Lo que Petro dejó en los cielos

Los edificios de gran altura (25 pisos en lugares céntricos) acarrean soluciones urbanísticas que Bogotá aún tiene. Si la presión del agua y la malla vial no son suficientes, estas construcciones se hacen inviables. Este lunes, el gobierno de Peñalosa derogó el decreto 562, que había sido aprobado por Petro y que daba vía libre a la construcción sin límites. ¿Qué le dejó Petro a los cielos de Bogotá?

15 meses de incertidumbre para los constructores por el decreto 562, norma que permitía la construcción de edificios altos en la ciudad,terminaron con la derogatoria que el alcalde Enrique Peñalosa había prometido en campaña.

 

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A partir de este martes, todas las nuevas solicitudes de licencias de construcción de inmuebles deberán regirse por la norma anterior al 562, que no permite que se supere cierta altura, según la zona de la ciudad. También quedó sin vigencia el decreto modificatorio 575 de 2015.

 

Sin embargo, quedaron expedidas 901 licencias bajo ‘el 562’. De estos edificios altos en la ciudad, 189 tienen un índice de construcción 2 y ya pagaron cargas, es decir su gran altura exige una compensación al Distrito en metros cuadrados de espacio o en dinero (cargas urbanísticas).

 
“Ese decreto fue muy dañino para la ciudad. Permitió que se hicieran edificios muy altos en sitios de la ciudad donde no había ni los tubos suficientes, ni las vías suficientes, ni los espacios verdes suficientes”, explicó el Alcalde, en rueda de prensa.
 

Aquellos constructores podrán construir sus proyectos tal cual lo habían planeado, en vista de que surtieron su trámite antes de la derogatoria confirmada mediante el decreto 079 del 2016.

 

En total, los proyectos aprobados suman más de 9.000 hectáreas con índices altos y superiores de construcción. Además, quedan aún 2.362 licencias en curso, que fueron radicadas en las curadurías y que aún no han sido aprobadas. Estas serán evaluadas según la norma técnica vigente en el momento de la radicación y si la cumplen, podrán seguir adelante.

 

Según Peñalosa, si la tendencia de las licencias ya aprobadas se replica en las que aún están por aprobar, cerca de 470 edificios de gran altura adicionales se construirán en Bogotá. El Distrito no puede hacer nada contra esas solicitudes, pues esto solo se haría mediante la declaratoria de ilegalidad del 562, que solo podría ser proferida por los entes judiciales.

 

Es decir, si todos los proyectos se construyen y hallan financiación antes de que venza su licencia, más de 650 de estos megainmuebles de erigirán entre la calle 127 y la calle 1.ª, y entre la avenida Boyacá y la carrera 7.ª.

 

“Creemos que las alturas grandes pueden ser útiles en muchos sitios en la ciudad, pero no de manera indiscriminada en todas partes como lo establecía el 562. De manera que en el POT (Plan de Ordenamiento Territorial) vamos a facilitar, incluso propiciar, construcciones en altura, en algunos lugares de la ciudad donde haya la infraestructura suficiente”, agregó el mandatario.

 

María Mercedes Maldonado, exsecretaria de Hábitat de la administración anterior y excandidata a la Alcaldía, “la ciudad perderá ingresos por 200.000 millones de pesos, como los que generó Decreto 562 para espacio público, que la ciudad captaría por medio de las cargas urbanísticas del 562″.

 

Pese a que las normas de construcción se consolidarán con la expedición de un nuevo POT que la Administración deberá radicar este año ante el Concejo de Bogotá para su debate y aprobación, el decreto de la Alcaldía ratificado este lunes agregó algunas normas que busca que los nuevos edificios se integren con la ciudad.

 

En primer lugar, no permitirá que se hagan estacionamientos en el primer piso y, en su lugar, debe haber áreas con ventanas que permitan a la gente en los edificios ver hacia la calle. Para el Alcalde, esto incrementa la integración de la ciudad con el entorno y la seguridad. “En el futuro, todos los edificios altos deberán tener comercio local en el primer piso, sin bahías de estacionamiento, con avisos discretos”, explicó Peñalosa.