“La ingeniería está triste y de luto”: Sociedad de Ingenieros

La tragedia en el sector del Poblado en Medellín que dejó una torre de apartamentos en el suelo tras desplomarse parte del conjunto residencial Space encendió las alarmas sobre qué está pasando con la ingeniería y la construcción en Colombia. Expertos, empresarios y profesionales de la ingeniería coinciden en afirmar que hay una falla humana que debe determinarse por fuera de la especulación.

Cabe anotar que la ingeniería colombiana ha gozado de prestigio y buena reputación, empero en los últimos años una serie de irregularidades han generado detrimento en un gremio respetable por cuanto son crecientes las quejas por daños en estructuras y  otros líos por los llamados constructores de mentira.

 

A lo anterior se suma la compra de materias primas de dudosa calidad por parte de firmas irresponsables que adquieren varillas y aceros corrugados para la construcción que tienen como origen el contrabando y en donde no hay de manera explícita un control de calidad que termina deteriorando las obras.

 

En toda esta cadena de la edificación hay una serie de ventajas que van desde la información gremial y organizada para precisar la conveniencia o no de adquirir inmuebles, es por eso que los compradores de vivienda deben acudir a empresas legalmente constituidas y al amparo de la ley. Tanto las agremiaciones como el gobierno a través del ministerio de Vivienda y Desarrollo facilitan este tipo de información para evitarles contratiempos a los usuarios.

 

En diálogo con Confidencial Colombia, la presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros, Diana María Espinosa Bula aseveró que pese a los acontecimientos de Medellín en donde hubo inconvenientes con el edificio Space, la ingeniería nacional es profesional, seria y muy responsable que hace las cosas al derecho y como ordenan los manuales éticos y técnicos de la construcción.

 

“Esto que sucedió en Medellín es un accidente lamentable debido posiblemente a fallas humanas o a otros factores que unidos pueden suscitar una tragedia como la que se presentó. Reitero, esto es lamentable y estamos de luto, pero tenemos que decirle a la gente que confié en nuestra ingeniería”, declaró.

 

Agregó que todas las fallas que se presenten en las construcciones y en edificios tienen que ser puestas en conocimiento de la autoridad y elevar los respectivos reclamos a los constructores para que estos a su vez hagan cumplir las pólizas en favor del derecho del comprador.

 

La dirigente gremial aclaró que si bien, hay legalidad y probidad al interior de la Asociación, no se puede descartar el accionar de avivatos que se hacen pasar por profesionales para vender o comercializar ingeniería, motivo por el cual insistió en la debida asesoría para adquirir bienes de finca raíz, mirando los antecedentes de la constructora y su cumplimiento para evitar sorpresas.

 

“La verdad, hay que cuidarse y asesorarse muy bien, percatándose de cuál es la empresa constructora”, dijo la señora Espinosa Bula.

 

La Asociación Colombiana de Ingenieros no compartió la tesis de posibles mafias o corruptelas al interior de las curadurías urbanas a las que consideró como entidades serias y totalmente responsables que cumplen una función específica. Dijo que no son sanos los cuestionamientos hasta tanto no se comprueben hechos al margen de la legalidad que involucren a estos entes. “Por lo que he constatado con constructores, ingenieros, arquitectos, diseñadores y calculistas, las curadurías son entidades confiables”.

 

Sobre los señalamientos hechos al curador que terminó siendo propietario en Space, la vocera de la Asociación consideró que afortunadamente en Colombia hay libertad de comprar inmuebles en donde el cliente considere, incluidos los curadores. Para este caso, sostuvo, hay que hacer las averiguaciones de créditos y procesos para la adquisición de bienes para evitar juicios o señalamientos.


Colombia tiene ingeniería de altura

 

La presidente de la Asociación Colombiana de Ingeniería, Diana María Espinosa Bula salió en defensa de la ingeniería colombiana la que consideró está a la altura de la internacional toda vez que esta cuenta con muy buenos profesionales que han acreditado inclusive un excelente desempeño en el exterior.

 

Anotó que de este tipo de catástrofes definitivamente se aprende, situación que va fortaleciendo el sector y las regulaciones con el fin de lograr cambios y mejorar. “Lamentablemente de un hecho como el de Medellín tenemos que aprender”.

 

Sobre el uso de materiales de contrabando, la presidente de la Asociación descartó el uso de estas materias primas en las grandes obras de construcción e ingeniería, sin embargo dijo que es factible que en algunas construcciones no se cumpla con la cantidad y calidad de los materiales lo cual se detecta con un estudio muy juicioso que hacen los ingenieros estructurales, especialistas es patología. “Ellos evalúan las condiciones directas e indirectas que tienen los materiales y sus comportamientos durante la construcción, la operación, la vivienda o la habitación como tal”.

 

Sobre el caso Space anotó que por ser un caso tan grave, lo mejor es esperar los resultados de los estudios  y de las investigaciones para poder hacer juicios objetivos.


Falla humana provocó tragedia del edificio Space

 

El constructor y experto en temas de ingeniería, Sergio Mutis Caballero le dijo a Confidencial Colombia que es apenas visible que tras la desventura en Medellín con el edificio Space hay una falla humana profesional que provocó un accidente.

 

Según el ex presidente de Fedelonjas, el error pudo darse en la ejecución, como también en el estudio de suelo, en la estructura, en la ejecución o en los materiales. Para Mutis, cualquier cosa que se diga hoy es especulativa y obedece a conjeturas y probabilidades.

 

“En este caso hay que revisar desde antes de las curadurías urbanas, es decir licencias, diseño de suelo y diseño estructural y como es apenas consecuente hay que proceder a revisar la curaduría urbana y establecer técnicamente su actuación y su responsabilidad”, agregó Mutis Caballero.

 

Anotó que es perentorio y normal analizar el grado de culpabilidad de los responsables de la obra, es decir ingenieros y los encargados de la ejecución del trabajo. “Ahí hubo una falla humana profesional y una falla humana de autoridad que conllevó a un terrible accidente”.

 

El señor Mutis comentó que otro aspecto a tener en cuenta a futuro es que el sector del Poblado en Medellín es una zona de topografía compleja en donde ya hay saturación de construcciones, empero indicó que para el caso de Bogotá, los edificios que están ubicados sobre el cerro son los que no caerán si hay un terremoto porque están cimentados sobre una roca mientras que los de la sabana están erigidos sobre un lodazal.

 

Explicó que bajo esas circunstancias las edificaciones de la sabana obligan a la fundición de pilotes y bases para darles mayor rigidez a las estructuras.

 

“Esto no había pasado en la historia de Colombia porque la ingeniería colombiana ha sido muy valorada en el mundo por todo lo hecho en diseño y expansión, esto lamentablemente es un accidente, es algo excepcional, pero no es para generalizar”, concluyó el constructor.