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¿Mal presagio el “No” histórico del Senado?

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Es la primera vez que una plenaria niega la petición de debate de control político a uno de sus congresistas. El incidente, que enfrenta a los senadores Iván Cepeda y Álvaro Uribe Vélez, sembró polémica entre varios parlamentarios pues nunca habían visto algo semejante.

La propuesta presentada por Cepeda pretende ejecutar un debate en el que se determine si Álvaro Uribe Vélez sostuvo vínculos con grupos paramilitares. Esta se puso a consideración de las bancadas y terminó negada con 52 votos en contra y 30 a favor.

 

La negativa se dio luego de oír a varios congresistas que consideraron que ese tipo de debates no son permitidos en el Congreso, dado que en las plenarias no se discute el comportamiento de los parlamentarios, decían algunos senadores –la mayoría de la Unidad Nacional- con base al reglamento.

 

“Esto se trata de un debate para destinar asuntos personales más no de control político. Cepeda quiere hacer un show mediático para tramitar odios personales”, dijo Ernesto Macías, del Centro Democrático, momentos antes de la votación. Otros rescataron la validez del interés de Cepeda, sin embargo pidieron que ese no fuera el lugar para darle desarrollo.

 

Lo delicado de esta situación reside en aquellos que resaltaban la importancia de permitir la petición del senador del Polo Democrático, pues si el Senado –que se supone es el lugar para discutir la palabra y hacer país- se opone a que uno de sus miembros inicie un debate considerado pertinente, pondría en vilo su misma concepción.

 

“Sería vergonzoso que el primer debate de una bancada es que no quiere hacer un debate”, esgrimió Claudia López, congresista del Partido Verde y una de las que impulsó con fuerza la solicitud durante el encuentro.

 

Luego se sumó Armando Benedetti, de La U, argumentando que “es impresentable que no se haya aprobado el debate del Senador. ¡Y este Congreso que se creía iba a ser de altura, se mostró reaccionario y de espaldas al país”.  De la misma manera se refirió el liberal, Juan Manuel Galán. Este escribió en su cuenta de Twitter: “gravísimo precedente para el Senado de la República negar la realización de un debate de control político. Mal presagio”.

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Y en efecto así ocurrió. Es la primera vez que se le niega la petición de un debate de control político a un congresista que para mayor controversia resulta ser de la oposición, minoría en número de asientos del Congreso. Senadores como Jorge Enrique Robledo y Horacio Serpa, veteranos de la política, aseguraron que en sus años de vida parlamentaria nunca habían visto algo semejante. No obstante el código de comportamiento de los miembros se dicta por el reglamento y allí no se especifica la viabilidad del tema en cuestión. Es decir que una plenaria no sería el lugar apropiado para los efectos planteados, a pesar de la relevancia del escenario que quiere efectuar Cepeda.

 

Teniendo en cuenta que hubo división incluso en la Unidad Nacional al respecto ¿qué mensaje manda el Congreso con lo que pasó este martes en el recinto del Senado? ¿Se “salva” o no el expresidente Uribe?.

 

El senador del Partido de la U, Roy Barreras, mencionó con claridad los dos escenarios que se desprenderían del resultado de la votación. Uno se titularía: “Name salvó a Uribe” y otro “Name lo crucificó”. Los dos, según el expresidente del Senado, amargos e inevitables. Pero este recalcó que la culpa no es de su colega, sino de todos en el recinto e hizo énfasis en que “si nosotros no apelamos a la construcción de la paz sino que permitimos que las emociones sean las que orienten nuestras intervenciones, este será un Congreso de dolor y lagrimas y no uno constructivo”. En todo caso, este reveló que votó a favor de que se hiciera el debate.

 

José David Name no la tenía fácil


Sólo una semana después de que fuera elegido nuevo jefe del Senado, Name atravesó por una prueba de fuego de la que inevitablemente no saldría librado sin polémicas. Tal y como lo explicó Barreras, a Name le caería el baldado. Sin embargo fueron los congresistas los que escogieron.

 

De hecho, el mismo Uribe votó que sí al debate, aunque el total de su bancada dijo que no. Ya que el sistema electrónico de votación estaba averiado, los parlamentarios anunciaron su voto con el llamado a lista. Fue así que se pudo constatar que esta encrucijada logró dividir posiciones en la Unidad Nacional junto con el sorpresivo escrutinio de Uribe, quien en todo momento se mostró a favor de reñirse con sus contradictores. “Ya sabemos el modo de actuar del expresidente”, anotó Cepeda. En seguida insistió en que el debate se hará eventualmente (…) “ya basta de hacerle el quite”.

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