarme con colegas y tener espacios para hablar de literatura.

CC: ¿Siente que es mejor aislarse de un país para escribir mejor sobre él?
JGV: Salir del bosque le permite a uno verlo con más claridad. Cuando yo comencé a escribir no era sobre Colombia, era un libro de cuentos sobre Bélgica y España y la razón por la cual no escribía sobre Colombia era porque en realidad no entendía los problemas de nuestro país. Entonces, estando afuera descubrí que precisamente el no entender nada, era la mejor excusa para escribir y así escribí “Los Informantes”.

Además, yo creo que uno escribe sobre lo que le sorprende y uno sólo siente sorpresa cuando lo que uno creía conocer bien, realmente no lo conoce como se debe. Y yo descubrí después de 23 años de vivir en Colombia que habían muchos misterios, muchos fantasmas, muchas historias que aun no se contaban.

CC: ¿Cuál es el reto que le impone como escritor, ser tan reconocido y premiado por ser de los mejores autores de esta generación?
JGV: Los retos me los pongo yo mismo y así lo he hecho desde mi primer libro. Soy muy exigente con mi propia idea de lo que deben ser mis libros. Lo que trato de hacer es mantener la relación con mis lectores del mismo modo que yo me relaciono con los escritores de los libros que me gustan.

CC: ¿Cuál fue el propósito de “El Ruido de las Cosas al Caer” y cuánto tiempo duro la producción de esta obra?
JGV: Yo duré escribiendo la novela dos años y medio, pero tratando de descubrir cómo escribirla tardé unos diez años. Es decir, el primer palpito de la novela ocurrió en 1998 y allí empecé a pensar en cómo escribir sobre eso que nos había pasado a todos como generación; la influencia del narcotráfico que había contaminado la vida pública y política de Colombia y como todo eso había afectado nuestras vidas privadas… algo más intimo, en las relaciones personales, amorosas, etc, y como se modificó las vidas de las personas que no tenían una participación directa en el narcotráfico.

La novela comenzó como una serie de preguntas, pero no quería explicar nada a la vez. Lo que sí quería era tratar de buscar el lado privado de algo cuyo ángulo se conocía desde lo público y social.

CC: ¿Cuál es el libro, la película y el disco, imprescindibles en su biblioteca?
JGV: Me toca hacer trampa (risas) porque en realidad es una colección de libros, y es la obra completa de Shakespeare que me parece es el autor con más contenido de mi biblioteca. La película de la cual yo he aprendido es “Ciudadano Kane” de Orson Welles, siempre la he disfrutado mucho y no me falla si la veo varias veces porque la disfruto mucho, y sobre el disco, me encantan The Beatles.