La "inseguridad" que sacó a Rivera

La estabilidad en materia de seguridad en Colombia no es la misma de hace algunos meses. Hay un evidente deterioro que, para algunos puede ser insignificante, pero que, sin duda, representa un signo preocupante para el gobierno Santos. Para el Presidente era el momento de darle un giro a su estrategia de seguridad y por eso acordó con Rodrigo Rivera su retiro del ministerio de Defensa. 2011-08-31 La seguridad, símbolo de poder en el gobierno Uribe y pilar de continuidad para la administración de Juan Manuel Santos, muestra un bajón. Un cambio drástico que ya empieza a reflejarse en varias regiones del país.

Rodrigo Rivera, al frente del ministerio de Defensa, se esforzó por mantener en alto el prestigio de un país en camino de derrotar a la guerrilla y tener el control total de la seguridad. Y lo hizo no solo en cumplimiento de una labor encomendada, sino por lealtad y compromiso a Álvaro Uribe, a quien decidió unírsele al partido de la U.

Pero no fue una tarea fácil. Llegó al ministerio de Defensa en un momento en el que las Fuerzas Militares se sentían y continúan sintiéndose algo decepcionadas y temerosas de la justicia colombiana e internacional. Argumentan pensar dos veces ejecutar una acción porque `pueden ir a parar a la cárcel”. Adicionalmente tuvo que afrontar una crisis al interior del Estamento Castrense. La designación del Almirante Edgar Cely como comandante general de las Fuerzas, por parte del gobierno Santos, no fue la más acertada.

El panorama para Rivera fue complicado. Mientras trataba de coordinar esfuerzos desarticulados de la fuerza pública en beneficio de la seguridad y ofensiva militar en todos los frentes, lidiaba con peleas internas entre los comandantes uniformados que se siguen negando a obedecer órdenes de un almirante de la Armada Nacional.

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Los resultados de su gestión se fueron minando, hay poco que mostrar, como la muerte del “Mono Jojoy”, a través de la operación Sodoma. Después de eso, no hay mucho más. Al contrario: Se incrementaron los ataques guerrilleros, el soborno, el cobro de vacunas, la seguridad en las carreteras no es igual y las regiones muestran un incremento en acciones delincuenciales. La acción de las conocidas bandas emergentes “Bacrim”, van en aumento y no parece haber una estrategia conjunta de seguridad para contrarrestar estas situaciones.

Volvieron a las regiones los asesinatos selectivos, la amenaza a través de panfletos, y aunque el gobierno quiera bajarle el tono a estas actividades, no hay duda: se está perdiendo terreno en materia de seguridad.

La relación de Rivera con las autoridades regionales y locales no fue la mejor tampoco.

Varios gobernadores y alcaldes se quejaron de la falta de interés de Rivera para hacerle frente a los problemas de orden público. Solo por mencionar uno, sus enfrentamientos con la gobernadora de Córdoba, Martha Sáenz, con quien mantuvo un constante “rique rafe” por el deterioro de la seguridad y la falta “ahinco” para ponerle tatequito al decrimento de la seguridad.

Los problemas de seguridad son claros y evidentes, aunque el gobierno insista en lo contrario. Los comerciantes se quejan de la extorsión, las petroleras piden a gritos seguridad para su trabajo de explotación, los alcaldes insisten en la necesidad de un aumento del pie de fuerza para sus ciudades y las víctimas garantías para poder reclamar sin ser asesinadas. No obstante el balance de gestión presentado por Rodrigo Rivera al frente del Ministerio, afirma que todo anda bien.

**El balance de Rivera**

Rodrigo Rivera destacó los avances que se realizaron en materia de seguridad a nivel nacional, con la caída de alias “Mono Jojoy”, los ataques en contra de Alfonso Cano, la muerte de alias Cuchillo y la disminución en la producción de cocaína.

El balance de gestión que entregó, a su salida del Ministerio, reporta 3.411 miembros de las Farc neutralizados, entre desmovilizados (1590), detenidos (1462) y abatidos (359), 502 del ELN y 3726 de las Bandas Criminales narcotraficantes.

Su informe reveló que hasta el al 27 de agosto de 2011, se presentó una reducción en las tasas de homicidio, 679 casos menos, mientras que el secuestro extorsivo con 13 casos menos.

En cuanto a la piratería terrestre también se presentó una disminución en 40 casos, mientras que el hurto común en 3376 casos. Aunque también reconoció que se incrementó el homicidio colectivo en un 4 por ciento, el terrorismo en 3 por ciento.

“Hoy considero señor Presidente, que debo terminar este período de mi vida y disponerme a explorar nuevas oportunidades de servicios a mi país, razón por la cual le presento renuncia a mi cargo como Ministro de Defensa Nacional”.